miércoles, 20 de marzo de 2013

A propósito del nuevo Pontificado



Recemos para no desertar de la luz



Con la claridad, solvencia y belleza que caracterizan sus escritos, el Prof. Dr. Antonio Caponnetto acaba de referirse a un hecho que angustia a muchos católicos argentinos: ¿seremos testigos del milagro de ver convertido en un gran Papa al Cardenal Bergoglio? ¡Dios lo haga!


RECEN POR MÍ

A propósito del Nuevo Pontificado

Por Prof. Dr. Antonio Caponnetto

            Dios primero y mi hogar después, son testigos de la cantidad innúmera de personas que me solicitan alguna opinión orientadora sobre lo que acaba de suceder en la Iglesia. Esos requerimientos, en algunos, toman el modo de una dolorosísima y apremiante necesidad de discernir cuanto ocurre y de obrar en consecuencia. En otros bordea la desesperanza y la angustia, desaconsejables compañías si las hay. Y aunque en todos los casos he recomendado oración, espera silenciosa, vigilia cauta y fortaleza –y sobre todo, aguardar con paciencia el curso de los primeros tiempos del nuevo pontificado- tanto desasosiego junto percibido en unos y en otros me obligan a hablar, siquiera provisoriamente y sin mengua de futuros retoques a cuanto ahora escribimos.

            Sé bien que la razón principal de esta demanda amistosa de la que soy objeto, no se debe a ninguna especial facultad mía, ni a contarme yo entre los especialistas en la disciplinas propias de los clérigos; sino al hecho por todos conocido de haberme visto obligado a mantener con el Cardenal Bergoglio un doloroso y sistemático disenso, dejando documentadas mis acusaciones a sus múltiples desvaríos y yerros en un libro editado en Buenos Aires, en el año 2010, bajo el título La Iglesia Traicionada. Si ésta es la causa singular por la que puede revestir algún interés que haga públicas mis primeras reflexiones, queden asentadas a continuación.
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         1º) Será tarea de los teólogos de la historia más eminentes, discernir con solvencia si el Cónclave que eligió al Papa Francisco estuvo  iluminado y movido por la inspiración del Espíritu Santo, como la fe nos lo señala; o si por alguna razón que ahora ignoramos, los Cardenales electores fueron engañados, resultaron objeto de alguna extraña manipulación, o cerraron su entendimiento a la lumbre del Paráclito. “La nube cubrió el Tabernáculo de la Reunión, y la gloria de Yahvé llenó la Morada”, dice el Libro del Éxodo (40,34). Pero esa nube sólo puede ser vista cuando los ojos son el espejo que reflejan “el fuego de la noche” que pone en marcha a los creyentes fieles. La Nube, según la metáfora veterotestamentaria, puede hacerse visible, pero no todos los ojos pueden tener la misma visibilidad.

          San Ignacio de Antioquía ve a la Iglesia como una casa, en la cual, el maderamen que la sostiene es la Cruz de Cristo, y el Espíritu Santo como la maroma que la alza (Carta a Éfeso, IX,1). Mas para contemplar dócilmente a la maromadulcis hospes animae— el alma debe estar a la escucha (1 Sam 3,10), existiendo la dramática posibilidad de que no se perciban las cosas del Espíritu, como lo notó San Pablo en el capítulo segundo de la Primera Carta a los Corintios. Son, pues, cosas diversas las que conviene distinguir desde el comienzo. Una la presencia del Espíritu Santo, que no osaríamos negar. Otra la recepción del mismo por parte de los electores, que pudo haber estado parcialmente eclipsada, por los motivos que la misma Escritura advierte. Por eso Malachi Martin, desde los renglones iniciales de su obra El Cónclave Final,advierte con el Libro de la Sabiduría (9,14-17), que si no se está atento al Espíritu, “las deliberaciones de los hombres son indecisas y sus resoluciones precarias”.

         Entiéndase que la duda aquí planteada que bien quisiéramos que no fuera duda alguna— tiene su razón de ser, no en el cuestionamiento de la asistencia de la Tercera Persona Trinitaria en el Cónclave, ni en la valía moral de quienes se aprontaban a ser movidos por Él, sino en la incertidumbre sobre la ciencia, la serenidad y la prudencia de este específico Cardenalato para signar a la persona indicada. Humanamente consideradas las cosas —y no es ilegítima esta consideración— la conducta de los electores estuvo condicionada por la circunstancia inédita y atípica de tener vivo al Papa al que había que reemplazar. Y reemplazar tras una decisión abdicatoria que aún hoy siembra inquietudes, suspicacias e interrogantes. Ponerle fin a la vacancia de la sede, con un Papa honorario o emérito que orando vigila y aguarda, no es ni ha sido hasta hoy el clima habitual de los Cónclaves.

         Al tiempo que escribimos estas líneas, el 15 de marzo, el Papa Francisco le ha dicho a los miembros del Colegio Cardenalicio en la Sala Clementina: “Es curioso: yo pienso que el Paráclito da todas las diferencias en las Iglesias y parece como si fuera un apóstol de Babel”. Estremece tamaña denotación y referencia al Paráclito, a escasas horas de una acción directa del mismo sobre el cuerpo colegiado que lo invistió sucesor de Pedro. Si cabe la posibilidad de que algunos o muchos perciban a la Tercera Persona como apóstol de Babel, no se pecaría de audacia concluyendo en que, entonces, algo soterrado y anómalo pudo suceder en este Cónclave. Permita el Señor que muy pronto tengamos que disipar este dilema con la certidumbre de que no hubo yerro alguno entre los Cardenales. Lo permita el Señor, trayendo frutos benditos de este nuevo pontificado, pero no cerremos los ojos los hombres porque la realidad sea dura de contemplar. Negarse a una lectura parusíaca de lo que acaba de suceder, por temor a quedar como un orate de exégesis privadas, puede conllevar el riesgo de negar la existencia misma de los Ultimos Tiempos, y de los sucesos especiales que los caracterizarían.

         2º) Haga lo que hiciere a partir de este momento el Papa Francisco —y esperamos que todo lo santo y sabio sepa hacer— es imposible omitir o ignorar que el hombre que acaba de llegar a la silla petrina arrastra concretos, abultados y probadísimos antecedentes que lo sindican como un enemigo de la Tradición Católica, un propulsor obsesivo de la herejía judeocristiana, un perseguidor de la ortodoxia y un adherente activo a todas las formas de sincretismo, irenismo y pseudoecumenismo crecidas al calor de la llamada mentalidad posconciliar.

