miércoles, 20 de mayo de 2009

Aristóteles y la Retórica

Conferencia del Prof. Dr. Antonio Caponnetto
Segunda del ciclo "Los Clásicos", auspiciado por el
Centro de Estudios Nuestra Señora de la Merced
30 de Abril de 2009
(Audio 61' 42")

Publicamos hoy la segunda conferencia del ciclo "Los Clásicos" que el Centro de Estudios Nuestra Señora de la Merced ha auspiciado recientemente, en la que el Prof. Dr. Antonio Caponnetto, respondiendo a la pregunta ¿Quién era Aristóteles?, desnuda el alma del gran Estagirita descubriendo una semblanza que la posteridad le retaceó: ¡Fue un poeta!.
Alzado contra el pragmatismo, Aristóteles reclama en la Retórica la preeminencia de la theoria y la sujeción de la palabra tanto a los dones de la belleza cuanto al deber de la verdad. Porque el verbo humano no es pura praxis que se acomoda a las circunstancias para salir ganancioso en ellas, sino expresión de un pensar y en definitiva de un ser. Y si está, por tanto, jerárquicamente subordinado a la ética y obligado a respetar las reglas lógicas, también ha de guardar congruencia con lo emocional y lo patético, para beneficiar la propensión de la inteligencia del hombre concreto, que es logos y pathos, al conocimiento de lo verdadero.
En tan alta estima tenía Aristóteles el deber de la palabra bella y veraz, que aún ocupándose de la Retórica -o por lo mismo- y sabedor de que a esta disciplina se la tenía como propicia para la manipulación del idioma y de todo aquello que con el idioma el hombre puede comunicar, insiste una y otra vez en que el retórico debe tener en cuenta los derechos de la moral, que admite solamente las causas justas y los argumentos fundados en la verdad.
Sólo son verdaderos discursos los discursos verdaderos.
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La ilustración: Fragmento de "La Escuela de Atenas", fresco de Rafael Sanzio que decora la Sala de la Signatura o del Sello en el Vaticano, fuera pintado entre 1509 y 1510 y en el que se ven a Platón y Aristóteles debatiendo sobre la búsqueda de la Verdad.