jueves, 15 de julio de 2010

¡Ay de Nosotros!

Entre los castigos de Dios y el ataque de los hombres.
Se agravará la persecución de la
Revolución Mundial Anticristiana

Al final de la entrada se puede oír
la Oración a Cristo Rey por la Patria
(Audio 04' 45")


Tentados estuvimos en escribir sobre el atropello que acaban de sufrir los derechos de Dios, de nuestra humillada Patria y, con ella, del pueblo Argentino, a manos de una dirigencia desfachatada, ignorante y servil a los designios de la Revolución Mundial Anticristiana. Porque ha de tenerse bien en claro que esta maniobra de la Partidocracia no cuenta con la aquiescencia de la población que, en su inmensa mayoría, a pesar del martilleo constante de los medios y la traición de algunos pastores que coquetean con el error, todavía conserva algo de sentido común y fe católica.
En lugar de eso, nos limitaremos a copiar un texto del Antiguo Testamento, para que se tenga bien claro lo que nos puede pasar como Nación si no rectificamos este lamentable desacierto de la política del número (Aprendan los innúmeros Casarettos que andan dispersos por el mundo: no se puede dialogar con el Demonio y la Verdad no se plebiscita).
No nos engañemos, la corrupción de lo mejor es lo peor. Si renunciamos al destino de Nación Católica al que la Argentina ha sido llamada en razón de su ascendencia, la España Eterna, a causa de su elección, la férrea defensa de la Fe Católica por parte de nuestros padres fundadores, y por la consagración reiterada a la Santísima Virgen de Luján por parte de las más altas autoridades del país; sólo nos quedará disolvernos en el barro en el que hoy nos revolcamos.

Del Libro del Levítico (26, 14 y sig.):
"Pero si no escuchareis, ni cumpliereis todos estos mandamientos; si despreciareis mis leyes y no hiciereis caso de mis juicios, dejando de hacer lo que tengo establecido, e invalidando mi pacto; ved aquí la manera con que Yo también me portaré con vosotros: Os castigaré prontamente con hambre, y con un ardor que os abrazará los ojos, y consumirá vuestras vidas. En vano haréis vuestra sementera, porque será devorada por vuestros enemigos. Os dirigiré una mirada con rostro airado, y caeréis a los pies de vuestros enemigos, y quedaréis sujetos a los que os aborrecen. Os entregaréis a la fuga sin que nadie os persiga.
Y si aún con eso no me obedeciereis, os castigaré todavía siete veces más por causa de vuestros pecados, y quebrantaré el orgullo de vuestra rebeldía; y haré desde lo alto que el cielo sea de hierro para vosotros, y de bronce la tierra. Se irá en humo todo vuestro trabajo; la tierra no producirá su esquilmo, ni los árboles darán fruto. Si quisiereis apostároslas conmigo, desobedeciendo mis órdenes, aumentaré siete veces más vuestras plagas, por causa de vuestros pecados; y enviaré contra vosotros las fieras del campo, para que os devoren a vosotros y a vuestros ganados; reduciéndoos a un corto número, y haciendo desiertos vuestros caminos.
Y si ni aún con eso queréis enmendaros, sino que prosiguiereis oponiéndoos a Mí, Yo también proseguiré oponiéndome a vosotros. y os castigaré siete veces más por vuestros pecados, y haré descargar sobre vosotros la espada, que os castigará por haber roto mi alianza. Y si os refugiareis en las ciudades, os enviaré peste, y seréis entregados en manos de vuestros enemigos...
Pero si aún con todo eso no me escuchareis, sino que prosiguiereis pugnando contra Mi, Yo asimismo procederé contra vosotros con saña de enemigo, y os azotaré con siete plagas por vuestros pecados, de suerte que vengáis a comer la carne de vuestros hijos, y de vuestras hijas. Destruiré vuestros santuarios altos (lugares donde se daba culto a falsos dioses), demoleré vuestros monumentos, amontonaré vuestros cadáveres sobre los cadáveres de vuestros sucios ídolos y mi alma os tendrá asco, en tanto grado que reduciré a soledad vuestras ciudades, y asolaré vuestros santuarios, ni aceptaré ya más el perfume de vuestros sacrificios. Talaré vuestra tierra, y quedarán atónitos viéndola vuestros enemigos, cuando entraren a morar en ella...
Y a los que de vosotros quedaren, infundiré espanto en sus corazones en medio de los países enemigos. Se estremecerán al ruido de una hoja volante, huyendo de ella como de una espada; caerán sin que nadie los persiga; se atropellarán unos a otros, como quien huye de la batalla. Pereceréis entre las naciones, y la tierra enemiga os consumirá.
Y si todavía quedaren algunos de éstos, se irán pudriendo por sus iniquidades en el país de sus enemigos, y serán afligidos por los pecados de sus padres y por los suyos, hasta que confiesen sus maldades, y la de sus mayores, con que prevaricaron y se rebelaron contra Mí"

Mientras tanto, pequeño rebaño fiel, la persecución se avecina; no es profecía sino observación de la realidad de países como Canadá, Gran Bretaña, Holanda, etc., en donde es delito penal decir la verdad. Preparémonos para el combate. Dios no nos pide el triunfo, que sólo a Él pertenece, sino la lucha. Porque la vida del católico en esta tierra es milicia. Aunque desde hace muchos años, los gestores de esta derrota de la Cristiandad que ahora visualizamos en todo el orbe, nos han reiterado hasta el cansancio que no somos militantes sino peregrinos. Los frutos del desatino y la renuncia contenidos en esa frase son innegables.
Preparémonos, pues, rezando de rodillas frente al Santísimo Sacramento, la siguiente oración a Cristo Rey por la Patria. Para que Él guíe nuestros pasos y sea nuestro consuelo, aliento y fortaleza.