         Si a quienes no han tenido ocasión de verificar estos graves cargos —sumables a otros, largos de enunciar— lo antedicho pareciera desmesura o apriorismo, sirvan de inocultables pruebas a posteriori las adhesiones a su pontificado llegadas en estos mismos días desde los cabezales del Modernismo, desde las altas y siniestras logias hebreas, como la B’Nai Brith, o desde el templo mayor de la masonería argentina. Documento único en su género este último, en el que la sede local de la Sinagoga de Satanás, con la firma del Gran Maestre Ángel Jorge Clavero, y fechando lo dicho el 13 de marzo, por primera vez se congratula con el nombramiento de un Obispo de Roma. Que rabinos, cabalistas y masones estén de parabienes, y hasta compitan en prontitud por hacer llegar sus adhesiones al nuevo Pontífice, es un aval indeseable que debería preocupar a todo bautizado fiel. Tampoco es una señal tranquilizadora que ministros del culto israelita llamen “mi Rabino” al Papa Francisco, mientras reconocidos representantes del progresismo religioso más radicalizado —como Küng o Boff— ofrezcan su beneplácito en forma ostensible. Si la complacencia o el silencio de Roma es la única respuesta a este sinfín de adhesiones tenebrosas, la responsabilidad no está sólo en quien respalda sino en quien se deja respaldar.

         En consecuencia, no se necesita acudir a ninguna teoría conspirativa para dar como hipótesis razonablemente válida que estas fuerzas, sempiternamente comprometidas en la disolución de la Fe Verdadera, pudieron haber tenido algún papel protagónico, tanto en la abdicación de Benedicto XVI, primero, como en la elección del Cardenal Bergoglio, después. De hecho, durante su largo ministerio como Pastor de la Argentina, dichas fuerzas antagonistas de la Cristiandad fueron sus públicas y visibles amistades, a la par que se marginaba, menospreciaba y castigaba a la filas defensoras de la ortodoxia católica. La comprensible debilidad humana hará que muchos de estos perseguidos y damnificados por el Cardenal Bergoglio, callen ahora; o algo más serio: simulen congratulaciones. En esto, al menos, nosotros no podemos callar ni fingir. Otros dirán que nada se gana con recordar ahora las muchas inconductas pasadas del prelado en cuestión. No es cierto. En su Introducción a la monumental Historia de los Papas, Ludovico Pastor, enseña con la autoridad que le compete, que “no hay conflicto con la ley de la fama, al escribir [sobre los Pontífices] las cosas malas pero verdaderas que en su tiempo fueron públicas”,mientras se sostenga “con suficiente causa, a saber, en cuanto lo requiere la integridad de la historia”.

         3º) Si como bien se ha repetido en estos días, el Cardenal Bergoglio ha muerto para dar paso al Vicario de Cristo, llamado escuetamente Francisco; si Dios opera el milagro —tantas veces mentado— de sacar agua de las piedras y de convertir, una vez más en la historia, a Mastai Ferreti en el insigne Pío IX; si el Señor sabe escribir derecho con renglones torcidos; pues todo esto lo creemos, esperamos y rogamos, sin ceder a tentaciones extremosas ni a posturas eclesiológicas extravagantes. Todo esto lo pedimos con fe inquebrantable, puesto que el milagro y el misterio están en la vida misma de la Barca. Nosotros creemos en el milagro. Pío  IX, renunciando virilmente al escandaloso daño que hizo en sus primeros tres años de pontificado, supo al fin forjar “una página de historia escrita a los pies del Crucifijo”, según sintetizó Jacques Crétineau-Joly. No hay porqué suponer que Dios declaró clausa esta posibilidad histórica.

         Pero también es católico leer el Libro del Apocalipsis. Y en el capítulo trece se describe a dos fieras, del mar la una, de la tierra la otra, que a su turno, y desde ámbitos distintos aunque complementarios, coadyuvan al triunfo del Anticristo. Contestes están los hermeneutas, y citamos por lo pronto a Straubinger —quien a su vez remite a los Padres— en que esta fiera terrena tiene mucha semejanza con el pastor insensato del que habla Zacarías (Zac. 11,15); en que podría tratarse de “un gran impostor que aparece con la mansedumbre de un cordero”; en que no sería otra cosa, al fin, más que un falso profeta al servicio de la Bestia.

         Pieper dice que esta fiera representa la Propaganda Sacerdotal del Anticristo; y de sobra es sabido que el padre Castellani sostiene que tiene un carácter religioso, sin excluir la dolorosa posibilidad de que se trate de un personaje individual mitrado, un Pseudoprofeta de una Religión Adulterada. Recientemente, y entre nosotros, fue Federico Mihura Seeber el que le dedicó pensadas páginas a escudriñar la naturaleza de esta Fiera, considerándola como aquella que le sirve de profeta, o propagandista o maestro de ceremonias, o Sacerdote o Pontífice de El Anticristo. Está dicho en su libro homónimo, que tuvimos ocasión de presentar durante al año 2012.

         Expliquémonos sin elipsis en tema tan arduo. No estamos diciendo ni sugiriendo que el Papa Francisco sea la Fiera Terrena que columbró San Juan. Estamos diciendo que tan católico es confiar en que la Divina Providencia puede hacer de un heterodoxo al Papa del Syllabus, como tener en cuenta que, alguna vez, un Falso Profeta puede acarrear a la perdición desde un alto sitial religioso. Y que ese “alguna vez” no puede excluir nuestro presente, sólo porque nos aterre la sola idea de protagonizar el final. Quienes quieran confiar en la conversión del Cardenal Bergoglio, y consecuentemente a la rehabilitación de la Esposa, tan maltrecha hoy, nos encontrarán entre los suplicantes confiados y firmes. Es más, si como es deseable y previsible,tal conversión se probara por los frutos, nos encontrarán entonces al servicio incondicional y gozoso de Francisco. Pero si los frutos trajeran la desgarradora noticia contraria, no habremos dejado de ser católicos por recordar la profecía joánica, y obrar en consecuencia, resistiendo al mal desde el pequeño rebaño. Como no dejó de ser católico el Padre Julio Meinvielle cuando, en su obra La Iglesia y el Mundo Moderno, retrató los pasos de la Revolución Anticristina dentro de la Iglesia, anunciando su penetración en las obras y el pensamiento, hasta provocar una verdadera dislocación interior.

