martes, 7 de octubre de 2014

Primer documento del Sínodo


Relatio ante disceptationem



Para que analicen nuestros lectores:




Primera Congregación general: 
“Relatio ante disceptationem “

del Relator General, Cardenal Péter Erdő ,

06.10.2014



[traducción no oficial]
Introducción

1. El Evangelio de la familia en el contexto de la evangelización
a) Método de discernimiento sobre la familia
b) Método de trabajo sinodal

2. El Evangelio de la familia y la pastoral familiar
a) El desafío educativo de la familia: escuela de humanidad, socialidad, eclesialidad y santidad
b) Firmeza y claridad en los itinerarios formativos
c) La familia como protagonista de la evangelización
d) La acción pastoral en situaciones de crisis
e) Dificultades internas de la familia y presiones externas

3. Las situaciones pastorales difíciles
a) La Iglesia como “casa paterna” (EG 47)
 b) Verdad y misericordia
c) Las convivencias y los matrimonios civiles
d) El cuidado pastoral de los divorciados vueltos a casar
e) La praxis canónica de las causas matrimoniales y la vía extra-judicial
f) La praxis de las Iglesias ortodoxas

4. La familia y el Evangelio de la vida
a) Anunciar el Evangelio de la vida
b) La familia en el contexto relacional
c) La responsabilidad de la Iglesia y la educación
d) Temas relativos a la Humanae vitae

Conclusión
***

Introducción

Beatísimo Padre,
Eminentísimos y Excelentísimos Padres sinodales,
queridos hermanos y hermanas,

 Jesucristo es nuestro primer Maestro y nuestro único Señor. Sólo en Él se encuentran «palabras de vida eterna» (cf. Jn 6, 68). Esto también vale respecto a la vocación humana y a la familia. El mensaje de Cristo no es cómodo, sino exigente: requiere la conversión de nuestros corazones. Y, sin embargo, es una verdad que nos libera. El objetivo fundamental de la propuesta cristiana acerca de la familia debe ser «la alegría del Evangelio» que «llena el corazón y la vida entera de los que se encuentran con Jesús» y «se dejan salvar por Él» experimentando la liberación «del pecado, de la tristeza, del vacío interior, del aislamiento» —como enseña el Papa Francisco en la Evangelii gaudium (n. 1)—. Por esto es oportuno recordar la importancia de los temas de la esperanza (cf.Gaudium et spes n. 1) y de la misericordia, en los que tanto hace hincapié el Papa Francisco (cf., por ejemplo, Evangelii gaudium, 119 y 198).

El anuncio, por tanto, se articula como propuesta, diálogo y camino juntos. Como dice el Papa Pablo VI en su magistral exhortación apostólica Evangelii nuntiandi (n. 3) «necesitamos absolutamente ponernos en contacto con el patrimonio de fe que la Iglesia tiene el deber de preservar en toda su pureza, y a la vez el deber de presentarlo a los hombres de nuestro tiempo, con los medios a nuestro alcance, de una manera comprensible y persuasiva».

 La base, el contenido del anuncio es la fe de la Iglesia sobre el matrimonio y la familia, resumida en diversos documentos, de modo especial en la Gaudium et spes, en la Familiaris consortio de San Juan Pablo II, a quien el Papa Francisco definió “el Papa de la familia”, en el Catecismo de la Iglesia Católica y en numerosos otros textos del Magisterio. La familia de hoy no sólo es objeto de evangelización, sino también sujeto primario en el anuncio de la buena nueva de Cristo al mundo. Por eso, es necesaria la incesante comprensión y puesta en práctica del Evangelio de la familia que el Espíritu sugiere a la Iglesia. Incluso las problemáticas familiares más graves hay que considerarlas como un “signo de los tiempos”, a discernir a la luz del Evangelio: que hay que leer con los ojos y el corazón de Cristo, y con su mirada en casa de Simón el fariseo (cf. Lc 7,36-50).

1.     El Evangelio de la familia en el contexto de la evangelización

a)   Método de discernimiento sobre la familia
La búsqueda de las respuestas pastorales tiene lugar en el contexto cultural de nuestros días. Muchos de nuestros contemporáneos encuentran dificultades a la hora de razonar lógicamente, de leer textos largos. Vivimos en una cultura de lo audiovisual, de los sentimientos, de las experiencias emocionales, de los símbolos. Los lugares de peregrinación, en numerosos países, incluso en los más secularizados, reciben cada vez más visitantes. Decenas de miles de cónyuges van, por ejemplo, al santuario mariano de Šaštin, en Eslovaquia, para pedir la ayuda de la Virgen en sus problemas matrimoniales. Muchos conciben su vida no ya como un proyecto, sino como una serie de momentos en los cuales el valor supremo es sentirse bien, estar bien. En esta visión cualquier compromiso estable parece temible, el futuro aparece como una amenaza, porque puede suceder que en el futuro nos sintamos peor. Asimismo, las relaciones sociales pueden parecer limitaciones y obstáculos. Respetar, “querer el bien” de otra persona, puede implicar renuncias. Por tanto, el aislamiento con frecuencia está vinculado con este culto del bienestar momentáneo. Dicha cultura general se refleja en el gran número de respuestas al Cuestionario preparatorio de esta Asamblea sinodal, que presentan un hecho casi global, es decir, la disminución de los matrimonios civiles, la tendencia cada vez más típica de vivir juntos sin ningún matrimonio, ni religioso ni civil. La huída de las instituciones se presenta como signo de individualización, así como síntoma de crisis de una sociedad harta de formalismos, obligaciones y burocracia. La huída de las instituciones, por tanto, se presenta como signo de pobreza, de debilidad del individuo frente a la difusa “complicación” de las estructuras. Éste es el contexto en el que debemos anunciar el Evangelio de la familia.
Aun así, la cultura de la palabra no ha desaparecido. La transmisión del Evangelio acontece teniendo presente la riqueza de las enseñanzas de la Iglesia. Necesitamos la fuerza del Espíritu Santo para encontrar los caminos de la verdad en la caridad, las respuestas que expresen la justicia y al mismo tiempo la misericordia, porque son inseparables. Hesed y tzedaka, misericordia y justicia en el Antiguo Testamento son propiedad de Dios, coinciden en Él. En nuestros trabajos confiamos en su ayuda.
Es preciso subrayar que el Evangelio de la familia es ante todo la buena nueva de una gracia donada por el Espíritu en el sacramento del matrimonio: es una posibilidad nueva que se ofrece a la fragilidad del hombre, que hay que acoger y celebrar con alegría y gratitud, a nivel tanto personal como comunitario. Ciertamente no hay que olvidar las obligaciones que derivan del matrimonio, pero hay que verlas como exigencias del don, que el mismo don hace posibles. Al respecto, vale también la amonestación del Papa Francisco: «Si algo debe inquietarnos santamente y preocupar nuestra conciencia, es que tantos hermanos nuestros vivan sin la fuerza, la luz y el consuelo de la amistad con Jesucristo, sin una comunidad de fe que los contenga, sin un horizonte de sentido y de vida» (Evangelii gaudium, n. 49).
La clara y plena verdad del Evangelio da la luz, el sentido y la esperanza que tanto necesita el hombre de hoy. La Iglesia debe proponer esta “verdad medicinal” de forma que se reconozca efectivamente como “remedio”, incluso para las numerosas situaciones familiares problemáticas, a menudo muy sufridas. En otras palabras, sin disminuir la verdad, hay que proponerla poniéndose en el lugar de aquellos a quienes más “les cuesta” reconocerla como tal y vivirla.

b)   Método de trabajo sinodal
En el momento actual de la cultura, en el que somos propensos a olvidar las verdades esenciales, el marco global, y corremos la tentación de perdernos en los detalles, resulta especialmente útil ofrecer a los pastores de las comunidades locales líneas directrices claras para ayudar a cuantos viven en situaciones difíciles. De hecho, no es realista esperar que encuentren por sí solos las soluciones adecuadas, conformes a la verdad del Evangelio y cercanas a las situaciones particulares. En esta perspectiva, la colegialidad episcopal, que tiene en el Sínodo una expresión privilegiada, está llamada a caracterizar sus propuestas, armonizando el respeto y la promoción de las experiencias específicas de cada Conferencia episcopal, con la búsqueda de líneas pastorales compartidas. Esto debe valer también a nivel de Iglesias locales, evitando las improvisaciones de una “pastoral casera”, que acaba por hacer más difícil que se acepte del Evangelio de la familia. Asimismo, cabe recordar que la Asamblea sinodal extraordinaria de 2014 es la prima etapa de un camino eclesial que desembocará en la Asamblea ordinaria de 2015. En consecuencia, el lenguaje y las indicaciones deben promover la profundización teológica más noble, para escuchar con la máxima atención el mensaje del Señor, alentando al mismo tiempo la participación y la escucha de toda la comunidad de fieles. Por tanto, es importante la oración, para que nuestro trabajo dé los mejores frutos, los que Dios quiere.

2. El Evangelio de la familia y la pastoral familiar

a) El desafío educativo de la familia: escuela de humanidad, socialidad, eclesialidad y santidad
La solicitud de pastores y fieles respecto de las generaciones jóvenes se expresa, de modo particular, en el empeño formativo con quienes emprenden con valentía y esperanza el camino que lleva al matrimonio. Por tanto, es tarea propia de la pastoral familiar sostener el desafío educativo, en sus diversas fases: mediante la formación general de los jóvenes a la afectividad, en la preparación próxima a las nupcias, con el acompañamiento en la vida matrimonial y especialmente mediante el sostén en las situaciones más difíciles, de modo que la familia constituya una auténtica escuela de humanidad, socialidad, eclesialidad y santidad. La familia es escuela de humanidad, porque es escuela de amor en la vida y en el crecimiento de la persona (cf. GS 52: familia “escuela de humanidad”), gracias a la relación que el matrimonio requiere y establece entre los cónyuges y entre padres e hijos (cf.Gaudium et Spes 49 y Familiaris consortio 11). La familia es escuela de socialidad porque hace crecer a la persona en el desarrollo de sus capacidades de socialización y en la construcción de la sociedad (cf. FC 15 y 37). Análogamente, la familia es seno de vida eclesial, que educa a vivir en la comunión de la Iglesia y a ser protagonistas activos de ésta (cf. FC 48 y 50). La familia es, por último, también escuela de santificación, en la que se ejerce y se alimenta el camino de santidad de los cónyuges y de los hijos (cf.GS 48 y FC 56 y 59). Por estas razones la Iglesia anuncia el valor y la belleza de la familia. Con esto presta un servicio decisivo a un mundo que pide, casi implora, ser iluminado con la luz de la esperanza.
El variado perfil de la realidad familiar, que emerge del Instrumentum Laboris, muestra que en la variedad de los contextos socio-culturales existe un consenso —mayor de cuanto parece a primera vista— sobre el hecho de que matrimonio y familia son bienes originarios de la cultura de la humanidad, un patrimonio que es preciso custodiar, promover y, cuando sea necesario, defender. Hoy la mayor parte de los seres humanos también busca la felicidad de su vida en un vínculo duradero entre un hombre y una mujer, junto con los hijos engendrados en su unión. La familia ciertamente hoy encuentra muchas dificultades; pero no es un modelo anticuado, es más, entre los jóvenes en general se constata un nuevo deseo de familia. Lo demuestra, entre otras cosas, el testimonio de los numerosos matrimonios y familias cristianas que viven felizmente. No hay que perder de vista estas experiencias positivas, pese a las difundidas situaciones precarias e irregulares.
Entre los cristianos católicos la sustancia de la enseñanza del Nuevo Testamento y del Catecismo de la Iglesia Católica sobre el matrimonio parece ser bastante conocida. Sin embargo, los aspectos específicos de la doctrina y del Magisterio de la Iglesia acerca del matrimonio y la familia no siempre son suficientemente conocidos entre los fieles. Además de la cuestión del conocimiento, se toma nota de que tal doctrina con frecuencia no se sigue en la práctica. Esto no significa que la gran mayoría de fieles y teólogos pongan en tela de juicio esta doctrina en línea de principio. En la forma como se presenta en el Concilio Vaticano II (cf. Gaudium et spes 47-52), resumida en el Instrumentum Laboris, la doctrina encuentra un amplio consenso entre los católicos practicantes. Esto vale, en particular, por lo que se refiere a la indisolubilidad del matrimonio y su sacramentalidad entre los bautizados. No se cuestiona la doctrina de la indisolubilidad del matrimonio en cuanto tal, es más, queda incontestada y en gran parte es observada en la praxis pastoral de la Iglesia con las personas que han fracasado en su matrimonio y que buscan un nuevo inicio. Por tanto, en este Sínodo no se discute sobre las cuestiones doctrinales, sino sobre las cuestiones prácticas —inseparables, por otro lado, de las verdades de la fe—, de naturaleza exquisitamente pastoral.
Por último, del Instrumentum Laboris emergen dos aspectos claros respecto a la homosexualidad. Ante todo, un amplio consenso respecto al hecho que las personas de tendencia homosexual no deben ser discriminadas, como recalca también el Catecismo de la Iglesia Católica (n. 2357-2359). En segundo lugar, emerge con igual claridad que de parte de la mayoría de los bautizados —y de la totalidad de las Conferencias episcopales— no se espera una equiparación de estas relaciones con el matrimonio entre hombre y mujer. Tampoco las formas ideológicas de las teorías de gender cosechan consenso entre la gran mayoría de los católicos.
Muchos quieren, en cambio, superar los tradicionales roles sociales, condicionados culturalmente, y la discriminación de las mujeres, que sigue presente, sin negar con esto la diferencia natural y criatural entre los sexos y su reciprocidad y complementariedad.
No hay, pues, ningún motivo dentro de la Iglesia para un estado de ánimo de catastrofismo o de abdicación. Existe un patrimonio de fe claro y ampliamente compartido, del cual la asamblea sinodal puede partir, del que se debería hacer más universalmente conscientes a los fieles mediante una catequesis más profunda sobre el matrimonio y la familia. Basándose en esta fundamental convicción es posible una reflexión común sobre las tareas misioneras de las familias cristianas y sobre las cuestiones de la respuesta pastoral adecuada a las situaciones difíciles.
Sería deseable que el Sínodo, partiendo de la base de fe común, mirara más allá del círculo de los católicos practicantes y, considerando la situación compleja de la sociedad, tratase de las objetivas dificultades sociales y culturales que hoy pesan sobre la vida matrimonial y familiar. No se trata sólo de problemas de ética individual, sino de estructuras de pecado hostiles a la familia, en un mundo de desigualdad y de injusticia social, de consumismo por una parte y de pobreza por otra. El rápido cambio cultural en todos los ámbitos arrastra a las familias, que son la célula fundamental de la sociedad, en un proceso de alteración que cuestiona la cultura familiar tradicional y a menudo la destruye. Por otra parte, la familia es casi la última realidad humana acogedora en un mundo determinado casi exclusivamente por las finanzas y la tecnología. Una nueva cultura de la familia puede ser el punto de partida para una renovada civilización humana.

