lunes, 13 de octubre de 2014

Obispos en contra de la traición sinodal



Califican al documento como "no aceptable"


¿Polonia al rescate de la Iglesia?

Según el periódico polaco Gosc, en una entrevista con Radio Vaticano, el Presidente de la Conferencia Episcopal de aquel país, Mons. Estanislao Gadecky, ha dicho que para muchos obispos el documento que resume las presentaciones de la primera semana del Sínodo de la Familia no es aceptable.

En la misma entrevista, el Arzobispo de Poznań no dudó en decir que el documento se aparta de la enseñanza de Juan Pablo II, e incluso que se pueden ver en él rastros de la ideología "antimatrimonio".

Dijo también el arzobispo Gadecki, que el texto del documento manifiesta la falta de una visión clara por parte de la asamblea sinodal:

"¿Es el propósito de este sínodo apoyar pastoralmente a las familias en dificultades, o tiene por objeto el estudio de casos especiales?  Nuestra principal tarea es apoyar pastoralmente a la familia, y no herirla exponiendo situaciones difíciles que, aún cuando existan, no constituyen el núcleo de la familia misma, y no anulan la necesidad de apoyo que hay que brindar a las familias buenas, normales y corrientes que están luchando, no tanto por la supervivencia como por la fidelidad".

En relación con las cuestiones del matrimonio y de la familia, se aplican ciertos criterios que generan dudas. Por ejemplo, el criterio del "gradualismo": ¿se puede considerar al concubinato como un camino gradual hacia la santidad
Hoy, la discusión también dejó ver que la doctrina presentada en el documento está marcada por el pecado de omisión. Como si prevaleciera la visión del mundo, y toda imperfección condujera a la perfección...

Se puso atención no tanto en lo que el documento dice, como en lo que no dice. Hablamos de las excepciones prácticas, pero también tenemos que decir la verdad. Además, los párrafos que hablan sobre la entrega de niños a parejas del mismo sexo, están formulados como si esa situación fuera digna de alabanza.  
Este también es un defecto del texto que debió ser un incentivo a la fidelidad, a los valores familiares, pero en vez de eso parece aceptar las cosas como están. Lo cual crea la impresión de que las enseñanzas anteriores de la Iglesia eran implacables, mientras que sólo ahora se inicia la época de la misericordia.

¡Qué Dios nos asista y ellos se mantengan firmes!


¡Por favor, deje su comentario!

19 comentarios:

Anónimo dijo...

Hay que rezar mucho por los sacerdotes, para que sean cada vez mayor el número de los que no traicionen a Dios, ni a la Iglesia, pues van a ser muy perseguidos.

María

Anónimo dijo...

Única salida de Escape apartarnos de la Roma Pagana

Tomás dijo...

!Así es!

Lo único que un verdadero católico puede hacer en esta situación es separarse de la secta conciliar y mantenerse lejos de ella.

Anónimo dijo...

Hacer lo que hizo nuestro querido BXVI m apartarnos del Varucano

Anónimo dijo...

benedicto y los anteriores nos dejaron este entuerto...

Anónimo dijo...

no aceptable, que tibieza, tenía que ser polaco...

Anónimo dijo...

Oración por los sacerdotes para defensa de la Verdad (y no me interesa si alguno no cree en las revelaciones privadas, eh?):

http://www.thewarningsecondcoming.com/i-give-you-now-the-final-crusade-prayer/

Anónimo dijo...

"benedicto y los anteriores nos dejaron este entuerto...
13 de octubre de 2014, 23:31"

Aprendé un poco de los que saben, burro:

http://josephmaryam.wordpress.com/2014/10/13/con-bergoglio-la-iglesia-no-puede-subsistir-sino-que-camina-hacia-su-destruccion/

Anónimo dijo...

aprendé vos borrico
http://www.statveritas.com.ar/Libros/Precursores_y_peritos_del_Concilio.pdf

Anónimo dijo...

Conclusión
Se puede afirmar que los “neoteólogos”, que participaron en el Vaticano (en persona o entre bastido-res) en calidad de “peritos” del Rin que desembocó en el Tíber, se dividen en ultraprogresistas y semi-progresistas. Los primeros (Rahner, Küng, Schillebeeckx, Congar, Chenu) tienden al panteísmo, pero a un panteísmo ascendente en el que el hombre se hace Dios (panteísmo pancosmista). Los segundos, en cam-bio, tienden también al panteísmo, pero es el suyo un panteísmo descendente: es Dios el que absorbe en sí al mundo y al hombre (panteísmo acosmista). Lo que tienen en común es la sustancia de la filosofía inma-nentista, al paso que lo que los distingue es un accidente: el modo en que viven y expresan el inmanentismo, más radicalmente los primeros, con mayor moderación los segundos.