         Tanto se peca contra la mirada sub specie aeternitatis si nos negamos a considerar que la gracia de estado puede hacer prodigios, aún en un hombre contrahecho; como si nos negamos a considerar que la revelación divina contenida en el Apocalipsis es tema que no nos compete aquí y ahora. Por eso nos sobresaltó tanto una noticia menor, aparecida en la página segunda del periódico La Nación, del día 16 de marzo. Según el relato, Francisco llamó a la Curia de Buenos Aires para cumplir con algunas salutaciones y recados pendientes. Atendido por la secretaria habitual, y anonadada la misma, le preguntó perpleja cómo habría de llamarlo. “Llámeme Padre Bergoglio”, fue la respuesta. El primero que debe creer y aceptar que Bergoglio ha muerto para dar lugar al Santo Padre Francisco, es el mismo Cardenal Jorge Mario Bergoglio. La Gracia también supone la gracia.

         4º) Más de una vez hemos distinguido con García Morente, entre el estilo y las maneras. Propio del caballero, aquél; impropias del mismo éstas últimas. Aplicando a lo que ahora incumbe, no debe confundirse la virtud de la humildad con su parodia, ni el estilo genuinamente humilde —que brota del señorío interior— con las maneras sobreactuadas de la modestia. Una cosa es la posesión de un estilo y otra distinta el amaneramiento. En nada se analogan el abajamiento ascético y el plebeyismo gestual. Y si es cierto que la captación del primero supone un espíritu entrenado, mientras el segundo es fácilmente captable por las masas, mal camino elegimos si en vez de propender la elevación y el afinamiento de las almas hacemos ademanes gratos a las tribunas aplaudidoras. Sobre todo, si entre esas tribunas se haya la prensa internacional, culpable en grado sumo de las agresiones más viles contra la Iglesia.

         Lo primero que debería hacer un hombre auténticamente humilde es impedir que el mundo entero cantara loas a su humildad. O por lo menos, protestar que tales encomios violentan su carácter. Si como bien enseña Santo Tomás (Sum. Th., II.IIae, q. 113), no se debe cometer un pecado para evitar otro, en mucho ha de cuidarse el que no quiera incurrir en soberbia, de faltar a la caridad hacia el prójimo, obrando por contraste, de modo tal, que dicho prójimo pudiera ser tildado de presuntuoso. Calzar por humildad zapatos ordinarios de calle, cuando hasta ayer se usaron otros en consonancia con los colores litúrgicos y la dignidad del Divino Peregrino a quien esos pies representan en la tierra, es ofender, o al menos poner en duda, precisamente por contraste,  la humildad de quien hasta hace instantes calzó de ese modo. Es inexplicable —por no cargar los adjetivos— que a la par que se alaba a Benedicto XVI públicamente, no se quiera columbrar el destrato que se le inflige con estas promovidas comparaciones patéticas.

         Ejemplo nimio, se dirá; pero se potencia hasta el extremo cuando se dice —como lo ha hecho Francisco el sábado 16 de marzo— que él bien “quisiera ver una Iglesia pobre y para los pobres”, como si hasta hoy ambos bienes le hubieran resultado ajenos u hostiles a la Esposa del Redentor. Como si no hubiera existido, por caso, un San Pío X, venerado por el pueblo llano, sin necesidad de bajarse de su trono. Extraña humildad la de tenerse por axis mundi de una iglesia que recién con uno mismo tomaría conciencia del bien de la pobreza; y extraña paradoja la de optar por los pobres pero contar con las fervorosas adhesiones de masones y judíos, que amén de lo más grave —su condición de cristofóbicos— son los titulares de la usura internacional. Incluyendo al gran Rabino de Roma, a quien invocando el Concilio Vaticano II, invitó expresamente a “la misa solemne de inauguración de mi Pontificado”, pero no a donar sus finanzas para los más necesitados.

         Tampoco debe confundirse el siempre necesario homenaje a la investidura, y en este caso, nada menos, que a la del Vicario de Cristo, con la superflua pleitesía a la persona o al funcionario. Bien estará que eliminemos todo signo exterior de servilismo a la persona, aún el que pueda tener cierto arraigo o acostumbramiento por el mero paso de los años. Pero no estará bien suprimir el ceremonial tradicional y digno, con sus signos, sus gestos, sus pasos demarcados y significativos, porque dicha supresión no comporta incremento de la humildad sino abolición de los ritos y de los símbolos. La Iglesia no es la limusina ni los uniformes de los guardias suizos. Pero bien ha explicado Guardini la pervivencia del espíritu eclesial en los signos sagrados. Si en nombre de la austeridad quedasen abolidas o relegadas todas aquellas hierofanías que comporta el canto, la museta, la estola o la bendición melismática, el Papado no habrá ganado en pobreza evangélica. Se habrá vaciado de mytos, como diría el fraile Diego de Jesús. Se habrá inmanentizado y rebajado, para hablar sin metáforas.

         Mucho nos tememos, por lo que ya llevamos visto, que el Papa Francisco esté en tamaño terreno tan completamente desprovisto de un recto criterio, como transido de malos hábitos porteños, fanatismos futboleros incluidos. El franciscanismo del Poverello de Asís es garantía de santidad probada; el de Paolo Farinella, con su novela Habemus Papam, apenas si conduce a la risotada zafia. Pero hay un franciscanismo aún peor que registra con llanto la historia de la Iglesia. Es aquel que bajo cierta influencia gnóstica de Joaquín del Fiore produjo reformas eclesiales que adulteraron la mismísima doctrina católica, incurriendo, entre otras, en la amenaza del utopismo, la herejía perenne, según recordada definición de Molnar. Capítulo extraño éste del descalzismo o de la descalcez extraviada en la vida de la Iglesia, que ha sido estudiado,entre otros, por Fidel de Lejarza, José Antonio Maravall o Georges Baudot. Por eso, bien recuerda el fraile Miguel Padilla que la pobreza de San Francisco es de índole teologal, no sociológica; y que expresamente dispensaba de la pobreza lo tocante a la Sagrada Liturgia y a la Santa Misa. “Los Vasos Sagrados, los Ornamentos y los Libros donde están las Palabras de Jesús deben ser esmeradamente cuidados”.

         Hagamos votos para que el franciscanismo del Papa Francisco, en las antípodas de toda corriente desviada, signifique el retorno a aquella desnudez que alegorizara Juan Ramón Jiménez: “desnudez malva de estrellas mojadas”, como “la túnica de una inocencia antigua”. Hagamos votos porque este franciscanismo restaure a la Nave, defenestrando de su seno a sodomitas y a fenicios, a los adúlteros espirituales y carnales, a todos cuanto el de Asís les enrostraba, “¡El Amor no es amado!”, porque se amaban ellos, henchidos de fariseísmo y de poderes carnales.