b) Firmeza y claridad en los itinerarios formativos
Abordando ahora más de cerca la pastoral dirigida a las familias en vías de constitución, es preciso constatar la incertidumbre que acompaña a muchos jóvenes, que aspiran con esperanza a un amor estable y duradero. Al dirigirse a la Iglesia, piden —no siempre de modo explícito— que se les motive a vencer sus legítimos miedos y ser acogidos en una comunidad, que les testimonie la belleza y la concreción de la vida matrimonial con todas sus dificultades reales, especialmente relacionales y económicas. El deseo de familia que llevan en el corazón necesita de una confirmación y del sostén de catequesis firmes, que les inviten asimismo a entrar en la comunidad de las familias creyentes. Dichas comunidades están presentes en muchas parroquias del mundo y son un signo muy alentador de nuestros tiempos.
En ese sentido, es preciso acompañar a los novios prometidos hacia una clara conciencia de lo que es el matrimonio en el designio del Creador, alianza que entre los bautizados tiene siempre la dignidad sacramental (CIC, can. 1055 §§ 1-2). Los elementos sustanciales y las propiedades esenciales (unicidad, fidelidad, fecundidad) de este designio, si son no simplemente desatendidos o, más aún, excluidos con un acto positivo de voluntad, invalidan el matrimonio. Por otra parte, la fe personal facilita la acogida de la gracia sacramental, que corrobora el matrimonio cristiano, buscando de modo responsable sus bienes esenciales. A pesar de las palabras tan claras de la liturgia que pronuncian los esposos, no pocos, en efecto, se acercan al sacramento sin la conciencia clara de que se asumen ante el Señor el compromiso de acoger y dar la vida al cónyuge, sin condiciones y para siempre. Es más, bajo el influjo de la cultura dominante, no pocos se reservan el llamado “derecho” de no observar la fidelidad conyugal, de divorciarse y volverse a casar si el matrimonio no funciona, o de no abrirse a la vida. La asunción serena y valiente de esta responsabilidad, en cambio, es signo de la elección personal de fe sin la cual el sacramento, aunque sea válido, no resulta eficaz. El matrimonio, en efecto, además de ser una relación personalísima y un vínculo espiritual, es necesariamente una institución de la sociedad. Esto significa que la condición matrimonial de la persona ante Dios, realidad que no es perceptible con los sentidos humanos, debe ser acogida del modo más verdadero posible también por la comunidad. Por eso, son indispensables algunas presunciones acerca del estado matrimonial de la persona. De la misma naturaleza de las presunciones se desprende, sin embargo, la posibilidad de la divergencia entre la condición presunta y la real, sacramental, de la persona. En efecto, aunque el amor en sí mismo no sea una realidad sujeta al juicio y a la verificación de terceros, lo es, sin duda, el instituto del matrimonio y de la familia, dada su relevancia social y eclesial.
A lo largo de los siglos, la Iglesia ha querido salvaguardar la verdad de lo humano incluso con normas jurídicas, a fin de garantizar que el compromiso de la libertad, asumido con conciencia en el acto del consenso, no se equiparase a cualquier otro compromiso. El esfuerzo pastoral de la Iglesia a la hora de acompañar a los novios al matrimonio deberá ser siempre mayor para mostrar el valor y el atractivo de un vínculo perenne.

c)   La familia como protagonista de la evangelización
 Además de la vocación especial y primaria de la familia a la educación humana y cristiana de los hijos, existe una misión de los miembros de la familia de transmitir la fe y dar testimonio de ella ante los demás. La familia es también el núcleo de la comunidad parroquial. En muchos países del mundo existen comunidades vivas en las parroquias, compuestas por cónyuges o por familias enteras, que se encuentran regularmente, rezan juntos, estudian y profundizan en el Catecismo, leen la Biblia, hablan de problemas de la vida cotidiana, de las dificultades y bellezas de la vida común de pareja, de cuestiones de educación. En otras palabras, se esfuerzan por conjugar la fe con la vida. Se ayudan mutuamente en caso de enfermedad, desempleo u otros problemas. Muchos de ellos participan en el trabajo de la Caritas. No pocos ayudan en la preparación de los esposos al matrimonio, estableciendo con ellos relaciones de amistad que perduran después de la celebración de las nupcias. Hay grupos de jóvenes madres católicas con niños pequeños que también acogen a madres sin una pertenencia religiosa o no creyentes, realizando así una nueva forma de misión. De las familias provienen diversas nuevas comunidades que ayudan a las parejas en crisis o asisten a las mujeres con dificultades existenciales o psicológicas. Parece importante promover y difundir estas iniciativas por toda la Iglesia.

d) La acción pastoral en situaciones de crisis
El Instrumentum Laboris constata: «la pérdida de valores e incluso la disgregación de la familia, se pueden transformar en ocasión de fortalecimiento del vínculo conyugal. Para superar la crisis puede ser una ayuda el sostén de otras familias dispuestas a acompañar el difícil camino de la pareja en crisis. En particular, se subraya la necesidad de que la parroquia muestre su cercanía como una familia de familias» (n. 63).

e) Dificultades internas de la familia y presiones externas
La dificultad generalizada a la hora de establecer una comunicación serena en el seno del núcleo familiar se debe a múltiples factores como: las preocupaciones de tipo laboral y económico; visiones distintas en la educación de los hijos, provenientes de diferentes modelos educativos de los padres; los reducidos tiempos para el diálogo y el descanso. A esto se añaden factores disgregadores como la separación y el divorcio, con las consecuencias de realidades familiares ampliadas o, viceversa, monoparentales, en las cuales la referencia de los padres se confunde o se reduce, hasta quedar anulada. Por último, no hay que subestimar la importancia de la generalizada mentalidad egoísta que se cierra a la vida, con el preocupante crecimiento de la práctica abortiva. El mismo egoísmo puede llevar a la falsa visión de considerar los hijos como objetos de propiedad de los padres, que se pueden fabricar según sus deseos.
Especialmente en contextos donde la pobreza está ampliamente difundida, son particularmente las mujeres y los niños quienes sufren violencia y abusos; sin embargo, incluso en los contextos más desarrollados no faltan factores disgregadores, debidos a varias formas de dependencia, como el alcohol, las drogas, el juego de azar, la pornografía u otras formas de dependencia sexual, y las redes sociales (social network). Ante estos desafíos, la Iglesia siente la urgencia de evangelizar a la familia mediante el anuncio de la sobriedad y la esencialidad, promoviendo el valor de las relaciones personales, la sensibilidad para con los más pobres, la capacidad de un uso responsable de los mass media y de las nuevas tecnologías, respetando la dignidad de las personas, especialmente las más débiles e indefensas, que pagan el precio más alto de la soledad y de la marginación.
Entre las presiones externas, la creciente precariedad laboral representa una pesadilla para muchas familias; con frecuencia el fenómeno migratorio introduce en la familia desequilibrios consistentes, como los que experimentan quienes dejan su tierra —a menudo a causa de la guerra y la pobreza— o quienes les reciben en su propio país. El apoyo concreto de parte de la Iglesia a estas familias no puede prescindir de un compromiso eficaz de los Estados y las entidades públicas responsables de la tutela y de la promoción del bien común, mediante políticas adecuadas.

3. Las situaciones pastorales difíciles

a) La Iglesia como “casa paterna” (EG 47)
Como afirma el Papa Francisco: «La familia atraviesa una crisis cultural profunda, como todas las comunidades y vínculos sociales [...] la fragilidad de los vínculos se vuelve especialmente grave porque se trata de la célula básica de la sociedad» (Evangelii gaudium, 66).
Al respecto, el Instrumentum Laboris releva: «De las respuestas emerge la común consideración que, en el ámbito de lo que se pueden definir situaciones matrimoniales difíciles, se celan historias de gran sufrimiento, así como testimonios de amor sincero. “La Iglesia está llamada a ser siempre la casa abierta del Padre”» (EG 47). Una verdadera urgencia pastoral es permitir a estas personas sanar sus heridas, curarse y volver a caminar junto a toda la comunidad eclesial.
Para afrontar correctamente tales situaciones, en primer lugar, la Iglesia afirma el valor irrenunciable de la verdad de la indisolubilidad del matrimonio, fundada en el proyecto original del Creador (Gén 1,27; 2,24; cf. Mt 19, 4-9). En cambio, respecto a la dignidad sacramental que reviste el matrimonio entre los bautizados, afirma que se basa en la profunda conexión entre el vínculo nupcial y el vínculo indisoluble de Cristo con la Iglesia (Ef 5,22-33). En segundo lugar, es necesaria una acción de pastoral familiar renovada y adecuada. Ésta debe sostener a los cónyuges en su compromiso de fidelidad recíproca y de dedicación a los hijos. Además, es necesario reflexionar sobre el mejor modo de acompañar a las personas que se encuentran en dichas situaciones, de modo que no se sientan excluidas de la vida de la Iglesia. Por último, es preciso individuar formas y lenguajes adecuados para anunciar que todos son y siguen siendo hijos, amados por Dios Padre y por la Iglesia madre.

