jueves, 24 de febrero de 2011

Summorum Pontificum: ¿El último cartucho?


Reportaje al padre Michel en su última Misa

El pedido del Motu Proprio parece ser
la última instancia de los fieles de Thiberville.

20 de Febrero de 2011


"Mirad que os envío como ovejas en medio de lobos,
sed, pues, astutos como serpientes, pero mansos como palomas"
(Mt 10, 16)


Nouvelles de France ha cumplido con su promesa de publicar el reportaje efectuado al ex cura de Thiberville, instantes después de finalizada su última Misa como tal. Abajo damos el contenido fundamental del mismo (no una traducción literal), y un breve pronóstico de lo que puede suceder.




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El padre Michel manifiestó la gran emoción que ha sentido durante su última Misa "oficial" (como él mismo remarca), con lo cual indica que seguirá celebrando en la Casa Parroquial su propia Misa, como es lógico.
Piensa que, con un poco de comprensión y disposición a escuchar, lo sucedido podría haberse evitado; y que, conociendo la firmeza conque el obispo mantiene sus decisiones, cree que no reverá el cierre de la parroquia.

A la pregunta de si queda algo por hacer, indicó que, como no es canonista, no sabe si cabe algún recurso, pero espera que haya aún una instancia en Roma para arreglar la situación.

Reafirmó que se quedará en Thiberville pero, como ya había dicho durante la última celebración e indicamos en el anterior artículo, permanecerá un tanto escondido, casi al modo de un prisionero, para asegurar la ayuda de su presencia y de sus oraciones.

Dijo que no ha decidido todavía a dónde celebrará la Misa el próximo Domingo (27/02), si en privado en la Casa Parroquial o quizá asistiendo a la que celebre su colega el nuevo Moderador. Tengo ocho días para ver, agregó.

Consultado acerca de la general falta de asistencia de los fieles a la santa Misa, dijo que no es esa su experiencia, y que tanto en sus días de seminarista en Bernay, como en su vicariato en la Catedral de Èvreaux, y finalmente en Thiberville, ha celebrado con los templos llenos y con la colaboración de los fieles en distintos ministerios.
Pero en su último curato, ha notado un fervor y una piedad que es difícil de encontrar en otro lado. Y en contraposición a la disminución de las donaciones que advierten los obispos, los parroquianos de Thiberville son muy generosos tanto en las colectas por las vocaciones (*), como en las intenciones de las misas, y en todo. Si hay una crisis de donaciones hay que preguntarse por qué los fieles donan poco o nada, agregó.

El periodista le preguntó entonces por qué cree que no donan. A lo que respondió el padre Michel que "dejar el cepillo vacío" (como diríamos en Argentina) es la única manera que tiene los fieles de protestar efectivamente contra los abusos que se cometen. Pueden hablar, manifestarse o escribir, eso no da resultado, no sirve para nada. La única forma que tienen de hacerse oír es cerrando el grifo de las finanzas.

Luego dijo el padre que tanto él como los parroquianos de Thiberville hubieran sentido mucho su partida porque han compartido la vida parroquial durante 25 años, en los cuales nunca se ha tomado vacaciones. Piensa también que la solución al problema puede venir por la creación de una Parroquia Personal (**) que asegure a los fieles el modo litúrgico que les es tan querido.

Informó también que el obispo le había propuesto que se retire a un departamente en Èvreaux, al frente de la residencia del mismo, hasta el mes de Agosto próximo, y que luego podría buscar un nuevo ministerio.

Se le preguntó finalmente si podrá dar lecciones de catecismo, a lo que respondió el padre Michel que, como ya no es párroco, no puede dar clases de catecismo en el aula parroquial. Pero si un chico o una familia se piden lecciones privadas es perfectamente posible que se las dé en la Casa Parroquial, donde vive.
Insistió el cronista: ¿Y si se tratase de un grupo de chicos? Es posible también, lo mismo que la Misa y la Comunión en familia, fue la respuesta.

(*): Thiberville con menos de 5.000 habitantes, aporta desde hace muchos años, casi el 33 % de lo recaudado en la colecta diocesana por las vocaciones, en una diócesis de 550.000 habitantes. Es decir, menos del 1 % de la población aporta casi un tercio del dinero de esta colecta.

(**): El artículo 10 de Summorum Pontificum, establece que el Ordinario pude crear una Parroquia Personal para atender a los fieles tradicionalistas. Mons. Nourrichard debería venir a tomar clases con el Cardenal Bergoglio que, al otro día de entrar en vigencia el Motu Proprio, creo esta parroquia, pero puso a su frente a un verdadero enemigo de la Misa Tridentina con el resultado catastrófico que se ha verificado (ver Aquí). Lástima para él que la astucia conque maneja sus asuntos aquí abajo, le vaya a valer de poco el Dia del Juicio.



De este reportaje, se puede concluir lo siguiente:

1 Los parroquianos van a pedir la aplicación del Motu Proprio en Thiberville y la creación de una Parroquia Personal. El Obispo está obligado a conceder esa petición, aunque podría enviar otro sacerdote. ¿Pero tiene otro sacerdote? ¿No dijo que por no tenerlo clausuró la Parroquia? Además: ¿Habrá en Èvreaux, una de las diócesis más progresistas del mundo, alguien que sepa celebrar la Misa Gregoriana?
Si hubiera buena voluntad, el Obispo mandaria al Moderador que celebre el Modo Extraordinario a las 10 Hs (como hasta ahora) y nombraría al Padre Michel Párroco Personal para el Modo Extraordinario (celebrando a las 17 Hs.) La paz volvería al pueblo, y el cura de las 10 Hs. se quedaría solo o casi, según la solemnidad y corrección conque celebrase el Novus Ordo.

Pero razonablemente se puede decir que no hará eso. No iba a llegar hasta aquí para hacerlo. Veremos entonces como sale del brete en que lo pueden meter los fieles de Thiberville con el pedido que seguramente van a hacer.

2 Casi con seguridad, las donaciones de la feligresía tenderán a cero. Ya se ha dicho, la única forma de hacerse oír es cerrando el grifo.

3 Habrá asistencia espiritual y sacramentos "en privado y en familia todos los días", y no solamente en Domingo como parece que era el plan del Obispo. Claro que en un pueblo de 1600 habitantes, se puede decir que todos pertenecen a la "familia". ¡Deo Gratias!