Que lo cuide Dios al Papa Francisco de no confundir el camino. Porque hay confusión cuando se hace bendecir por el pueblo; hay confusión al pedir “una gran fraternidad” omitiendo al Padre en que tal comunión fraterna se vuelve legítima; también la hay si hace prevalecer los supuestos derechos de las conciencias no creyentes al deber pontificio de bendecir cruz en ristre, como si esa cruz, trazada siquiera en el aire por la mano consagrada, pudiera ofender a los incrédulos.Confunde asimismo el proponer como modelo sacerdotal la figura inequívocamente progresista del padre Gonzalo Aemilius, como sucedió el domingo 16 de marzoNo; no son señales que puedan suscitar una especial tranquilidad.

         Hay también otra confusión, que de extenderse fuera del campo acotado en que se manifestó, puede acarrear acciones gravemente desacertadas. Querer viajar a la Ciudad Eterna para postrarse ante el Vicario de Cristo, no es un dolo que deba reprimirse, dando el monto del pasaje a los pobres, sino una virtud llamadamagnificencia: ponerse en gastos y esfuerzos, precisamente por aquello que es santo, sacro o heroico. Algo nos quiso decir el Señor al respecto, cuando no avaló al Iscariote que le pedía a María trocar el rico perfume con que adoraba al Divino Hijo, por su equivalente en metálico para ayudar a los necesitados (San Juan, 12, 1-11).

         Tampoco nos tranquiliza el cuasi unánime aplauso del mundo que, arrobado por su campechanía, ha dejado de tenerlo como piedra de escándalo y signo de contradicción. ¡Es uno más del mundo, como ellos y como todos!, festejan los multimedias. Pero el mundo no necesita que la Silla de Pedro esté ocupada por un austero fatigador de los transportes públicos, sino por un alter Christus vigoroso que, báculo en mano, entre en franca y aguerrida confrontación con él, amonestándolo y enmendándolo. Precisamente ésto enseñaba San Francisco, que la pobreza es el muro que nos separa del espíritu del mundo.

         Cuidado —suplicamos contritos— con equivocar el camino. Pues haber recomendado la lectura del Cardenal Kasper —llamándolo “un teólogo in gamba”— en el Primer Angelus del V Domingo de Cuaresma, tampoco nos ayudará a recuperar la iglesia de los pobres. La evidencia se impone. Kasper —junto con el entonces Cardenal Bergoglio— es uno de los que en julio de 2004, en el lujoso hotel cinco estrellas Intercontinental de Buenos Aires, organizaron el Foro Judeo Católico, auspiciado por importantes organismos hebreos de la plutocracia americana y europea. En aquella ocasión, el ahora recomendado autor propuso lisa y llanamente la amalgama de las religiones judía y católica, porque “ambas son mesiánicas y el mesianismo tiene que ver con la esperanza”.

         5º) Algunos, no sin razones, sostienen que lo bueno del Pontificado de Francisco es la impugnación que su figura representa del gobierno tiránico kirchnerista, indignándose con los rastreros ataques que le han propinado en estos días un puñado de sicarios del oficialismo. Va de suyo que asomarse a la pasquinería izquierdista causa repulsión y espanto. Y que al constatar la naturaleza teológica del odio a la Fe que esos miserables ejecutan, no se puede sino estrechar filas junto al Santo Padre. Callar toda reticencia y ponerse de su lado, codo a codo.

         Pero también aquí el simplismo dialéctico puede jugarnos una mala pasada hermenéutica. Si Francisco hubiera querido diferenciarse del gobierno argentino, y confrontar abiertamente con los criminales marxistas que lo secundan por doquier, no sólo debió haberlos descalificados públicamente por sus múltiples aberraciones, que bien le constan han cometido y cometen, sino que era la precisa ocasión de proclamar urbi et orbi la falsificación sistemática de la historia reciente que se viene llevando a cabo, con el agravante inicuo de miles de personas cautivas, y centenares de ellas muertas en cautiverio, ofrecidas todas en el altar del revanchismo comunista. El mundo entero podría haberse enterado de la ignominia y de las muertes que, en nombre de los derechos humanos, se cometen hoy en nuestra desfigurada patria. El mundo entero podría haber conocido, por boca del Pastor Universal, que en la Argentina hubo mártires católicos, de la talla de Genta, Sacheri o Amelong, asesinados por los mismos que ahora ocupan el poder.

         En lugar de eso, un comunicado oficial del Vaticano, firmado por el Padre Federico Lombardi, el 15 de marzo, aclaraba que “Jorge Mario Bergoglio hizo mucho para proteger a las personas durante la dictadura” y recordó que una vez nombrado arzobispo de Buenos Aires “pidió perdón en nombre de la Iglesia por no haber hecho bastante durante el período de la dictadura”. En vez de desmontar la falacia, la convalida elípticamente. Lo bueno del actual Pontífice, entonces, sería lo mismo que siendo Cardenal se ocupó de probar minuciosamente en su libro “El Jesuita”: su condición de colaboracionista de la guerrilla marxista y clero asociado, con diversos y creativos medios a su alcance. Le reprobable, paralelamente, y por eso mismo objeto de su pedido de perdón, habría sido no poder cooperar más con aquellas “personas” que, sin motivo alguno, claro, un buen día las Fuerzas Armadas Argentinas se decidieron a combatir. Es la mentira de lo sub-implicado.

          Se trata de una campaña difamatoria, bien conocida”, advirtió Lombardi. La difamación no consiste en tergiversar horrendamente los acontecimientos sucedidos en la década del ’70, sino en pretender que en aquellos turbulentos años, el Cardenal Bergoglio haya podido estar del lado de los represores del terrorismo rojo. Así, imprevistamente, la impostura basal de todas izquierdas vernáculas y mundiales, ha quedado convertida en versión canónica, con el aval de la Santa Sede. Y sellada con el pacto de cortesía recíproca que presidió el encuentro entre Francisco y la comitiva oficial del Gobierno Argentino, el mediodía romano del 18 de marzo. Ni Francisco condena la tiranía marxista que nos asfixia, ni Cristina avanza en su descalificación del reciente Obispo de Roma; antes bien descubre coincidencias y comparte regalos. Entente cordiale para todos y todas.