b) Verdad y misericordia
En las últimas décadas el tema de la misericordia está cada vez más en primer plano como un punto de vista importante en el anuncio del Evangelio. El culmen de la misericordia de Dios, que ya se presenta ampliamente en el Antiguo Testamento (cf. Éx 34,6;2 Sam 24,14; Sal 111,4, etc.), se revela sobre todo en los gestos y en la predicación de Jesús. En la parábola del Padre misericordioso (cf. Lc 15,11-32), además de en todo el Nuevo Testamento, la misericordia constituye una verdad central: Dios es rico de misericordia (cf. Ef 2,4). Según Tomás de Aquino, ésta es la propiedad más importante de Dios (cf. Summa theol. II/II q. 30 a. 4; Evangelii gaudium, 37); expresa la absoluta soberanía de Dios e indica la creadora fidelidad a sí mismo de Dios que es amor (cf. 1Jn 4, 8.16). Para recibir esta misericordia, el hijo pródigo vuelve al Padre, pide perdón, comienza una vida nueva. La manifestación más decisiva de la divina misericordia con la humanidad es la Encarnación y la Obra salvífica de Cristo. Según el Evangelio de San Marcos, Cristo mismo comienza el anuncio de la Buena Nueva con la llamada a la conversión: “Convertíos y creed en el Evangelio” (Mc 1,15). Dios en efecto no se cansa nunca de perdonar al pecador que se convierte, y no se cansa de darle siempre una nueva posibilidad. Esta misericordia no significa justificación del pecado, sino justificación del pecador, pero en la medida en que se convierte y se propone no volver a pecar.
La misericordia significa dar más de lo que es debido, regalar, ayudar. Sólo la misericordia de Dios puede realizar el verdadero perdón de los pecados. En la absolución sacramental Dios nos perdona mediante el ministerio de la Iglesia. A nosotros nos queda la tarea de dar testimonio de la misericordia de Dios y de ejercer los actos clásicos, conocidos ya en el Antiguo Testamento, de la misericordia espiritual y corporal. El lugar privilegiado para vivir estos actos de misericordia es precisamente la familia.
El significado de la misericordia para la Iglesia de hoy lo resaltó San Juan XXIII en la apertura del Concilio Vaticano II. Declaró que la Iglesia en cada tiempo debe oponerse al error; hoy sin embargo, debe recurrir a la medicina de la misericordia más que a las armas del rigor. De este modo el Papa confirió la tonalidad fundamental al Concilio. San Juan Pablo II retomó esta instancia en su segunda encíclica Dives in misericordia (1980) y dedicó a la Divina Misericordia el segundo domingo del tiempo pascual. El Papa Benedicto XVI profundizó el tema en la encíclica Deus caritas est (2005). Desde el comienzo de su pontificado, el Papa Francisco ha repetido: «Dios nunca se cansa de perdonar. Nunca. [...] Nosotros, a veces, nos cansamos de pedir perdón» (Angelus del 17 de marzo de 2013). También en el caso de la familia, del matrimonio y del significado de su indisolubilidad, valen las palabras del Papa Francisco: «La salvación que Dios nos ofrece es obra de su misericordia. No hay acciones humanas, por más buenas que sean, que nos hagan merecer un don tan grande. Dios, por pura gracia, nos atrae para unirnos a sí. Él envía su Espíritu a nuestros corazones para hacernos sus hijos, para transformarnos y para volvernos capaces de responder con nuestra vida a ese amor. La Iglesia es enviada por Jesucristo como sacramento de la salvación ofrecida por Dios» (EG 112). Ella es «el lugar de la misericordia gratuita, donde todo el mundo pueda sentirse acogido, amado, perdonado y alentado a vivir según la vida buena del Evangelio» (ivi 114).
La misericordia, como tema central de la revelación de Dios, en definitiva es importante para la hermenéutica de la acción eclesial (cf. EG 193 ss.); naturalmente, no elimina la verdad y no la relativiza, sino que lleva a interpretarla correctamente en el marco de la jerarquía de las verdades (cf. UR 11; EG 36-37). No elimina tampoco la exigencia de justicia.
La misericordia, por tanto, tampoco anula los compromisos que nacen de las exigencias del vínculo matrimonial. Éstos siguen subsistiendo incluso cuando el amor humano se ha debilitado o ha cesado. Esto significa que, en el caso de un matrimonio sacramental (consumado), después de un divorcio, mientras el primer cónyuge siga con vida, no es posible un segundo matrimonio reconocido por la Iglesia.

c) Las convivencias y los matrimonios civiles
Como se observa en las respuestas al Cuestionario y se ha resumido en el Instrumentum Laboris, las situaciones difíciles o irregulares son diversas y no se puede establecer de forma rígida un mismo recorrido para todas (cf. n. 52), es preciso discernir caso por caso. En ese sentido, una dimensión nueva de la pastoral familiar hodierna, consiste en saber considerar adecuadamente la realidad de los matrimonios civiles y, con las debidas diferencias, también de las convivencias. En efecto, cuando la unión llega a una notable estabilidad a través de un vínculo público y está caracterizada por afecto profundo, responsabilidad respecto a la prole, capacidad de resistir en las pruebas, se puede ver como un germen que hay que acompañar en su desarrollo hacia el sacramento del matrimonio. Muy a menudo, en cambio, la convivencia no se establece con vistas a un posible matrimonio futuro, sino sin ninguna intención de establecer una relación institucional.
La Iglesia no puede no reconocer incluso en situaciones a primera vista alejadas de criterios que respondan al Evangelio, una oportunidad para acompañar a las personas, a fin de que lleguen a una decisión consciente, verdadera y justa acerca de su relación. No existe ninguna situación humana que no pueda ser una ocasión para la Iglesia de encontrar lenguajes adecuados para hacer comprender el valor de la unión matrimonial y de la vida familiar a la luz del Evangelio. El desafío que afrontamos hoy, consiste en lograr mostrar lo mejor, que a menudo no se capta o se es incapaces de captar.

d) El cuidado pastoral de los divorciados vueltos a casar
Ante todo, el problema de los divorciados vueltos a casar civilmente es sólo uno entre el gran número de desafíos pastorales apremiantes hoy (cf. al respecto FC 84). Es más, cabe observar que en algunos países no se da este problema, puesto que no existe matrimonio civil, mientras que en otros países el porcentaje de los divorciados vueltos a casar tiende a disminuir con motivo de la falta de voluntad de contraer un nuevo matrimonio —ni siquiera civil— después del fracaso del primero. De las respuestas al Cuestionario resulta que este problema tiene acentos diversos en las varias regiones del mundo (cf. Instrumentum Laboris nn. 98-100).
A la luz de lo que ya se ha dicho, no se trata de poner en tela de juicio la palabra de Cristo (cf. Mt 19,3-12) y la verdad de la indisolubilidad del matrimonio (cf. Denzinger - Hünermann 1327; 1797; 1807; GS 49), ni tampoco considerar que ya no estén en vigor. Crearía, además, confusión el hecho de concentrarse sólo en la cuestión de la recepción de los sacramentos. La respuesta, por tanto, hay que buscarla en el contexto de una pastoral juvenil más amplia y de preparación al matrimonio. Asimismo, es necesario un acompañamiento pastoral intensivo del matrimonio y de la familia, en particular en las situaciones de crisis.
Por lo que concierne a los divorciados que se han vuelto a casar civilmente, no pocos sostienen que hay que tener en cuenta la diferencia entre quien culpablemente ha roto un matrimonio y quien ha sido abandonado. La pastoral de la Iglesia debería hacerse cargo de estas personas de modo particular.
Los divorciados vueltos a casar civilmente pertenecen a la Iglesia. Necesitan ser acompañados por sus pastores y tienen derecho a ello (cf. Sacramentum caritatis n. 28). Se les invita a escuchar la palabra de Dios, a participar en la liturgia de la Iglesia, en la oración y a realizar obras buenas de caridad. La pastoral de la Iglesia debe cuidarles de una forma del todo particular, teniendo presente la situación de cada uno. De aquí la necesidad de tener al menos en cada Iglesia particular un sacerdote, debidamente preparado, que pueda previa y gratuitamente aconsejar a las partes sobre la validez de su matrimonio. En efecto, muchos esposos no son conscientes de los criterios de validez del matrimonio y menos aún de la posibilidad de la invalidez. Después del divorcio, hay que llevar a cabo esta verificación, en un contexto de diálogo pastoral sobre las causas del fracaso del matrimonio anterior, individuando posibles causas de nulidad. Al mismo tiempo, evitando la apariencia de un simple cumplimiento burocrático o de intereses económicos. Si se realiza todo esto con seriedad y buscando la verdad, la declaración de nulidad producirá una liberación de las conciencias de las partes.

e) La praxis canónica de las causas matrimoniales y la vía extra-judicial
Teniendo presente todo lo que se menciona en el Instrumentum Laboris, a propósito de la amplia solicitud de simplificación de las causas matrimoniales (cf. nn. 98-102), desde el punto de vista pastoral, y teniendo en cuenta la difusión de la mentalidad partidaria del divorcio, en cuanto a la válida celebración del sacramento, no parece imprudente, como acabamos de apuntar, considerar que no pocos matrimonios celebrados en la Iglesia pueden resultar no válidos. Para verificar la posible nulidad del vínculo de manera eficaz y ágil no son pocos quienes creen que hay que reconsiderar, en primer lugar, la obligatoriedad de la doble sentencia conforme a la declaración de nulidad del vínculo matrimonial, procediendo con el segundo grado sólo si hay apelación de una parte o de ambas partes, o bien de parte del defensor del vínculo, en un tiempo definido. Una posible solución de este tipo, en cualquier caso, debería evitar el mecanicismo y la impresión de la concesión de un divorcio. Sin embargo, en ciertos casos podrían ser necesarias otras garantías, por ejemplo, la obligación del defensor del vínculo de apelar, con el fin de evitar soluciones injustas y escandalosas.
En segundo lugar, en cuanto a la ya mencionada amplia difusión de la mentalidad partidaria del divorcio en muchas sociedades y vista la praxis de los tribunales civiles que pronuncian las sentencias de divorcio, sucede con frecuencia que las partes que celebran un matrimonio canónico, se reserven el derecho a divorciarse y contraer otro matrimonio cuando se presentan dificultades en la convivencia. Esta simulación, aun sin la plena conciencia de este aspecto ontológico y canónico, invalida el matrimonio. Para probar dicha exclusión de la indisolubilidad basta la confesión de la parte simuladora confirmada por las circunstancias y otros elementos (cf.CIC cann. 1536 § 2, 1679). Si es así ya en el proceso judicial, es pensable, para algunos, la producción de la misma prueba en el marco de un proceso administrativo. Además, según cualificadas propuestas, haría falta valorar la relevancia de la intención de la fe de los novios prometidos en orden a la validez del matrimonio sacramento, según el principio general que para la validez de un sacramento es necesario que haya la intención de hacer lo que hace la Iglesia (cf. Benedicto XVI, Discurso al Tribunal de la Rota Romana, 26 de enero de 2013, n. 4). Esta vía extra-judicial podría prever —según ellos— un itinerario de conocimiento, discernimiento y profundización que, en el caso de presencia de las condiciones de invalidez, podría culminar en la declaración de nulidad de parte del Obispo diocesano, el cual propondría a su vez un camino de toma de conciencia y conversión a la persona interesada, con vistas a un posible matrimonio futuro, para no repetir la misma simulación.
En tercer lugar, hay que tener presente que para resolver ciertos casos existe la posibilidad de aplicar el “privilegio paulino” (cf. CIC, cann. 1143-1147) o recurrir al “privilegio petrino” (en los casos de matrimonios contraídos con disparidad de culto). Por último, también hay que tener presente la posibilidad de la disolución, “por gracia”, del matrimonio rato y no consumado.

f) La praxis de las Iglesias ortodoxas
El Instrumentum Laboris señala que algunas respuestas sugieren examinar más en profundidad la praxis de algunas de las Iglesias ortodoxas, que prevé la posibilidad de segundas nupcias y terceras connotadas por un carácter penitencial (cf. n. 95). Dicho estudio es necesario para evitar interpretaciones y conclusiones que no estén suficientemente fundadas. Este tema subraya la importancia del estudio de la historia de la disciplina de la Iglesia en Oriente y en Occidente. Al respecto se podría reflexionar sobre la posible contribución del conocimiento de la tradición disciplinar, litúrgica y doctrinal de las Iglesias orientales.