Pero «cuanto más se esconde el error, más peligroso es, como que engaña mejor cuanto menos fácilmente se puede discernir» (P. Réginald Garrigou-Lagrange). Ahora bien, uno de los más escondidos es precisamente el de Von Balthasar. No obstante, si se le estudia bien, se advierte su tendencia filosófico-dogmática inmanentista; y si se presta atención a lo que tienen en común sus maestros, de Plotino a Buber, se constata que el inmanentismo panteísta es el cemento que los une desde el 270 al 1995. Se comprende entonces -mas no se justifica- la reacción “colérica” de Balthasar contra la encíclica Humani Generis de Pío XII, que mostró en el inmanentismo el corazón de la “neoteología”, la cual “lleva a la apostasía”, según es-cribió el padre Réginald Garrigou-Lagrange (La nouvelle théologie oú va-t-elle?), en Angelicum, 1946; nuestra versión figura en Si Si No No, 31 de marzo de 1994, pp. 1 y ss, edición en italiano).
Bernardinus.http://www.statveritas.com.ar/Libros/Precursores_y_peritos_del_Concilio.pdf


Anónimo dijo...

De Lubac formó pareja en el Concilio con Monseñor Karol Wojtyla en la preparación de la constitu-ción dogmática Gaudium et Spes, toda embebida de teilhardismo (cf. su nº 22: «El Hijo de Dios con su en-carnación se ha unido en cierto modo con todo hombre») y de confusión entre el orden natural y el sobre-natural (al estar unido todo hombre a Cristo por el mero hecho de la encarnación, tiene de por sí la gracia santificante, que lo eleva al orden sobrenatural), una confusión propia de De Lubac y que Juan Pablo II asumió en sus tres primeras encíclicas (citadas más arriba). El Papa Wojtyla lo creó cardenal en 1983, dos años después de haber rehabilitado a Teilhard pública y oficialmente. Ya Pablo VI, por su parte, había insis-tido en que De Lubac hablara de Teilhard de Chardin en la clausura del congreso tomista de 196311, mien-tras que cuando era arzobispo de Milán, en 1962, le había dado las gracias por su obra sobre Teilhard (El pensamiento religioso del padre Teilhard de Chardin, 1961), y antes aún, cuando no pasaba de ser un mero monseñor de la curia romana, lo había sostenido después de la condena de la Humani Generis en 195012.
http://www.statveritas.com.ar/Libros/Precursores_y_peritos_del_Concilio.pdf

Anónimo dijo...

bergy no salió de un repollo anónimo borrico..0:09

Anónimo dijo...

(y no me interesa si alguno no cree en las revelaciones privadas, eh?):


por supuesto a los aparicionistas no les interesa eso ni nada
mirá una vidente de medjugorje dijo que este era el papa que necesitábamos porque iba a hacer las reformas necesarias....

Anónimo dijo...

Yo creo que la Virgen se manifiesta en Medj pero esos videntes a veces dicen cada cosa que dan calambre...

Anónimo dijo...