         Algún día habrá que hallar una palabra exacta para rotular la conducta de la actual dirigencia política —oficialismo y oposición, presidenta y escoltas, lo mismo da— que satánicamente hostiles a la Iglesia y al Papado hasta hace minutos, pugnan ahora por derrocharse en majaderías, remilgos y solícitas condescendencias. Pero si no hallamos esas palabras, repetiremos las de Pármeno a Calisto, en el acto cuarto deLa Celestina, refiriéndose a la inmunda buscona: ¡puta vieja!. Y aunque lo nieguen, dice Pármeno, así lo repiten los ladridos y las aves, los ganados y las bestias, los herreros, los armeros, los caldereros y arcadores. Todos a una le gritan el mote infamante y redondamente verídico.


         6º) Ante la renuncia de Benedicto XVI, escribimos una nota diciendo claramente que la misma nos dolía. Y tras explicar los motivos, asentamos, entre otros, el hecho de que, guste o disguste, la Iglesia, en la práctica, quedará sujeta a una bicefalía. Tanto más si, como está a la vista, el heredero del Cardenal Raztinger parece querer diferenciarse de él, y de sus predecesores, con una seguidilla intempestiva de actitudes externas que, o buscan presentarse como revolucionarias, o si no lo son, resultan pasibles de ser leídas así por el mundo. No creemos que se explicite ninguna hermenéutica de la ruptura, y tal vez todo acabe en la argentina teatralidad de los mocasines gastados. Más que no creerlo, no lo esperamos, pues confiamos en que la Divina Providencia resguarde a la Cátedra de la Unidad. Pero lo sucedido en estos escasos días pontificales de Francisco está siendo tomado y exigido por muchos como una ruptura, sin que hasta ahora se le haya puesto un freno severo y categórico a tamañas conjeturas. La homilía del día de la asunción formal del Pontificado era una ocasión propicia para ello. Se la utilizó en cambio para dar consejos píos sobre la ternura y el cuidado del medio ambiente.

          Quienes se entusiasman hallando en Francisco muy buenas y oportunas expresiones de recio cuño católico, están en todo su derecho. Nos sumanos con renovada esperanza a tan honesto entusiasmo. Porque esas muy buenas expresiones, es cierto, las ha proferido. Pero muy avanzada está entonces la descomposición causada por la guerra semántica en la Iglesia —por ese pendularismo que denunciara Romano Amerio— si hemos llegado al punto en que la sorpresa gozosa de nosotros, los fieles, es escuchar a Pedro hablar como Pedro.

         Aquella abdicación de Benedicto nos dolía, supimos decir. También nos duele esta designación. Es un dolor indescriptible y hondo, amasado en el recuerdo vivo y fresco del sinfín de actitudes opuestas a la Verdad que le vimos protagonizar cara a cara al entonces Jorge Mario Bergoglio. Es un dolor que no se parece a ningún otro, y que sólo puede cauterizar la espera esperanzadora y longánima de los frutos.

         En esa espera tensa nos acompaña una promesa, un pedido y un ejemplo. La promesa es de Nuestro Señor Jesucristo. “Yo rezaré por tí para que no desfallezca tu fe”, le dijo a su primer vicario, y en él a todos sus sucesores. Si la Fe no le desfallece y la conversión lo reviste con su gracia, habrá un bien para la Barca y aún para la Argentina.

         El pedido es el del mismo Papa Francisco, en su primera aparición; quien sin olvidar su clásico “recen por mí”, agregó además el recemos los unos por los otros. Oremus ad invicem. Eso hagamos. Recemos recíprocamente para sostenernos en estos tiempos, tal vez apocalípticos, sin el uso hiperbólico sino estricto de la palabra; y elevemos en común la plegaria a la Trinidad Santa para que nos permita discernir, sirviendo siempre a lo que es de Dios y combatiendo con ahínco cuanto se le oponga, proceda de donde procediera. Si fuera la hora de la luz, que nos dejemos envolver por ella, olvidándonos de las tenebrosidades del pasado. Si en cambio éstas persistieran, que no desertemos de la luz, como diría Thibon. No estamos llamando a la rebeldía ni a la desobediencia, ni a dar por nula la autoridad pontificia, sino al recto discernimiento. Sin palabras crípticas digámoslo ya todo: no podemos ni debemos seguir al Cardenal Bergoglio. Si transfigurado en cambio por la plenitud de la gracia de estado, ese pastor que conocimos se ha convertido ya en el dulce Jesús en la tierra, se nos conceda el privilegio de prosternarnos ante él.

         Una promesa, un pedido y un ejemplo, decíamos. El ejemplo es el de San Francisco de Asís. Así lo contempló Anzoátegui, con su pluma señera:

“Juglar de Dios, rotoso

Príncipe y paje de Nuestra Señora,

¡Qué dulce, qué gozoso

aquel ritual que otrora

te abría las compuertas de la aurora!”

         Imaginémoslo —como lo hizo Rubén Darío— saliendo a la búsqueda del lobo para quitarle el demonio del cuerpo. O mejor aún, como lo describe la hagiografía, recibiendo en el monte Alverna los estigmas de Jesucristo, después de lo cual quedó transido de un maravilloso fuego de amor.

         No los halagos de los más perversos enemigos de la Cruz, que hoy forman fila para congratularse y encomiarlo, sean los adornos del Papa Francisco. Sino quellos rituales “que otrora abrían las compuertas de la aurora”. Y mejor aún: las señales cruentas, abiertas y sangrantes del Madero. Porque la única revolución que necesita la Iglesia es en la acepción que hiciera Chesterton de la odiosa palabra: dar la vuelta entera; que en este caso no sería otra cosa más que regresar a las fuentes vivas, primeras y fundantes de su Gloriosa Tradición.


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99 comentarios:

Anónimo dijo...

¡Acabáramos! ¡Capón Neto, con la misma vara que juzgas serás juzgado!

Anónimo dijo...

Como leí en otro lado este siempre recusó la autoridad Papal y ahora va a ir deshaciéndose de los símbolos (tirados por la borda) para ir dándo lugar a una iglesia universal, es decir vienen por todos ¿les suena eso? la misma técnica del gobierno en Argentina aplicada a la iglesia.
Sincretismo que le dicen, una iglesia sin dogmas ni trabas; irenista, la paz en detrimento de la VERDAD.

Pepito dijo...

Gracias Dr. Caponnetto, gracias. Era la palabra que me estaba haciendo falta. Dios lo bendiga.

Anónimo dijo...

Al Dr Caponetto : simplemente gracias por tanta claridad para nuestros maltrechos espiritus .

Al anonimo de las 09:18 ,se le dice capon al que carece de atributo masculinos externos, es de la especie porcina y por lo general es hediondo.Todo acorde a su comentario....

Hernan Perez del Pulgar

Nojado dijo...