4. La familia y el Evangelio de la vida

a) Anunciar el Evangelio de la vida
Dada la diversidad cultural y de tradiciones en seno de las varias realidades que componen la Iglesia Católica, resulta de gran ayuda en la obra de evangelización, de inculturación del Evangelio, la aportación de las Conferencias episcopales. Análogamente a cuanto se realiza en la comunión episcopal, es necesario que esta sinergia en el anuncio se realice sub Petro et cum Petro.
La apertura a la vida no se añade, por una imposición externa o por una elección opinable y facultativa, al amor conyugal, sino que es parte esencial de éste, exigencia intrínseca, porque este amor tiende a la comunión y la comunión engendra vida. En el mundo occidental no es raro encontrar parejas que elijan deliberadamente no tener hijos, situación paradójicamente similar a la de quien hace de todo por tenerlos. En ambos casos la posibilidad de engendrar un hijo se ve aplastada por la propia capacidad de autodeterminación, reducida a la dimensión de un proyecto cuyo centro es uno mismo: los propios deseos, las propias expectativas, la realización de los propios proyectos que no tienen presente al otro.
El amor esponsal, y más en general la relación, nunca debe construirse como un círculo cerrado. En la acogida de los hijos se condensa la acogida del otro, de los demás, con la que se aprende a descubrir y a construir nuestra humanidad. Acoger a un hijo no es solamente traerlo al mundo, sino engendrarlo en su alteridad, darle la vida.
La acogida de la vida no se puede pensar como limitada únicamente a la concepción y al nacimiento. Se completa en la educación de los hijos, en el sostén que se ofrece a su crecimiento. Y sobre este aspecto también se requiere una reflexión que toca las dinámicas culturales y sociales, especialmente la relación entre las diversas generaciones.

b) La familia en el contexto relacional
Sin embargo, también es verdad que la acogida de la vida, el asumirse responsabilidades en orden a la generación de la vida y al cuidado que ésta requiere, sólo es posible si la familia no se concibe como un fragmento aislado, sino que se percibe insertada en una trama de relaciones. Se educa a acoger verdaderamente al hijo si uno está dentro de una realidad de relaciones parentales, amistosas, institucionales, tanto civiles como eclesiales. Es cada vez más importante no dejar a la familia o a las familias solas, sino acompañar y sostener su camino. Cuando esto no sucede, las tensiones y las inevitables fatigas de la comunicación implicada en la vida de la familia, en la relación entre cónyuges o en la relación entre padres e hijos, adquieren a veces tonos dramáticos, hasta explotar en gestos de locura destructiva. Detrás de las tragedias familiares con mucha frecuencia hay una desesperada soledad, un grito de sufrimiento que nadie ha sabido escuchar.
Para poder acoger verdaderamente la vida en la familia y cuidarla siempre, desde la concepción hasta la muerte natural, es necesario recuperar el sentido de una solidaridad difusa y concreta. Recuperar la responsabilidad formativa de la comunidad, en particular de la comunidad eclesial. Activar a nivel institucional las condiciones que hagan posible este cuidado, ayudando a comprender que el nacimiento de un niño, así como la asistencia a un anciano, son un bien social que hay que tutelar y favorecer. Se necesitan comunidades eclesiales que organicen los tiempos y los espacios de la pastoral a medida de la familia. Además, es necesario superar la tendencia a la privatización de los afectos. El mundo occidental corre el riesgo de hacer de la familia una realidad confiada exclusivamente a las elecciones del individuo, totalmente desvinculada de un marco normativo e institucional. Tal privatización hace más frágiles los vínculos familiares, los vacía progresivamente del sentido que les es propio.
La relación que da vida a una familia, las relaciones que se establecen en su seno, son punto de enlace entre la dimensión privada y la social. En las sociedades tradicionales la dimensión social del matrimonio y de la familia se explica en un control comunitario tan fuerte que a veces resulta sofocante. Es preciso encontrar el punto de equilibrio justo entre estas diferentes dimensiones, ambas esenciales tanto para la vida de la familia como para la realidad de la persona, que siempre es a la vez persona individual y persona social.
En la vida de la familia se experimenta que en las elecciones más íntimas del sujeto está presente una dimensión de transcendencia. A través de los cónyuges, de su apertura concreta a la generación de la vida, se hace experiencia de un misterio que nos trasciende. El amor que une a los dos cónyuges y que se convierte en principio de nueva vida, es el amor de Dios.

c) La responsabilidad de la Iglesia y la educación
Corresponde a la Iglesia anunciar y testimoniar la altísima dignidad de la persona humana. La Iglesia no se limita a decir a los fieles y a los hombres de buena voluntad lo que deben hacer, sino que es solidaria con ellos. Comparte sus esperanzas, sus deseos y sus dificultades. Esto es un signo fuerte de credibilidad ante los ojos del mundo.
En ese sentido, es preciso cuidar de modo particular la educación de la afectividad y de la sexualidad. En efecto, ante todo hay que saberla apreciar y anunciar su valor. Es preciso recalcar en ese sentido la importancia de los caminos formativos. El testimonio de parte de los adultos añade credibilidad a los ideales que deben presentarse con claridad. Sin duda, a las generaciones jóvenes les ayuda mucho el testimonio de un amor fiel y profundo hecho de ternura, de respeto, de acogida recíproca, de perdón, capaz de crecer en el tiempo sin consumirse en la inmediatez. Al mismo tiempo, sin embargo, es preciso banalidades, evitar la superficialidad y formas de “tolerancia” que escondan una indiferencia sustancial y una incapacidad de atención.
Resulta, además, necesario continuar en la propuesta de la visión personalista del amor conyugal delineada por el Vaticano II (cf.Gaudium et spes, n. 49), teniendo en cuenta también los grandes desafíos que constituyen los modos de presentar el amor y la familia en muchos medios de comunicación. Este tema también requiere más estudio.

d) Temas relativos a la Humanae vitae
Desde esta perspectiva es posible volver a proponer de forma positiva el mensaje de la Humanae vitae a través de una hermenéutica histórica adecuada, que sepa captar los factores históricos y las preocupaciones que han sostenido la redacción de Pablo VI. En otras palabras, hay que releer la Encíclica en la perspectiva que Pablo VI indicaba en la audiencia del 31 de julio de 1968: «… no es sólo la declaración de una ley moral negativa, es decir, la exclusión de toda acción que se proponga hacer imposible la procreación (n. 14), sino que sobre todo es la presentación positiva de la moralidad conyugal según su misión de amor y fecundidad “a la luz de una visión integral del hombre y de su vocación, no sólo natural y terrena sino también sobrenatural y eterna” (n. 7). Es la aclaración de un capítulo fundamental de la vida personal, conyugal, familiar y social del hombre, pero no es la exposición completa de todo lo relativo al ser humano en el campo del matrimonio, de la familia, de la honestidad de las costumbres, un campo inmenso en el cual el Magisterio de la Iglesia podrá y deberá quizá volver con un designio más amplio, orgánico y sintético».
Asimismo, hay que especificar que la norma moral recordada se pone en práctica a la luz de la “ley de la gradualidad”, según las indicaciones ya formuladas en el n. 34 de Familiaris consortio: recordando que el hombre en cuanto ser histórico «…conoce, ama y cumple el bien moral según etapas de crecimiento».

Conclusión
Si observamos los orígenes del cristianismo, vemos que logró ser aceptado y acogido —a pesar de todo rechazo y diversidad cultural— por la profundidad y fuerza intrínseca de su mensaje. En efecto, logró iluminar la dignidad de la persona a la luz de la Revelación, también por lo que se refiere a la afectividad, la sexualidad y la familia.
El desafío que el Sínodo debe aceptar es precisamente lograr proponer de nuevo al mundo de hoy, en ciertos aspectos tan similar al de los primeros tiempos de la Iglesia, el atractivo del mensaje cristiano respecto al matrimonio y la familia, subrayando la alegría que dan, pero al mismo tiempo dar respuestas verdaderas e impregnadas de caridad (cf. Ef 4,15) a los numerosos problemas que especialmente hoy tocan la existencia de la familia. Poniendo de relieve que la auténtica libertad moral no consiste en hacer lo que se siente, no vive sólo de emociones, sino que se realiza solamente adquiriendo el verdadero bien.
En concreto se nos pide ante todo ponernos al lado de nuestros hermanas y hermanos con el espíritu del buen Samaritano (cf. Lc10, 25-37): estar atentos a su vida, en particular estar cerca de aquellos a los que la vida ha “herido” y esperan una palabra de esperanza, que nosotros sabemos que sólo Cristo puede darnos (cf. Jn 6, 68).
El mundo necesita a Cristo. El mundo también nos necesita a nosotros, porque pertenecemos a Cristo.


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73 comentarios:

Anónimo dijo...

aberrante la foto.....uj

Anónimo dijo...

Con este documento, se acepta el divorcio por voluntad de una de las partes. Basta con que uno de los conyuges declare que al contraer matrimonio religioso, no tuvo intención de casarse para siempre, para que la Iglesia lo considere nulo, por no tener intención de hacer lo que hace la Iglesia. Con esto desaparece el matrimonio católico (hasta que la muerte los separe), y se legaliza el divorcio (anulación) sin causa y por simple voluntad de una de las partes.
Ahora sólo basta "legalizar" la sodomía. El Instrumentus Laboris, pulveriza el orden natural, y acepta la sodomía, sólo basta ver con que artilugio, le van a dar status legal. Estos son los frutos maduros del concilio. Talvez con esto los tontos neocones al fin se den cuenta, y dejen de defender lo indefendible, como el Novo Ordo Misae, y de tratar de cismático a Monseñor Lefebvre y su obra.

Anónimo dijo...

Me encanta el sesgo de los modernistas. Rápidamente hay que declarar nulo el matrimonio si uno de los contrayentes fingió, pero no se toma ninguna medida para evitar que los contrayentes finjan.
Permitir matrimonios nulos produce ya un mal irrecuperable aun con la anulación.

Blas

Anónimo dijo...

"Por último, del Instrumentum Laboris emergen dos aspectos claros respecto a la homosexualidad. Ante todo, un amplio consenso respecto al hecho que las personas de tendencia homosexual no deben ser discriminadas, como recalca también el Catecismo de la Iglesia Católica (n. 2357-2359). En segundo lugar, emerge con igual claridad que de parte de la mayoría de los bautizados —y de la totalidad de las Conferencias episcopales— no se espera una equiparación de estas relaciones con el matrimonio entre hombre y mujer. Tampoco las formas ideológicas de las teorías de gender cosechan consenso entre la gran mayoría de los católicos."

"Por último, del Instrumentum Laboris emergen dos aspectos claros respecto a la homosexualidad. Ante todo, un amplio consenso respecto al hecho que las personas de tendencia homosexual no deben ser discriminadas, como recalca también el Catecismo de la Iglesia Católica (n. 2357-2359). En segundo lugar, emerge con igual claridad que de parte de la mayoría de los bautizados —y de la totalidad de las Conferencias episcopales— no se espera una equiparación de estas relaciones con el matrimonio entre hombre y mujer. Tampoco las formas ideológicas de las teorías de gender cosechan consenso entre la gran mayoría de los católicos."

Primera llamada telefónica para todos los que decían que en el Sínodo se iba a habilitar la comunión a los divorciados vueltos a casar, a los concubinos y a los homosexuales. Se viene la temporada alta de tergiversación, de "dice X pero no dice Y", "dicen X pero en realidad quieren decir Y", y el clásico "son todos modernistas y herejes".

Anónimo dijo...