La ruptura con la Tradición
«De Lubac -escribe Ardusso- estudió con simpatía y defendió constantemente (...) a un autor que procuraba tender puentes entre la fe y la ciencia: Teilhard de Chardin. Teilhard brinda a De Lubac la ocasión de ahondar en la dimensión cósmica del cristianismo»13. Ahora bien, Teilhard fue condenado des-de 1926, bajo el pontificado de Pío XI, hasta 1963, con Roncalli por Papa; es decir, hasta un año después de comenzado el Concilio. Más aún, la última condena se verificó precisamente cuando De Lubac ejercía de “perito” conciliar en virtud de un nombramiento de Juan XXIII (recuérdese que De Lubac se fundaba en las teorías de Teilhard, que habían sido condenadas por el Santo Oficio, cuyo prefecto ora el propio pontífice). Aquí se hace patente la contradicción, la ruptura que media entre, por un lado, un canon infalible del Conci-lio Vaticano I14, San Pío X y Pío XII, y, por el otro, el Concilio Vaticano II.
En efecto, el error principal de De Lubac estriba en la confusión entre el orden natural y el sobrena-tural, según la cual la gracia se le debe a la naturaleza humana, un error que había sido ya condenado, dogmática e infaliblemente, durante unos mil quinientos años seguidos: lo fue, como naturalismo pelagia-no, por el Concilio de Cartago en el año 418 (Denz. B., 101 y ss.), y también por el Concilio II de Orange en el 529 (Denz. B., 174 y ss.); como falsa concepción protestante de la justificación, por el Concilio Tridentino (Denz. B., 1786, 1798, 1891, 1914), y luego, como modernismo, por San Pío X en la encíclica Pascendi (1907). «Se trata (...) del viejo error que le concede a la naturaleza humana un como derecho al orden so-brenatural (...) Por eso el Concilio Vaticano I declaró: “Si alguno dijere que el hombre no puede ser levan-tado por Dios a un conocimiento y perfección sobrenaturales, sino que por sí mismo, mediante un progre-so continuado, puede al fin y debe llegar a la posesión de toda verdad y de todo bien, sea anatema” (De Revelationes, canon III)». Dicho error fue condenado finalmente, como neomodernismo, por Pío XII (Humani Generis, en 1950). En efecto, escribe el Papa lo siguiente, refiriéndose implícitamente a De Lubac: «Algunos deforman la verdadera noción de la gratuidad del orden sobrenatural cuando pretenden que Dios no puede crear seres inteligentes sin ordenarlos y llamarlos a la visión beatífica».
De Lubac, pues, repitió tal error, que había sido anatematizado infaliblemente, desde el 418 a 1870, por varios concilios dogmáticos, el último de los cuales fue el Vaticano I; y lo que es más, hizo de él su caba-llo de batalla a pesar de que Pío XII lo había vuelto a condenar en 1950, sólo diez años antes de su “re-habilitación”.
El cardenal Pietro Parente escribía en la década de los cincuenta: «Se manifiesta en estos últimos tiempos la tendencia de algunos teólogos a hacer de lo sobrenatural un desarrollo necesario de la natu-raleza, con lo que eliminan la distinción entitativa entre los dos órdenes (cf. De Lubac, Surnaturel, París, ed. Aubier, 1946). Pío XII identifica y deplora tal tendencia en la encíclica Humani Generis (1950)»15. Este error lo había vuelto a sostener Maurice Blondel en 1893, después del Vaticano I. De Lubac lo asumió ya en 1941 y lo dio al público en 194616; de ahí que fuera una «opinión difundida la de que el texto de la Humani Generis se dirigía contra De Lubac y sus amigos [Daniélou, Congar, Chenu, Rahner], además de contra Teilhard de Chardin»17. Según el cardenal Giuseppe Siri, De Lubac «afirmaba que el orden sobrenatural está implicado necesariamente en el natural. De este concepto se sigue necesariamente que el don del or-den sobrenatural no es gratuito, sino que se le debe a la naturaleza.

Entonces, una vez excluida la gratui-dad del orden sobrenatural, la naturaleza se identifica con lo sobrenatural por el mero hecho de existir

http://www.statveritas.com.ar/Libros/Precursores_y_peritos_del_Concilio.pdf

Anónimo dijo...

anónimo 0:09 ¿usted vió cuando B XVI fué a UK a reunirse con los anglicanos? le comento apenas si pude ver una imagen aérea de esa gira pues el resto cuando se besuqueaba con los jefes (y sacerdotisa) anglicanos no lo pude seguir viendo porque me resultó revulsivo. B XVI defiende el error del vedos y eso no lo puede negar usted.

Tomás dijo...

Anónimo dijo...
Yo creo que la Virgen se manifiesta en Medj pero esos videntes a veces dicen cada cosa que dan calambre...
14 de octubre de 2014, 1:53

+

Si los videntes dicen calambres el mensaje no puede venir del Cielo.

De hecho los "videntes" dicen calambres.
Entre otras cosas dicen que Dios ama a todos los hombres sin tener en cuenta su religión.
Decir que Dios ama a todos los hombres puede ser aceptado si uno entiende por ello que Dios quiere la salvación de todos los hombres, pero decir que las religiones no tienen importancia es claramente sincretista.

Revelaciones privadas no son parte de la Revelación, algo así como un quinto Evangelio.
Algunas de estas fueron reconocidas por la Iglesia, pues sus mensajes no contienen nada contrario a la Fe y las buenas costumbres, pero aquel que no cree en ellas no deja de ser por ello católico.

En el ámbito pseudo-tradicionalista reina el "aparicionismo".
La gente va de "aparición" a "aparición", se traga toda clase de mensajes, que no vienen del Cielo, y los difunden como si fuesen dogmas de Fe.

Anónimo dijo...

http://www.statveritas.com.ar/Liturgia/Liturgia.htm


mas para el borriquito que se cree que sabe algo pero no quiere leer lo correcto y en su lugar lee al de lumen mar....

Anónimo dijo...

En la misma entrevista, el Arzobispo de Poznań no dudó en decir que el documento se aparta de la enseñanza de Juan Pablo II, e incluso que se pueden ver en él rastros de la ideología "antimatrimonio".



¿y cual fué la enseñanza de jp2?
humanismo, humanismo y más humanismo recalcitrante....