El artículo del Dr. Caponnetto tiene razón.
Pero poca, y la poca que tiene, no sirve para nada.

Si esto es cierto, y el cisma es tan sutil que solamente a unos 50 o 60 iluminados les llega, entonces Dios Nuestro Señor quiere que nos perdamos.
En la solemne institución de la Iglesia Nuestro Señor Jesucristo hace una promesa solemne a Pedro: que las puertas del infierno no prevalecerían en contra de la Iglesia. Basándose en esa promesa, la obediencia al Papa fue SIEMPRE segura, incluso a papas nefastos, como Alejandro VI o Julio II.
Ahora bien: de acuerdo al planteo del farragoso doctor Caponnetto, esa promesa de Nuestro Señor es filfa, es nada más que hasta que lleguen mentes más preclaras que la de Nuestro Señor Jesucristo (como la suya) y ponga negro sobre blanco que el Papa puede ser el anticristo, entonces apaga y vámonos. ¿Cómo se comprende que Dios Nuestro Señor quiera que los hombres se pierdan? ¿Cómo se conjugan todas las prevenciones del Dr. Caponnetto con la promesa de Nuestro Señor de que en Pedro edificará su Iglesia?

Pepito dijo...

Nojado:

Me parece que no dice eso el artículo de Caponnetto. Pide que Dios ilumine al Papa y que él se deje iluminar para dejar de ser lo que fue. Y que por sus obras de él vamos a descubrir ese cambio.
Ud. no leyó bien parece.

Memoria dijo...

Gracias Dr. Caponnetto por la claridad y sobriedad de su artículo en momentos tan especiales para la Iglesia y la Patria. Pocos se han jugado como usted. Que Dios lo recompense.

Nojado dijo...

Pepito: Leí el artículo con mucha atención, pero también sé leer entre líneas.

Caponnetto nunca ha mostrado mucha simpatía por el Cardenal Bergoglio, y muchas veces lo ha insultado. Gratuita o merecidamente, no lo sé, ni me toca a mí juzgarlo. Pero varias veces obsequió al Cardenal con tapas de Cabildo que eran abiertamente insultantes.

Si mi madre se emborrachara y se prostituyera, yo no lo publicaría en la primera plana de los Diarios. En primer lugar haría penitencia, poniendo ceniza en mi cabeza porque probablemente esa conducta de mi madre puede ser a raíz de que me hayan faltado rezar insistentemente por ella. En segundo lugar me reuniría con mi Arzobispo, para ver en qué puedo ayudarlo y orientarlo. Y si mi Arzobispo desdeña mi ayuda o me descalifica, más oración y penitencia.

Tengo un ejemplo: el hijo de un reconocido nacionalista bellavistense le envió a Bergoglio una dura carta sobre la Misa que dio en San Patricio en memoria de los padres palotinos.

La respuesta de Bergoglio fue clarísima, caritativa y muy explícita. Cito: "Me asusta y preocupa esa actitud difusa que el Cardenal De Lubac llamaba la 'Mundanidad Espiritual' y que según él era el peor mal que podría venirle a la Iglesia pues de allí surgen las desviaciones doctrinales y morales. Hay que renovar el espíritu de oración y penitencia; hacer crecer el celo apostólico."

El Cardenal Bergoglio no fue nunca un pastor de mi agrado, tal vez por mis prejuicios, tal vez por mis pecados, tal vez por los suyos. Pero mi agrado o desagrado es irrelevante ahora: Ahora TODOS tenemos que ser "Francisquisitas de la primera hora" y rezar sin intermisión por nuestro pontífice: porque si lo que Caponnetto dice es completamente cierto, entonces necesita nuestras oraciones. Y si lo que dice Caponnetto no es cierto, de todas formas necesita nuestras oraciones: casi no tengo dudas que la abdicación de BXVI fue a raíz de la defección de su pueblo, de que el pueblo Alemán NUNCA rezó por su pastor, tal vez por razones similares a las que enumera Caponnetto en su artículo, pero de signo contrario.

Elias del Cármen dijo...

El título del artículo de página católica no me parece que vaya con la virtud de la observancia. Se puede hacer un análisis sin faltar el respeto.

Anónimo dijo...

No creo que el P. Aemilius sea "progresista". La iniciativa que el Papa comentó es la de un Liceo (Escuela secundaria) en una zona pobre y problemática con muchos jóvenes seducidos por las drogas y otros males. Y ha tenido éxito en cuanto a la superación de esos jóvenes. Carezco de más información, pero me supongo (pero eso es patrimonio de toda la Iglesia) que poca o nula sobrenaturalidad, pero repito que no me parece que estemos ante un "progresista".

Anónimo dijo...
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Anónimo dijo...

Gracias Dr. Caponeto por la valentía de tomar el toro por las astas, y dar su opinión cruda y dura; máxime cuando los sacerdotes que son tenidos por sabios no lo hacen y deberían hacerlo, para iluminar y fortalecer al resto. ¿Pecado de omisión o cobardía, o prudencia mundana? Creo que se han acostumbrado a sobrevivir y a pastorear al rebaño en la oscuridad "con entereza y coraje... pero en pellejo ajeno". ¡Dejan los problemas eclesiásticos a los laicos! ¡Qué distintos son Meinvielle y Castellani!.
Nuevamente gracias Caponeto, aunque compartamos todo o casi todo el magnífico análisis.

Página Católica dijo...

Esta vez vamos a ser inflexibles. ¡NO PERMITIREMOS INSULTOS AL DR. CAPONNETTO!

Si alguien quiere rebatir sus argumentos, serán sus fundadas opiniones bienvenidas. Pero no aceptaremos los improperios de los que no piensan antes de escribir.

La situación que atravesamos es más que grave y nos hace falta oración, penitencia.
Por favor, sigamos rezando y opinemos sin insultar.

Anónimo dijo...

Leonardo Boff, uno de los más destacados representantes de la llamada Teología de la Liberación, cree que el papa Francisco sorprenderá a muchos dando un vuelco radical a la iglesia.

"Ahora es papa y puede hacer lo que quiera.

Muchos se sorprenderán con lo que va a hacer Francisco.

Para ello necesitará una ruptura con las tradiciones, dejar atrás la curia corrupta del Vaticano


para abrirle paso a una iglesia universal",


dijo Boff en una entrevista que publica la revista aleman "Der Spiegel" en su edición de la próxima semana.




QUE TUL
¡¡NO ACLARES QUE OSCURECE BOFFE!!!

Anónimo dijo...