(viene del anterior)

"d) El cuidado pastoral de los divorciados vueltos a casar


Ante todo, el problema de los divorciados vueltos a casar civilmente es sólo uno entre el gran número de desafíos pastorales apremiantes hoy (cf. al respecto FC 84). Es más, cabe observar que en algunos países no se da este problema, puesto que no existe matrimonio civil, mientras que en otros países el porcentaje de los divorciados vueltos a casar tiende a disminuir con motivo de la falta de voluntad de contraer un nuevo matrimonio —ni siquiera civil— después del fracaso del primero. De las respuestas al Cuestionario resulta que este problema tiene acentos diversos en las varias regiones del mundo (cf. Instrumentum Laboris nn. 98-100).


A la luz de lo que ya se ha dicho, no se trata de poner en tela de juicio la palabra de Cristo (cf. Mt 19,3-12) y la verdad de la indisolubilidad del matrimonio (cf. Denzinger - Hünermann 1327; 1797; 1807; GS 49), ni tampoco considerar que ya no estén en vigor. Crearía, además, confusión el hecho de concentrarse sólo en la cuestión de la recepción de los sacramentos. La respuesta, por tanto, hay que buscarla en el contexto de una pastoral juvenil más amplia y de preparación al matrimonio. Asimismo, es necesario un acompañamiento pastoral intensivo del matrimonio y de la familia, en particular en las situaciones de crisis.


Por lo que concierne a los divorciados que se han vuelto a casar civilmente, no pocos sostienen que hay que tener en cuenta la diferencia entre quien culpablemente ha roto un matrimonio y quien ha sido abandonado. La pastoral de la Iglesia debería hacerse cargo de estas personas de modo particular.


Los divorciados vueltos a casar civilmente pertenecen a la Iglesia. Necesitan ser acompañados por sus pastores y tienen derecho a ello (cf. Sacramentum caritatis n. 28). Se les invita a escuchar la palabra de Dios, a participar en la liturgia de la Iglesia, en la oración y a realizar obras buenas de caridad. La pastoral de la Iglesia debe cuidarles de una forma del todo particular, teniendo presente la situación de cada uno. De aquí la necesidad de tener al menos en cada Iglesia particular un sacerdote, debidamente preparado, que pueda previa y gratuitamente aconsejar a las partes sobre la validez de su matrimonio. En efecto, muchos esposos no son conscientes de los criterios de validez del matrimonio y menos aún de la posibilidad de la invalidez. Después del divorcio, hay que llevar a cabo esta verificación, en un contexto de diálogo pastoral sobre las causas del fracaso del matrimonio anterior, individuando posibles causas de nulidad. Al mismo tiempo, evitando la apariencia de un simple cumplimiento burocrático o de intereses económicos. Si se realiza todo esto con seriedad y buscando la verdad, la declaración de nulidad producirá una liberación de las conciencias de las partes."

Tomás dijo...

Los "divorciados", es decir, los separados y vueltos a "casar" pertenecen a la Iglesia, pero como se encuentran permanentemente en estado mortal no se le puede dar los sacramentos de los vivos. Igualmente no se le puede dar los sacramentos de los vivos para evitar escándalo. De lo contrario los fieles pensarían que la Iglesia acepta el segundo "matrimonio" y, con ello, el divorcio.

Si la secta modernista fomenta los procesos de anulación matrimonial (Bergoglio dijo semanas atrás que la mitad de los matrimonios en la secta conciliar son inválidos)es porque es favorable al divorcio y la bigamia sucesiva.

Una prueba más que la secta de Bergoglio no es la Iglesia de Cristo.
Para la Iglesia el matrimonio es un sacramento, es decir, algo santo y santificante.
Para la secta de Bergoglio el matrimonio tiene el mismo valor que un contrato de alquiler.

Tomás dijo...

Anónimo dijo...
Me encanta el sesgo de los modernistas. Rápidamente hay que declarar nulo el matrimonio si uno de los contrayentes fingió, pero no se toma ninguna medida para evitar que los contrayentes finjan.
Permitir matrimonios nulos produce ya un mal irrecuperable aun con la anulación.

Blas
7 de octubre de 2014, 9:03

+

Esa es justamente la táctica. Los "párrocos" no se preocupan en lo más mínimo para evitar un matrimonio nulo para que los esposos o una parte de ellos puedan decir que le matrimonio es nulo.

Todo está montado para que las anulaciones matrimoniales se vuelvan normalidad.

En la época de Pio XII había a nivel mundial entre 200 y 300 anulaciones por año.

En los últimos años solamente en Colombia hubo alrededor de 800 anulaciones por año.

Anónimo dijo...

El regreso de las estadísticas de Tomás... ok con Colombia, ¿y en el resto de los cientos de países? ¿Colombia está en el top five de la lista? ¿Cuántos de los 100.000 "verdaderos católicos" (de derecha, antijudaicos y antimusulmanes) viven en Colombia?

Y le aclaro Tomás, nadie "fomenta" los procesos de anulación matrimonial, solo se evaluará su funcionamiento, nada más.

Insisto, sigo esperando las voces (payasescas) de quienes hablaban de que el Sínodo estaba armado para habilitar la comunión para los divorciados vueltos a casar y las uniones homosexuales.

Tomás dijo...

En Estados Unidos hubo en 1994 60.000 anulaciones matrimoniales.
El escándalo fue tal que Wojtyla y Ratzinger se vieron obligados "apretar" a los "obispos" estadounidenses para que no exageren la nota.

La comparación de la cantidad de anulaciones matrimoniales en la secta conciliar con las anulaciones en la Iglesia en la época de Pio XII dice todo.

Anónimo dijo...

Garba Anónimo dijo...
"Insisto, sigo esperando las voces (payasescas) de quienes hablaban de que el Sínodo estaba armado para habilitar la comunión para los divorciados vueltos a casar y las uniones homosexuales."

¿Porqué está tan seguro que no va a pasar Garba? ¿Tiene información directa de Bergoglio, Garba? ¿Le dijo que cambió lo que había acordado con Kasper?

Blas

Anónimo dijo...

Blas,

"¿Porqué está tan seguro que no va a pasar Garba? ¿Tiene información directa de Bergoglio, Garba? ¿Le dijo que cambió lo que había acordado con Kasper?"

¿Cuando habla de "Bergoglio", se refiere a Francisco, el Papa? ¿Por qué afirma Ud. que el Papa había "acordado" algo con Kasper? ¿A Ud. le consta que habían "acordado" algo? ¿Era un acuerdo por escrito? Sinceramente Blas, yo no sé lo que va a pasar. Pero por ahora, acá hay mucha gente que tiene que reconocer que estuvo hablando pavadas... Y en lo que a Ud. respecta, ya sea que se considere incluido en el grupo de gente antes mencionado o no, recuerde que se comprometió a dar una respuesta...

Anónimo dijo...

Tomás,

"En Estados Unidos hubo en 1994 60.000 anulaciones matrimoniales.
El escándalo fue tal que Wojtyla y Ratzinger se vieron obligados "apretar" a los "obispos" estadounidenses para que no exageren la nota."
Buena información! ¿La estadística sobre la población mundial de "verdaderos católicos" (de derecha, antijudaicos y antimusulmanes) se vio afectada por esa tendencia en USA?

"La comparación de la cantidad de anulaciones matrimoniales en la secta conciliar con las anulaciones en la Iglesia en la época de Pio XII dice todo."
Si la información era buena, el análisis es aún mejor!! Nada sesgado ni sacado de contexto, una pinturita...

Anónimo dijo...

Garba anónimo dijo:
"¿A Ud. le consta que habían "acordado" algo?"

¿Ud le está diciendo mentiroso a un cardenal de la Iglesia?

Blas

Anónimo dijo...

Tomás, una pregunta ¿qué le importa a Ud. que se le de la comunión a los trolos, divorciados y concubinos, si para Ud. los curas son herejes que no consagran?

Preguntón

SOLDADO dijo...

Anónimo Piñón Fijo,

"¿Cuando habla de "Bergoglio", se refiere a Francisco, el Papa? ¿Por qué afirma Ud. que el Papa había "acordado" algo con Kasper? ¿A Ud. le consta que habían "acordado" algo? ¿Era un acuerdo por escrito? Sinceramente Blas, yo no sé lo que va a pasar. Pero por ahora, acá hay mucha gente que tiene que reconocer que estuvo hablando pavadas... Y en lo que a Ud. respecta, ya sea que se considere incluido en el grupo de gente antes mencionado o no, recuerde que se comprometió a dar una respuesta..."

¿A quién le rindió pleitesía el Usurpador en su primer Angelus ante todo el mundo?

Al que está en la trenza con él. Al que lo hace "conmoverse" con su teología de rodillas: KASPER.

La respuesta a su pregunta ya fue dada. Se la paso. Anote:

San Anselmo de Sunium (Siglo XIII)

“Desgracia a ti, ciudad de las siete colinas, cuando la letra K sea alabada en tus murallas. Entonces tu caída se aproximará; tus dominadores y tiranos serán destruidos. Tú has irritado al Altísimo por tus crímenes y tus blasfemias, tú perecerás en la derrota y en la sangre” (M. Servant, pág. 281).

Como estoy acostumbrado a sus exabruptos gansescos, no se tome el trabajo de responderme que este santo se refería a Cristina. Deje de ser Piñon Fijo alguna vez.

Le faltan sólo tres días para que se moje los calzoncillos de alegría con el Nobel de la Paz que le darán a su Líder, el socio de Kasper, que ha USURPADO el papado.

Tomás dijo...

Anónimo dijo...
Tomás, una pregunta ¿qué le importa a Ud. que se le de la comunión a los trolos, divorciados y concubinos, si para Ud. los curas son herejes que no consagran?

Preguntón


+

Si toco el tema es solamente para mostrar que a los modernistas incluyendo a Bergoglio ni creen en la Presencia Real ni en la Santidad del matrimonio ni en la castidad.

Anónimo dijo...

Blas,

"¿Ud le está diciendo mentiroso a un cardenal de la Iglesia?"
Para nada, solo le estoy preguntando a qué clase de "acuerdo" se refiere Ud. o qué implicancias le atribuye a tal supuesto "acuerdo".

Anónimo dijo...

Garba anónimo dijo:

"Para nada, solo le estoy preguntando a qué clase de "acuerdo" se refiere Ud. o qué implicancias le atribuye a tal supuesto "acuerdo"."

Voy a imitarlo Garba: Averigüelo Ud mismo, si le interesa.

Blas

Anónimo dijo...

Soldado,

"¿A quién le rindió pleitesía el Usurpador en su primer Angelus ante todo el mundo?

Al que está en la trenza con él. Al que lo hace "conmoverse" con su teología de rodillas: KASPER.

La respuesta a su pregunta ya fue dada. Se la paso. Anote:

San Anselmo de Sunium (Siglo XIII)

“Desgracia a ti, ciudad de las siete colinas, cuando la letra K sea alabada en tus murallas. Entonces tu caída se aproximará; tus dominadores y tiranos serán destruidos. Tú has irritado al Altísimo por tus crímenes y tus blasfemias, tú perecerás en la derrota y en la sangre” (M. Servant, pág. 281).

Como estoy acostumbrado a sus exabruptos gansescos, no se tome el trabajo de responderme que este santo se refería a Cristina. Deje de ser Piñon Fijo alguna vez.

Le faltan sólo tres días para que se moje los calzoncillos de alegría con el Nobel de la Paz que le darán a su Líder, el socio de Kasper, que ha USURPADO el papado."

Otra porción más de ensalada...
Mucho Kasper, mucho Kasper, pero por ahora, Erdö. Y cuidado, no vaya a ser que los famosos y tan temidos "cambios" de los que hablaba Kasper no escapen a lo que dijo Erdö, porque ahí se consuma el papelonazo. Y si, finalmente, no ocurre nada de lo que vienen vaticinando, dirán que, "en la práctica, van a hacer otra cosa", o dirán que "los modernistas (que son malos malos malos y re-tramposos) lo escribieron de tal o cual manera para que nadie se diera cuenta", o que "dijeron una cosa pero estaban cruzando los dedos así que no vale", o simplemente dirán que "no importa, igual son herejes porque se nos canta" y listo...