Señor nuestro Jesucristo, Rey de las Naciones y de los corazones,
Dios que todo lo creaste, lo redimiste,
y has hecho a nuestro pueblo cristiano;
mira con ojos benévolos a ésta nuestra querida Patria
consagrada a Tu Santísima Madre
y escucha a tus hijos que quieren volver a Ti.
¡Oh Rey! Cristianos hemos nacido, y cristianos queremos ser.
Nuestra Patria es su historia católica,
y su destino de grandeza es llevar Tu nombre como Bandera.
Atiéndenos, Señor, en esta jornada aciaga,
y, si está en Tu Santísima Voluntad,
aparta de nosotros este cáliz de amargura
dándonos la gracia de reconquistarte la Argentina

Que tu Madre, Reina nuestra,
Conductora y Vencedora en la Lucha Final,
aplaste la cabeza del enemigo que avanza
extendiendo su Poder Internacional.
Que el Ángel que custodia nuestro suelo aparte de nosotros
la perfidia y el terror de los que combaten contra Ti.

Aniquilen Tus Arcángeles a las Sectas Invasoras,
y guarden a nuestras juventudes de la corrupción mental y moral.

Pero no se haga nuestra voluntad, sino la Tuya;
y si prefieres para nosotros la noche oscura de una pasión nacional,
te pedimos, Rey de Reyes, no permitas que tu pueblo sea traidor.
Antes prepáranos y danos el triunfar en el martirio,
para la Gloria de Tu Divina Majestad,
en reparación por tanta historia laica, y para que,
bajo el Manto de la Virgen Soberana,
te adoremos en la Patria Eterna, con los que lucharon por Ti.

AMEN

3 comentarios:

Maria Carlota Lassalle de Valenzuela dijo...

Queridos hermanos en la Fe: Jesús dijo: "no os equivoqueís, no he venido ha traer la paz sino la guerra..." y la guerra es a matar o morir. No podemos seguir como ovejas al matadero, si rezando, si al amparo de María Santísima, Señora de la Merced, Generala del Ejército, Auxilio de los Cristianos pero, dipuestos a dar batalla. Resistir con las Milicias de Cristo, como salimos con la consigna de Cristo Vence cuando quemaron las
iglesias, no se cómo ni quiénes son capaces de armar un grupo de valientes que salgamos de la manera necesaria a imponer La Verdad. Lo hicieron los primeros cristianos contra los romanos asesinos enzañados. Lo hicieron los Cruzados, lo hizo España, derramando su sangre cristiana luchando contra los otomanos por 800 años,como hizo el Generalísimo Franco, justamente hoy se cumple el aniversario del levantamiento contra los Rojos, al grito de "Por Dios y Por La Patria", con la bendición de Dios, que los ayudó a rescatarla.La resistencia heroica,
hasta el mayor de los martirios, en el Alcazar de Toledo para el triunfo. Como los Cristeros en México.
El espíritu impera, Cristo nos urge, "...donde está el Cuerpo se juntarán las águilas..."
¿Qué nos impide salir a la palestra? ¿El miedo, la abulia, el respeto humano? ¿Por qué tenemos que escondernos, apabullados, contritos,como si fuesemos el Mal?
Es que ya Dios no es Dios y Satanás no es Satanás?
Por eso el camino es luchar y vencer para que la Paz sea eterna.

Por amor a Dios, a la Patria y al Hogar.

María Carlota Lassalle de Valenzuela.-

-Cristo Vence-

Anónimo dijo...

Muchachos no poden la Oración de CRISTO REY POR LA PATRIA,la que Ustedes publicaron no es la original y se las mando completa:
ORACION A CRISTO REY POR LA PATRIA
Señor nuestro Jesucristo,Rey de las Naciones y de los corazones, Dios que todo lo creaste, lo redimiste,y has hecho a nuestro pueblo cristiano;mira con ojos benévolos a ésta nuestra querida Patria Consagrada a Tu Santísima Madrey escucha a tus hijos que quieren volver a Ti.
¡Oh Rey! cristianos hemos nacido,y cristianos queremos ser.
Nuestra Patria es su historia católica,y su destino de grandeza es llevar Tu nombre como Bandera.
Atiéndenos, Señor, en esta jornada aciaga,y, si está en Tu Santísima Voluntad,aparta de nosotros este cáliz de amargura dándonos la gracia de reconquistarte la Argentina
Que tu Madre, Reina nuestra,Conductora y Vencedora en la Lucha Final,aplaste la cabeza del enemigo que avanza extendiendo su Poder Internacional.
Que el Angel que custodia nuestro suelo aparte de nosotros la perfidia sionista,el terror comunista y la siniestra masonería.
Aniquilen Tus Arcángeles a las Sectas Invasoras,y guarden a nuestras juventudes de la corrupción mental y moral.
Pero no se haga nuestra voluntad, sino la Tuya;y si prefieres para nosotros la noche oscura de una pasión nacional, te pedimos, Rey de los Reyes,no permitas que tu pueblo sea traidor,Antes prepáranos y danos el triunfar en el martirio,para la Gloria de Tu Divina Majestad,en reparación por tanta historia laica,y para que, bajo el Manto de la Virgen Soberana,Te adoremos en la Patria Eterna,con los que lucharon por Ti.
AMEN

Página Católica dijo...

Gracias por la aclaración. Sabíamos que estaba corregida la oración en uno de sus versos, pero preferimos publicarla así para que coincida con al audio.
Saludos.