Ah, bueeeeeno, ahora citan a Boff... Cualquier cosa que diga Boff corre por su cuenta!

Anónimo dijo...

Recomiendo leer los puntos 675-677 del Catecismo de la Iglesia Católica, que arrojan mucha luz sobre el asunto tratado por Caponnetto. Me llama la atención que no los haya citado, tal vez a Antonio tampoco le gusta el Catecismo. Pero para los que somos católicos es la fuente segura, que lee el Concilio Vaticano II en continuidad con la Tradición.

Una Voce Paraguaya dijo...

Curioso, no permiten que se insulte al Dr. Caponnetto, pero permiten que se insulte al Papa y a la Santa Madre Iglesia...

Revisen sus prioridades.

Un argentino dijo...

Una voce Paraguaya. Ya lo conocerás a Bergoglio cuando prohiba la misa tridentina o algo por el estilo.

Página Católica dijo...

No creo que aquí se insulte a la Iglesia ni al Papa, al menos no nos hemos dado cuenta. En realidad pedimos que no se insulte a nadie.^
Pero hay gente que no aprende, no hay nada que hacer.

Saludos a Una Voce de Paraguay. ¿Como anda el modo Extraordinario por ahí? En Buenos Aires don Jorge Mario lo tenía bajo siete llaves.

Una Voce Paraguaya dijo...

En Ciudad del Este estamos de parabienes. Desconozco el resto del país.

Nuestro Santo Padre necesita nuestras oraciones. No seamos mezquinos.

Anónimo dijo...

Una Voce Paraguaya:
¿Porqué motivo piensan Uds, si son tan amables de decirme, no se reza la Misa tridentina en el resto de vuestra patria?.
Gracias por la información.
D

Anónimo dijo...

Gracias Dr Caponetto por sus palabras como siempre magníficas y por darnos los consejos de como debemos seguir estas situaciones difíciles por las que pasamos en la Iglesia.

No veo como dicen por ahi insultos ni al Pontífice ni a la Iglesia lo que pasa que los únicos que se pueden dar el lujo de insultar a la Iglesia y a los Pontífices son los modernistas - progresistas.

Gracias Página Católica por publicar lo escrito por el insigne DR Caponetto, para mi, la mente mas lúcida y sabia que ha dado esta tierra luego del P. Castellani.

Roquemos por el Papa para que deje de ser Bergoglio y sea Francisco Papa y se de el milagro que se dio con el Beato Pío IX,

En cuanto a Una Voce Paraguay los invito a que vengan a Buenos Aires para ver en que forma "generosa " y "esplendida" se cumple con el Summorum Pontificum.

Marcos II

Fernando R. dijo...

Mucha oración para que S.S. Francisco haga toda la limpieza que se requiera dentro del Vaticano, y un férreo frente contra los enemigos de afuera; pero el corazón en la oración y el cerebro en la observación. El ladrón viene de noche, cuando no se lo espera. Como dice el articulista, la Gracia también supone la gracia.

Anónimo dijo...

ustedes quieren un Dios a su medida. y como no es el Papa a su medida. chau Espiritu Santo. apostatas.. egolatras y soberbios.. Dios humilla a los soberbios y con este Papa Dios les esta hablando a ustedes.. .sigan a Caponetto, el tendra que responder ante Dios por cada alma influenciada y apostata hoy en dia. .. ahora el señor Caponetto dice si es o no es El Papa elegido por el Espiritu Santo... y si hace una secta?? ya tiene seguidores .. bueno en realidad ya no estan en comuinion con la Iglesia.. y esto lo dejo patente.

Anónimo dijo...

borren los comentarios contra Caponetto y despues pregunten por que gloria t.v. borra sus viedos.intolerantes?

Anónimo dijo...

gracias a Dios muchos consagrados de ordenes regligiosas donde quieren imponer al "maestro " Caponetto.ya se dieron cuenta y preguntan.. Caponetto es lefebvvrista? Es mason? es hereje? Dios guia a sus fieles. gracias a Dios.

Anónimo dijo...


Muy claro y valiente el artículo del Dr. Capponetto.

Nojado dijo...

Nadie contestó mi post de las 10:42.
Curioso.
Acá se me ha dicho "papólatra".
Cuando los protestantes me dicen "Mariólatra", me honran.
Cuando alguien me dice "papólatra", me siento honrado también.
Con Pedro sí.
Sin Pedro no.
Contra Pedro NUNCA.

Si hoy parece que Pedro es arena, y no roca, tiene que ser por nuestros pecados, por nuestros pecados como Nación. ¿Cuándo vamos a dejar de descalificar, de insultar y de zaherir para explicar nuestras posturas?
¿Será posible que tengamos que ensuciar el rostro de la Iglesia para tener razón? ¿Será posible que no sepamos ver que Nuestro Señor nos pidió SUSPENDER el sacrificio para reconciliarnos con nuestros hermanos y LUEGO reiniciar el Sacrificio?
¿No podemos ver que el amor que se prodigaban los apóstoles era lo que atraía a la conversión? La contraria es válida: si nos peleamos, hacemos odiosa la fe que tenemos que transmitir.
La caridad, y la caridad exquisita con nuestro Santo Padre es el mandato de hoy. La caridad consiste en primer lugar en rezar los unos por los otros. En segundo lugar, no difamar. En tercer lugar: Catecismo de la Iglesia Católica: 2478 Para evitar el juicio temerario, cada uno debe interpretar, en cuanto sea posible, en un sentido favorable los pensamientos, palabras y acciones de su prójimo:

«Todo buen cristiano ha de ser más pronto a salvar la proposición del prójimo, que a condenarla; y si no la puede salvar, inquirirá cómo la entiende, y si mal la entiende, corríjale con amor; y si no basta, busque todos los medios convenientes para que, bien entendiéndola, se salve» (San Ignacio de Loyola, Exercitia spiritualia, 22).

Dios Nuestro Señor los bendiga.

Anónimo dijo...

Nos ilumina para el caso Mons. Straubinger cuando nos explica el v.23 del Evangelio de hoy (Juan 8; 21-30): 23"Y El les dijo: Vosotros sois de abajo; Yo soy de arriba. Vosotros soy de este mundo; Yo no soy de este mundo." Y Mons. nos dice: "Es como la síntesis de todos los reproches de Jesús a los falsos servidores de Dios de todos los tiempos: la religión es cosa esencialmente sobrenatural que requiere vivir con la mirada puesta en lo celestial, es decir, en el misterio, y los hombres se empeñan en hacer de ella una cosa humana convirtiendo, dice S. Jerónimo, el Evangelio de Dios en evangelio del hombre. Es lo que un célebre predicador alemán comentaba diciendo: El apostolado no consiste en demostrar que el Cristianismo es razonable sino paradójico. Sólo porque lo ha dicho un Dios, y no por la lógica, podemos creer que se oculta a los sabios lo que se revela a los pequeños y que la parte de María, sentada, vale efectivamente más que la de Marta en movimiento." Gracias Antonio!!!