Ojo, Cristina es "Fernandez", capaz era por Nestor... O por "Kiko" el del Chavo, o por algún "Kiosco" o "Karaoke" de Roma...

Y por último, como ya le dije, si el Papa gana el premio nobel de la paz, bien por el Papa, el problema lo tiene Ud., que en eso, al igual que en todo, busca algún tejemaneje raro para pegarle a Francisco (que es el Papa, ningún usurpador).

Anónimo dijo...

Blas,

"Voy a imitarlo Garba: Averigüelo Ud mismo, si le interesa."
A mí sinceramente no me interesa! Estamos hablando del Sínodo, creo. Entonces, respecto del Sínodo, solo me interesa lo que diga el Sínodo. Así de sencillo.

Anónimo dijo...

El 13:16, está perdido, ha apostado al caballo perdedor con destino al infierno eterno. Kasper, Bergoglio, su G8, juegan estos masones en el equipo de Satanás y el Anticristo. Hay que ser idiota. Me refiero a 13:16.


Filomena de Pasamonte

Anónimo dijo...

¿El Sínodo? La falsa Iglesia con Bergoglio a la cabeza, no puede hacer Sínodos, canonizaciones, beatificaciones, etc. Los que hacen política en vez de discernimiento espiritual, no se enteran de nada. Blas.



Filomena de Pasamonte

SOLDADO dijo...

Anónimo de La Cámpora Vaticana,

Le recuerdo que usted está yendo mal.
Su Líder no debe estar para nada orgulloso de usted. Me lo está entristeciendo. Usted no vive sus enseñanzas.
¿¡Cómo pretende convencer a los demás que su Líder es el legítimo si usted no practica lo que el propone!?

Mire; con sus respuesta caprichosas, maleducadas y agresivas, USTED NO ESTÁ VIVIENDO LOS ÚLTIMOS TRES MANDAMIENTOS DEL DECÁLOGO DE SU LÍDER.
Vea:
8. Olvidarse rápido de lo negativo
9. Respetar al que piensa distinto
10. Buscar activamente la paz

Levante la puntería. El enanismo intelectual es una cosa difícil de superar pero si empieza a ejercitarse en levantar altura, verá que se puede progresar. Practique el progresismo con usted mismo. Déle. Anímese.

Tanto que insiste con su sínodo kasperita, ¿sabe usted cómo se llama éste sínodo? Anote:

¡SIN ODOR CHRISTI!

Anónimo dijo...

Filomena,

¿Ya logró resolver por qué, para Benedicto XVI, Francisco sí es el Papa?

Anónimo dijo...

Soldado,

"Mire; con sus respuesta caprichosas, maleducadas y agresivas, USTED NO ESTÁ VIVIENDO LOS ÚLTIMOS TRES MANDAMIENTOS DEL DECÁLOGO DE SU LÍDER."
Mejor revise lo que Ud. escribió, y después, si quiere, hablemos de educación...

"8. Olvidarse rápido de lo negativo"
Sí que lo olvido, pero hay quien/es se empecina/n en recordarlo y reeditarlo...

"9. Respetar al que piensa distinto"
Por supuesto, ahora dígaselo a quien piensa que ese que piensa distinto es un "enemigo". Por el contrario, como siempre digo, piense y diga lo que quiera, pero eso sí, no pretenda estar pensando o hablando en nombre de la Iglesia Católica, porque claramente no la representa.

"10. Buscar activamente la paz"
No soy yo el que necesita buscar enemigos, justificar la ira, etc...

SOLDADO dijo...

Anónimo:

¡SIN ODOR CHRISTI!

María Carlota Lassalle de Valenzuela dijo...


7 DE OCTUBRE: "FESTIVIDAD DE NUESTRA SEÑORA DEL ROSARIO".

QUIERA NUESTRA AMOROSA "MADRE DE LA VICTORIA", DE LEPANTO CONTRA LOS INFIELES OTOMANOS, QUE SE APARECIERA A SANTO DOMINGO DE GUZMÁN, A QUIEN,DE SU DULCE BOCA LE ENSEÑÓ EL REZO DEL SANTO ROSARIO, QUE FUE FORMALIZADO COMO ADVOCACIÓN PARA TODA LA CRISTIANDAD, NO SOLAMENTE PARA LOS DOMINICO,Y SU FESTIVIDAD FIJADA PARA EL 7 DE OCTUBRE, DÍA DE LA SUSODICHA BATALLA, RESGUÁRDANOS CONTRA LOS INFIELES QUE, AL MOMENTO, HAN IMPUESTO SU PODER EN ROMA, POR PERMISIÓN DE DIOS, EN SU ECONOMÍA SALVÍFICA.

MADRE BENDITA NUESTRA, "SEÑORA DEL ROSARIO", SÁLVANOS .

En Cristo y María.-

Anónimo dijo...

Soldado dijo: ".... .Como estoy acostumbrado a sus exabruptos gansescos ...".


Yo a lo mío, SOLDADO. ¿Esa alusión suya a lo "gansesco", por casualidad, hace referencia gramatical al ganso? -de cuyo comportamiento plumífero y picoslocas está tan imbuido la nueva iglesia bergogliana-. Se lo pregunto porque leí el otro día en no sé dónde, a no se quién y a cuenta de no se´qué referirse al estilo de alguien como "gansístico".






@Olorapescadero

SOLDADO dijo...

@OaP

Efectivamente. Usted lo ha dicho.
El género gramatical completo es:

Ganso, gansesco, gansítico.

De allí deriva todo lo demás.

SOLDADO dijo...

@OaP

Uyyy!!!

Cometí un error: es gansistico

Anónimo dijo...

Jajajaj...



@oap

Anónimo dijo...

Como no soy marxista, ni masón, ni socialdemócrata llorón ni maricón, no me gusta ni suelo juzgar el pasado con aparejos del presente para condicionar el futuro, como hace esta tropa anticatólica de desviados y lobeznos heridos comandados por la capitana Bergoglio. Pero ya puestos, y ya que celebramos hoy la fiesta litúrgica en honor a Nuestra Señora del Rosario, diré, que el Papa Gregorio XIII trasladó la fiesta a esta fecha (siete de octubre) sustituyendo la fiesta de Santa María de la Victoria que su antecesor había instituido para conmemorar la victoria de la flota cristiana sobre la flota turca (mora y musulmana) en Lepanto, que amenazaba las costas del Veneto y a toda Europa.

Cuántos cristianos viejos dieron su sangre y su vida para que Occidente no acabará siendo una puta granja islámica. Cuánta sangre derramada por la cristiandad. Y por la libertad. Ni marxistas, ni masones, ni socialdemócratas ni maricones como los anónimos bergoglianos que intoxican e inoculan la mentira en los pobres incautos jamás reconocerán que le deben la vida y la hacienda a estos valientes católicos fundamentalistas. No es que a mí me preocupe mucho ni me importe en demasía que un soplapollas chivato de Bergoglio reconozca la Verdad. Pero si me gustaría que los que andan entre la frontera del bien y del mal en estas horas bajas, al menos reconozcan que si los que hubiesen tenido que hacer frente a la maquinaria depredadora islámica fuesen los bergoglios moñas, los Kaspermonters herejes, los Ricca mariconas y degenerados y las degeneradas de toda índole que coronan hoy Roma, hoy el idioma oficial en nuestras casa sería el árabe.



@Olorapescadero

Anónimo dijo...

Pablo dice que él se vanagloria sólo de dos cosas: de sus propios pecados y de la gracia de Dios Crucificado, de su gracia”. Él – dijo Francisco – “hacía memoria de sus pecados, y se vanagloriaba: ‘He sido pecador, pero Cristo Crucificado me ha salvado’ y se gloriaba en Cristo. Ésta era la memoria de Pablo.

¡Esto, por mucho que lo repita, no es cierto, es mentira!.
Pablo se gloriaba en Cristo Crucificado, pero no en sus pecados, sino en su debilidad como hombre, es decir, en su pobre ser… Las horripilantes prédicas de Bergoglio hacen perder la fe en el Misterio y en lo sobrenatural al mas centrado. Todo apesta a humanidad, desgracia y pecado en sus palabras. Vanagloria el pecado, el error, la confusión, la mundanidad, provoca sarpullidos en el alma como un protestante cualquiera. Ese sentir no es católico. Aleja de la Verdad. Bergoglio no es católico. Sólo es un pobre diablo al servicio de su amo.



@Olorapescadero

SOLDADO dijo...

LA ESPERA DEL NOBEL
1ª Parte

El Impostor y sus secuaces K han sido elegidos desde hace mucho tiempo por Lucifer y adiestrados para llevar a cabo su objetivo.

Lo que estos traidores van a hacer se caracteriza por un común denominador: SUBVERTIR TODO.

Jesús iba a vencer en la Cruz al pecado, al mundo y a la carne. Y les daría mandato a los apóstoles de ir a enseñar la verdad a todo el mundo. La Salvación venida desde el Cielo.

Ahora, imaginen la escena de Jesús diciéndole a Pedro que él va a ser su primer papa:

J: Y Pedro, ¿te animás?
P: Por supuesto Jesús. Si es una pavada.
J: Porqué pavada, ¿cómo vas a hacer?
P: Muy facil: voy a hacer una encuesta para que la gente me asesore cómo quieren ellos que yo sea Papa.

Si Jesús fuera un simple humano como sostiene Bergoglio, hubiera ido a Judas y le hubiera dicho: mirá, no hace falta que me traiciones así. Tengo un modo mejor para que lo hagas. Vas a ser vos el Papa. Preguntále al destituído Pedro que te va a aserorar con el método.

Esto es lo que va a hacer ahora el Vicario de Lucifer: preguntarle al pecado, al mundo y a la carne, ¿cómo quiere el mundo tan carnal y lleno de pecado que sea el Papa?

Dentro de la denominada exhortación apostólica Evangeli Gaudium, está el manual de instrucciones de Lucifer:

"“Dado que estoy llamado a vivir lo que pido a los demás, también debo pensar en una conversión del papado. Me corresponde, como Obispo de Roma, estar abierto a las sugerencias que se orienten a un ejercicio de mi ministerio que lo vuelva más fiel al sentido que Jesucristo quiso darle y a las necesidades actuales de la evangelización. También el papado y las estructuras centrales de la Iglesia universal necesitan escuchar el llamado a una conversión pastoral." (Ap. 32)

Esta es la demostración más clara de éste impresentable que, DE PEDRO NO TIENE NADA.
Para vencer a Cristo hay que vencer a la Iglesia ¡que es su cuerpo: místico! Y para vencer a la Iglesia hay que vencer al Papa, a la Doctrina y a la Palabra.

Jesús construyó la Iglesia de arriba hacia abajo. Bergoglio la destruye de abajo hacia arriba. SUBVIERTE TODO.
Diccionario RAE:
Subvertir.
(Del lat. subvertĕre).
1. tr. Trastornar, revolver, destruir, especialmente en lo moral.

Un Papa que obra así, no tiene ni al Espíritu Santo ni al Espíritu de Pedro en él. UN PAPA GOBIERNA CON LA AUTORIDAD QUE RECIBE DE LO ALTO Y NO CON EL ASESORAMIENTO QUE LE DAN DESDE ABAJO.

¿Y por qué hace ésto? Muy sencillo: el mundo está en poder de Lucifer, ¡y éste mundo no quiere ningún Papa!

La misión del Vicario de Lucifer es muy clara: que el NON SERVIAM que Lucifer le dijo a Dios, ahora sea el mundo al que Cristo rescató quien se lo diga.

Anónimo dijo...

Vengo a retractarme y disculparme por mis observaciones de esta mañana. Segun sitios italianos parece que la mayoría de los obispos estarian dispuestos a implementar un catecumenado para el matrimonio aun a riesgo de diaminuir el número de matrimonios en las iglesias. Bien!.
Mal,parece que las esperanzas de Garba no se van a dar a menos de otra fuerte intervención del Espiritu Santo. La comunión no va ser solo a los divorciados sino posiblemente a los sodomitas.

Blas

Anónimo dijo...

Filomena el 13:16 es el garba lawal que ahora participa como anónimo, porque sino nadie lo leía, excepto Blas, en cambio ahora puede de nuevo enganchar a alguno que otro desprevenido.

Anónimo dijo...

Señora María Carlota esto no es parte de la economía salvífica de Dios, pues Dios no quería esto. El quería la consagración. Hasta que no entiendan esto no van a difundir este tema tan grave. Dios permite esto pero no lo quiere.

Anónimo dijo...

A aquellos que se horrorizan de que "todo apesta a humanidad", cabe recordarles que Jesús, verdadero Dios, se hizo también verdadero hombre. Ser humano es ser imagen y semejanza de Dios. No lo olviden.

Anónimo dijo...

Si anónimo 23:21
pero hoy, con un proceso de varias décadas, el hombre se puso en el lugar de Dios.

Anónimo dijo...

Economía de la salvación es para SALVAR, no para este desastre.

Anónimo dijo...

"En las últimas décadas el tema de la misericordia está cada vez más en primer plano como un punto de vista importante en el anuncio del Evangelio"

Menos mal! Preguntale a Livieres

Anónimo dijo...

preguntale también a Lefebvre sobre la misericordina de los posconciliares....la experimentó en carne propia....

Tomás dijo...

Blas

Un "catecumenado" para evitar matrimonios inválidos no va haber, pues es justamente la táctica de los modernistas: permitir que cualquiera, bajo las condiciones que sea, se case y luego anular los matrimonios.

Si lo hiciesen usarán como base el "derecho canónico" de Wojtyla, el cual por equiparar los fines primarios y secundarios del matrimonio deriva toda la cuestión al plano subjetivo, donde entra (casi) todo.

Todas estas discusiones sobre a quien darle la "comunión" es un asunto puramente formal.

De hecho en la secta modernista se le da a cualquiera la "comunión".

Lo mismo de puede decir de los sacramentos o "sacramentos" restantes.

Por ejemplo, según tengo entendido el "derecho canónico" de Wojtyla exige para el bautismo de un párvulo debe haber garantía que el bautizado reciba educación "cristiana".
Pero eso no le interesa a nadie en la práctica.
Negarse a bautizar un chico por ese motivo sería una "discriminación".

El hecho que cualquiera reciba cualquier sacramento o "sacramento" es el lógico resultado del hecho que para los modernistas los sacramentos no tiene nada de sagrado y santificante, sino que para ellos son meros acontecimientos sociales-humanos.

Y dado que la "misa" no es otra cosa que una reunión de la comunidad bajo la dirección del "sacerdote" no tiene nada de extraño que haya "misas" de carnaval con el "sacerdote" disfrazado de payaso y cosas parecidas.

Tomás dijo...

"Amor" y "misericordia" son solamente para los no católicos y los "católicos" empecinados en vivir en el pecado.

Para los verdaderos católicos o aquellos que aparenta serlo (por ejemplo, los lefebvristas y otros "tradicionalistas" línea media) solamente tienen el garrote.

Esa hipocresía tendría que convencer a las víctimas del garrote que la "iglesia" del "amor" y de la "misericordia" de Roncalli no es la Iglesia de Cristo.



khispano atlántico dijo...

MIREN esto se acabó, se terminó, THE END, fine, finale, fini, FIN .

el que no se ha escondido tiempo ha tenido , y neocones y tradis frikis CIGOÑOS o LFs se den con un canto en la sien, si no saben ver el tiempo APOC Demolitio.


http://kaoshispano.blogspot.com.es/2014/10/la-demolicion-se-consuma-sin-remedio.html

Tomás dijo...

Anónimo dijo...
@Olorapescadero
7 de octubre de 2014, 18:15

+

El hecho que Bergoglio tergiverse adrede frases de la Biblia muestra su mala voluntad.

Bergoglio, como la inmensa mayoría de los "clérigos" modernistas, combate la verdad reconocida como tal y peca contra el Espíritu Santo.
Por eso su conversión o re-conversión es improbable.

Eso es algo que tendrían que saber todos los conservadores y "tradicionalistas" incautos que esperan ansiosamente que de "Roma" venga la solución.


Anónimo dijo...

Anónimo del 7/10 a las 20:16 hs, por favor no mienta, si dejé de comentar con el nombre de Garba Lawal y empezar a hacerlo (al menos por un tiempo) como anónimo, fue porque algún estúpido decidió comentar pavadas con ese mismo nombre. Que "me lean" o que "no me lean" me tiene absolutamente sin cuidado.

Y reitero la pregunta para Filomena, sencillamente porque no tiene ningún sentido denostar a Francisco (el Papa) sirviéndose para ello de Benedicto XVI (Papa Emérito), cuando existe una clarísima y plena comunión entre ellos:

¿Ya logró resolver por qué, para Benedicto XVI, Francisco sí es el Papa?

Anónimo dijo...

Blas,

"Vengo a retractarme y disculparme por mis observaciones de esta mañana. Segun sitios italianos parece que la mayoría de los obispos estarian dispuestos a implementar un catecumenado para el matrimonio aun a riesgo de diaminuir el número de matrimonios en las iglesias. Bien!.
Mal,parece que las esperanzas de Garba no se van a dar a menos de otra fuerte intervención del Espiritu Santo. La comunión no va ser solo a los divorciados sino posiblemente a los sodomitas."

????

Tomás dijo...

La afirmación que Ratzinger sigue siendo "papa" no tiene ningún asidero.

Ratzinger renunció al "papado", con lo cual dejo de ser "papa".

Incluso si hubiese sido verdadero Papa habría dejado de serlo, pues la renuncia explícita o tácita al Papado es un forma de finalizar la condición de Papa.
Otras son muerte o abandono de la Fe.

Cuando Montini se volvió insostenible para los conservadores fue difundido el cuento del sosía.
Ahora que Bergoglio se vuelto impotable para esta gente vienen con el cuento que Ratzinger es el verdadero "papa".

Hay que gente que necesitan por razones emocionales del Papa. Si no tienen uno, se conforman con el "papa". Son los llamados "papólatras".


Anónimo dijo...

si es causa el abandono de la Fe entonces bergoglio tampoco es papa

Anónimo dijo...

Blas,

Aunque insista siempre en que Francisco (el Papa) ame la misericordia, no por ello voy a dejar de ver las contradicciones que abundan en el magisterio posconciliar y en mucho de su prédica. Hacerlo sería de necios.
Pero tampoco dejo de ver la acción fraternal que en pos de la igualdad él quiere implementar. No nos olvidemos de hacer lío.

Anónimo dijo...

woytila le dió la comunión a un monje de Taizé....

Tomás dijo...

Y Ratzinger también le dio la "comunión" a Abbé Roger de Taizé.

Cuando saltó el asunto Ratzinger intentó excusarse con el cuento que no sabía quien era esa persona sentada en una silla de ruedas, pese que Ratzinger lo conocía personalmente muy bien.

Abbé Roger fue asesinado por una enferma mental.

?Dónde estará en este momento Abbé Roger y dónde ira a dar Ratzinger?

Anónimo dijo...

Garba Anónimo dijo...
"No nos olvidemos de hacer lío."

No cuente conmigo en esa. Dios es Verdad, Bien y Belleza y por ende orden y armonia nada que se parezca al "lío".

Blas

Anónimo dijo...

Blas,

Le aclaro que ese del "No nos olvidemos de hacer lío" no fui yo... Gente brillante, no? Y todo por no aceptar escuchar a quien piensa distinto...

Anónimo dijo...

Alguna vez tenía que pasar ¿no? Algun clon suyo que lo copia por la aclaración "Francisco (el Papa)" o podría tambien no creerle. Es d Garba que dice que el otro no es, o Ud no es y el otro realmente es.
Cosas que ocurren cuando todo segual.

Blas

Anónimo dijo...

No le estoy echando la culpa, Blas. Si a alguien le falta personalidad y tiene que escribir como si fuera otro, no es responsabilidad suya ni mía. Es muy sencillo, crea lo que quiera y responda lo que quiera. Por mi parte, me limitaré a tratar de evitar que se confunda. No, deje, no me lo agradezca.

María Carlota Lassalle de Valenzuela dijo...


Estimado Anónimo del 7-10 20,22

Aclaro en mi comentario por "permisión" de Dios, no por Su "deseo", agregando que está dentro de la divina "Economía Salvífica" y así es en verdad.
* "ECONOMÍA DE LA SALVACIÓN. En Teología recibe esta denominación, el conjunto de manifestaciones divinas relativas al hombre, desarrolladas siguiendo UN ÚNICO PLAN finalístico, en el cual son solidarios en la intención divina, que los encamina a la Redención por medio de Jesucristo. Así, la
creación del hombre, su elevación a un estado sobrenatural, los efectos universales del primer pecado, todo habría sido misteriosamente ordenado por Dios
para que naciera el deseo de Cristo Redentor..."

*"Enciclopedia del Católico".

De aquí se deduce que, en la divina "Economía Salvífica", dentro de la cual cabe el Libre Albedrío, ingresan los más tremebundos pecados, los pecados leves y errores o ignorancia de las criaturas humanas, los cuales,
si bien no son queridos por Dios, (está en su Justicia el castigar al no arrepentido), los permite y entran en esa "Única Economía para la Salvación". Designio incompresible para la inteligencia humana, por tanto, misterio de Fe.

¿Se entiende, por qué quiso enviar a su Unigénito muy amado, a la humillación de la Pasión y Muerte
y Muerte en Cruz? A que el Corazón Inmaculado de María Santísima, Su Elegida, fuera traspasado por un espada?

Nada hay en el orbe, desde su creación, que escape al conocimiento y aceptación de Dios.
Dice Jesús a sus Apóstoles, "Ni uno solo de vuestros cabellos caerá de vuestras cabezas, sin que mi Padre Celestial lo sepa.

En Cristo y María.-

Anónimo dijo...

Primer sínodo de la falsa iglesia de los apostatas para promover la Apostasía publica y el sacrilegio

SOLDADO dijo...

LA ESPERA DEL NOBEL
2ª Parte

El objetivo de la masonería luciferiana de la que forma parte JMB es el de borrar todo rastro de Jesucristo, de la Iglesia, y de su Doctrina de la faz de la tierra.
Ayer expuse cómo el Falso Papa va a destruir el papado. Ahora veremos como va a destruir la doctrina y los dogmas

El SINODOR DE CRISTO ya está cocinado. Los mismos secuaces de JMB ya han expresado públicamente que, antes, las directivas para el sínodo las bajaba el Papa, pero en éste, les ha pedido a los obispos que la iniciativa la tomen ellos. Los expositores han tenido que pasar POR ANTICIPADO SUS PONENCIAS. No las hecho públicas como tampoco hacen públicas las discusiones que se están realizando. Si hasta participa una laica casada con un musulmán que educan a sus hijos bajo las dos religiones. ¡El sueño del Falsario!

El resultado de este sínodo ya está. El documento final también. Todo ha sido manipulado para que se cumpla lo que Bergoglio dice claramente en el manual de instrucciones de Lucifer que está en la Apostasia Gaudium.

"El Concilio Vaticano II expresó que, de modo análogo a las antiguas Iglesias patriarcales, las Conferencias episcopales pueden «desarrollar una obra múltiple y fecunda, a fin de que el afecto colegial tenga una aplicación concreta. Pero este deseo no se realizó plenamente, por cuanto todavía no se ha explicitado suficientemente un estatuto de las Conferencias episcopales que las conciba como sujetos de atribuciones concretas, incluyendo también alguna auténtica autoridad doctrinal. Una excesiva centralización, más que ayudar, complica la vida de la Iglesia y su dinámica misionera.”

Aquí está la clave. Y lo que este sínodo le llevará al Vicario de Lucifer, es la recomendación de los "padres sinodales" acerca de la necesidad de crear un Estatuto de las Conferencias Episcopales con atribuciones concretas para decidir en materia de Disciplina y Doctrina.
¿Porqué? porque como dice el manual que apunta a destruir el poder papal , la doctrina, y los dogmas, "Una excesiva centralización, más que ayudar, complica la vida de la Iglesia y su dinámica misionera.”

El documento que va a salir del sínodo no mostrará ninguna aberración alevosa. Mucho bla bla bla confundidor. Pero el secreto va a estar en el Estatuto de las Conferencias Episcopales, que ya tienen redactado. Estatuto que es la VENDETTA TAN ESPERADA POR EL FALSO PAPA. Fue Bergoglio el redactor del Documento Final de la CELAM del 2007 en Aparecida. Documento al que Benedicto le introdujo 200 cambios especialmente en lo referido a las Comunidades Eclesiales de Base apoyadas por la Teología de la Liberación a cuyos teólogos decapitó Ratzinger acusándolos de “radicalidad ideológica marxista”.
Y a ésto es a lo que con toda firmeza se oponía Benedicto que ya, antes de ser Papa, sostenía con firmeza la NO transferencia de poderes a las conferencias episcopales por no tener estas NINGUN SUSTENTO TEOLÓGICO sino por ser GRUPOS DE PRESIÓN AL SERVICIO DE ALGUNOS OBISPOS.

Ya lo dijo Kasper: la doctrina no se toca; la disciplina es otra cosa.
Van a convertir a las Conferencias Episcopales de cada país, con las Comunidades Eclesiales de Base a su servicio (tipo Gestapo) en tribunales independientes de interpretación de la doctrina y administración de la disciplina. Entonces, si para el carisma cultural de un país está bien, dirán que los casados comulguen, y que los gays se casen, etc. etc. etc.
¿Y los curas y laicos que se opongan? Pues les aplicarán la gran Livieres: como usted no está en comunión con los obispos de SU conferencia episcopal, OUT. AFUERA. Usted es un hereje y un cismático.

De este modo partirán a la Iglesia, a los Dogmas y a la Doctrina, en miles y miles de pedacitos provocando el mayor CISMA jamás pensado. Pero SIN SER ELLOS LOS CISMÁTICOS. Por algo Nuestra Madre le dijo a Lucía en Fátima “Portugal conservará la Fe”. Porque la gran mayoría de los países, la perderán.

Anónimo dijo...

Lipa -- Mensaje de Nuestra Señora
(1948)
que ayuden a propagar la devoción para c
La Santísima Virgen se apareció muchas veces a una joven religiosa del Carmelo de Lipa, en
las Filipinas, como Medianera de todas las Gracias. En testimonio de la veracidad de estas
apariciones, Ella hizo caer una lluvia de pétalos de rosa sobre el Carmelo y fuera de él;
mucha gente los vio, millares de personas corrieron al lugar de las apariciones; el obispo,
reacio a dar crédito a este hecho sobrenatural, decidió prohibir la afluencia a tal lugar y
cuando estaba sentado en su escritorio para escribir la prohibición, éste fue cubierto de
pétalos de rosas. El prelado desistió de su propósito y dejó que el mensaje de Nuestra
Señora continuase su curso.
El mensaje de la Virgen fue dado el 12 de noviembre de 1948. Nuestra Señora con afecto, y
mucha tristeza, dijo a la religiosa: "Los hombres no creen en mis palabras. Reza por los
sacerdotes. Lo que aquí pido es la misma cosa que ya pedí en Fátima. Decid eso a los
hombres. Ellos no creen en mi y no me dan lo que suplico. Decid a las hermanas que deseo
que ellas ayuden a propagar la devoción para conmigo. Decidles que hagan penitencia por
aquellos que no creen. Si los hombres vinieren a rezar y pedir gracias, deja que ellos vengan
directamente a mí, y no por medio de ti. Tu debes revelar estas cosas. Esta es mi última
aparición en este lugar".
Después de estas palabras, la Virgen dio su bendición a la religiosa y a toda su comunidad,
desapareciendo luego (cfr. R. Ernst, págs. 129-136).

SOLDADO dijo...

LA ESPERA DEL NOBEL
2ª Parte

El objetivo de la masonería luciferiana de la que forma parte JMB es el de borrar todo rastro de Jesucristo, de la Iglesia, y de su Doctrina de la faz de la tierra.
Ayer expuse cómo el Falso Papa va a destruir el papado. Ahora veremos como va a destruir la doctrina y los dogmas

El SINODOR DE CRISTO ya está cocinado. Los mismos secuaces de JMB ya han expresado públicamente que, antes, las directivas para el sínodo las bajaba el Papa, pero en éste, les ha pedido a los obispos que la iniciativa la tomen ellos. Los expositores han tenido que pasar POR ANTICIPADO SUS PONENCIAS. No las hecho públicas como tampoco hacen públicas las discusiones que se están realizando. Si hasta participa una laica casada con un musulmán que educan a sus hijos bajo las dos religiones. ¡El sueño del Falsario!

El resultado de este sínodo ya está. El documento final también. Todo ha sido manipulado para que se cumpla lo que Bergoglio dice claramente en el manual de instrucciones de Lucifer que está en la Apostasia Gaudium.

"El Concilio Vaticano II expresó que, de modo análogo a las antiguas Iglesias patriarcales, las Conferencias episcopales pueden «desarrollar una obra múltiple y fecunda, a fin de que el afecto colegial tenga una aplicación concreta. Pero este deseo no se realizó plenamente, por cuanto todavía no se ha explicitado suficientemente un estatuto de las Conferencias episcopales que las conciba como sujetos de atribuciones concretas, incluyendo también alguna auténtica autoridad doctrinal. Una excesiva centralización, más que ayudar, complica la vida de la Iglesia y su dinámica misionera.”

Aquí está la clave. Y lo que este sínodo le llevará al Vicario de Lucifer, es la recomendación de los "padres sinodales" acerca de la necesidad de crear un Estatuto de las Conferencias Episcopales con atribuciones concretas para decidir en materia de Disciplina y Doctrina.
¿Porqué? porque como dice el manual que apunta a destruir el poder papal , la doctrina, y los dogmas, "Una excesiva centralización, más que ayudar, complica la vida de la Iglesia y su dinámica misionera.”

El documento que va a salir del sínodo no mostrará ninguna aberración alevosa. Mucho bla bla bla confundidor. Pero el secreto va a estar en el Estatuto de las Conferencias Episcopales, que ya tienen redactado. Estatuto que es la VENDETTA TAN ESPERADA POR EL FALSO PAPA. Fue Bergoglio el redactor del Documento Final de la CELAM del 2007 en Aparecida. Documento al que Benedicto le introdujo 200 cambios especialmente en lo referido a las Comunidades Eclesiales de Base apoyadas por la Teología de la Liberación a cuyos teólogos decapitó Ratzinger acusándolos de “radicalidad ideológica marxista”.
Y a ésto es a lo que con toda firmeza se oponía Benedicto que ya, antes de ser Papa, sostenía con firmeza la NO transferencia de poderes a las conferencias episcopales por no tener estas NINGUN SUSTENTO TEOLÓGICO sino por ser GRUPOS DE PRESIÓN AL SERVICIO DE ALGUNOS OBISPOS.

Ya lo dijo Kasper: la doctrina no se toca; la disciplina es otra cosa.
Van a convertir a las Conferencias Episcopales de cada país, con las Comunidades Eclesiales de Base a su servicio (tipo Gestapo) en tribunales independientes de interpretación de la doctrina y administración de la disciplina. Entonces, si para el carisma cultural de un país está bien, dirán que los casados comulguen, y que los gays se casen, etc. etc. etc.
¿Y los curas y laicos que se opongan? Pues les aplicarán la gran Livieres: como usted no está en comunión con los obispos de SU conferencia episcopal, OUT. AFUERA. Usted es un hereje y un cismático.

De este modo partirán a la Iglesia, a los Dogmas y a la Doctrina, en miles y miles de pedacitos provocando el mayor CISMA jamás pensado. Pero SIN SER ELLOS LOS CISMÁTICOS. Por algo Nuestra Madre le dijo a Lucía en Fátima “Portugal conservará la Fe”. Porque la gran mayoría de los países, la perderán.

Anónimo dijo...

De aquí se deduce que, en la divina "Economía Salvífica", dentro de la cual cabe el Libre Albedrío


....

pequeño detalle Sra Carlotta es que si las almas no reciben formación en la Fe no son libres.






--
si bien no son queridos por Dios, (está en su Justicia el castigar al no arrepentido), los permite y entran en esa "Única Economía para la Salvación". Designio incompresible para la inteligencia humana, por tanto, misterio de Fe.


.

si no es querido por Dios entonces eso no es parte de la economía de la salvación
será parte de la permisión pero no de la economía....


..

Anónimo dijo...

la comunión in sacris con los protestontos
le dan los mas sagrado que es la eucarístia sin que antes hayan hecho pública profesión de FE!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!


ESO ERAN LOS PAPAS QUE ALGUNOS DEFIENDEN.....buuuuuuu

Anónimo dijo...

comunicatio in sacris...

Anónimo dijo...

Lo que pasa Sra Carlota es que las explicaciones de la doctrina luego del vaticano segundo han sido mezcladas con heterodoxia pues sino no pueden coincidir con los cambios que han realizado. Con decirle que hasta el DENZINGER HAN MODIFICADO.

La anterior doctrina les echa en cara sus errores asi que la tienen que "matizar" con "novedades"....

Anónimo dijo...

Le explicación de esa enciclopedia es un tanto modernista.

María Carlota Lassalle de Valenzuela dijo...



Queridos amigos comentaristas, el hombre nace con libertad y con una noción sana del bien "natural".
Aunque no esté bautizado puede encontrar el camino recto, sin desvíos perversos.

Evidentemente le falta la Fe, Esperanza y Caridad infundidos en el Santo Sacramento del Bautismo.

Corren en desventaja pero, pueden llegar a conocer por señales y signos de Dios dónde se encuentra la Verdad, pero, de lo que más carecen estas pobres criaturas es de la enseñanza de los nuevos Apóstoles, han abandonado su Misión ,el gran Último Mandato de Cristo, a sus Discípulos, antes de su Gloriosa Ascensión a los Cielos: Id y enseñad a todas las gentes lo que Yo os he enseñado,
bautizadlas en el Nombre del Padre y del Hijo y del Espíritu Santo, todo aquel que crea, será salvo, el que no creyere se perderá, y estad seguros que Yo estaré a vuestro lado hasta la consumación de los tiempos.

¿Qué a pasado con la Iglesia "Católica, Apostólica" ha perdido su esencia, su razón de ser: "La Evangelización". Ahora es el diálogo, el intercambio de ideas, las charlas amigables con cuanto hereje, ateo , infiel, sacrílego se cruce en el camino de los pastores modernistas y cada vez más brutos, desconocedores hasta de los mismísimos Santos Evangelios, de tal manera que pueden decir, desde Jorge Mario a todo sus adláteres, ya no podemos hablar hasta de los más pequeños pues la colegialidad a terminado con la verticalidad y Autoridad Suprema de los Papas.

El tema que los inquieta por la Economía de la Salvación es por que, desconocen su sentido teológico. Le dan un sentido terreno, sentimental.

Estudien en buenos y tradicionales libros de Teología y verán las cosas como son.

En cristo y María

Anónimo dijo...

¿ encontrar el camino sin desvíos perversos?
no lo creo, esa afirmación parece roussoniana, como que el hombre naciera sin la herida del pecado original.

Anónimo dijo...

o es una forma de negar la acción del enemigo.

Anónimo dijo...

Evidentemente le falta la Fe, Esperanza y Caridad infundidos en el Santo Sacramento del Bautismo


pero no todos están bautizados.

y el bautismo sin la verdadera formación es como dejarte a mitad de camino.

Anónimo dijo...


Corren en desventaja pero, pueden llegar a conocer por señales y signos de Dios dónde se encuentra la Verdad



..

señora deje de decir estupideces
a duras penas si se salvan los bautizados ¿se van a salvar los que no tienen ni idea de la verdad???

estudie usted lo que decían los santos y es que son pocos los que se santifican....

Anónimo dijo...

, ya no podemos hablar hasta de los más pequeños pues la colegialidad a terminado con la verticalidad y Autoridad Suprema de los Papas.





ha terminado