Manu

Anónimo dijo...

Lamento que Antonio Caponnetto haga una adhesión al Pontífice enteramente condicional y que podría esconder posturas fariseaicas (porque en realidad no se estaría sometiendo en absoluto, sin que su sometimiento, al ser tan exageradamente condicionado y reticente, se desvanecería en una gran y vana teatralidad de petrismo.). Entre líneas-teniendo reciamente el freno de su bronca-, deja entrever que si el Papa , según su criterio y el de los otros iluminados , se desvía, no habrá duda que fue elegido en la oscuridad ajena al Espíritu Santo, y que por ende no será un verdadero papa, sino que el acto del "Cardenalato" habrá sido una parodia de elección. Lo que dice es un disparate teológico, jurídico, histórico y escriturario sin parangón; embadurnado de citas de padres de la Iglesia y de las Sagradas Escrituras; y de otros no tan padres como Seeber,Martim, Amerio u otros del grupo díscolo. Hus, Lutero, Wyclef, Arnaud, Saint Cyran y anche otros poco recomendables, citaban de mil perillas las escrituras y los padres; pero en eso remedaban a quien se viste de ángel de luz para engañar. Caponnetto está a un tris de ser sedevacantista, es más lo propone entre líneas, dado su rechazo visceral de Bergoglio que quiere disimular y no puede. Lo lamento por él: diciendo que predica la ortodoxia se ha vuelto un peligroso peregrino de sendas bustrofédicas: No sabe que pirueta hacer para querer hacernos creer que es un Papista acérrimo como Tomás Moro; me parece que lo comprendió mal al ilustre Mártir britano. Lamento que Antonio siga en esta senda: Su Iglesia carece de Obispos y Papas; si algunos menciona, están ya en el sepulcro y carecen de la enseñanza viva que los pastores de hoy siguen dando conforme las órdenes de la Divina Providencia. Nadie le pide a Caponnetto que haga de San Gregorio Magno y que pretenda ser el interprete de las Reglas Pastorales y desde allí, como los franciscanos espirituales del siglo XIV y los Arnaud, pretendan erigirse en acusadores de cuanto Papa y Obispo exista. Caponnetto el Concilio Vaticano II es magisterio de la Iglesia, por más que le pese a los cuatro granujas sin tacha del desorden lefevrista. Termino diciendole con Chesterton:"Toda herejía es una verdad que se vuelve loca." Quien no acepta a los pastores de la Iglesia niega la Iglesia. La condenación de Le Sillon vino cuando ese grupo engreido dejó de OBEDECER a los Obispos. Ahí San Pío X se dispuso a escribir la Carta.
Lamento que la tradición se haya agriado y esté quedando casi como una traición a Pedro.

Anónimo dijo...

Acabo de darme cuenta: esta es la "página menos católica"
(pagina-catolica)

Ahora sí.

Anónimo dijo...

Fernando R no sea ingenuo Bergoglio no va a hacer ninguna clase de limpieza, como mucho podrá de milagro hacer la consagración.

Anónimo dijo...

LA SAL, SÍMBOLO DE LA SABIDURÍA SOBRENATURAL, REPRESENTA A LOS QUE

HAN DE DIFUNDIRLA EN NOMBRE DE JESÚS.

SI ELLOS PIERDEN LA BUENA DOCTRINA, SE HACEN DESPRECIABLES ANTE DIOS COMO EL ESTIÉCOL.

LA CORRUPCIÓN DE LA GREY, DICEN SAN JERÓNIMO Y SAN AMBROSIO,SERÁ
SIEMPRE EL SÍNTOMA DE QUE LOS MINISTROS DEL EVANGELIO

SE HAN DESVIRTUADO.

Anónimo dijo...

Fernando R no sea ingenuo Bergoglio no va a hacer ninguna clase de limpieza, como mucho podrá de milagro hacer la consagración.
Una voce Paraguaya. Ya lo conocerás a Bergoglio cuando prohiba la misa tridentina o algo por el estilo.
Mirá vos. No se puede insultar a Capón Neto, pero se puede insultar al Santo Padre (y en su persona a nuestra Santa Madre Iglesia)

Anónimo dijo...

Nojado, no sueñes que te respondan... ¿Cómo les vas a pedir caridad a los príncipes de los fariseos?

Blas dijo...

Señor Nojado, aepto que si Francisco tiene defectos es por nuestros defecto de oraciones. Eso no quita que los defectos existan, que puedan y deban ser señalados y que talvez muchos de los que los señalan son los que màs intentan orar por él.

Nojado dijo...

Querido Blas del Corazón de Jesús, parece que usted no lee el evangelio.

Si tu hermano peca, repréndelo a solas entre los dos. Si te hace caso, has salvado a tu hermano. Si no te hace caso, llama a otro o a otros dos, para que todo el asunto quede confirmado por boca de dos o tres testigos. Si no les hace caso, díselo a la comunidad, y si no hace caso ni siquiera a la comunidad, considéralo como un pagano o un publicano.

Nuestro Papa puede haber tenido sus defectos, que pueden ser múltiples y escandalosos: pero hoy es PAPA, y en razón de evitar el escándalo de los pequeños, debemos OLVIDARNOS de sus defectos, y rezar sin interrupción para que sus cosas buenas, que tiene, y que son muchas, brillen por encima de sus pequeñas miserias humanas.
El que esté libre de defectos, que arroje la primera piedra.

Anónimo dijo...

Sería mucho más caritativo que en vez de insultar al autor, se dijera en que ha faltado a la Verdad en lo que ha escrito. Acusarlo de fariseo es un expediente muy sencillo pero quizás sea a la vez contradictorio con quien lo imputa bajo la figura de ser muy humilde. Denostar sin argumentar es ser sencillo simplemente de palabra, pero muy altanero y soberbio en la actitud.

Blas dijo...

Sr Nojado si nos olvidamos de sus defectos ¿como rezamos para que se corrijan?
La corrección fraterna a solas la hará quien puede y tiene la oportunidad, alertar al pueblo de Dios para que ore por su pastor no me parece mal si es hecho con misericordia y caridad, cosa que reconozco muchas veces falta en el blog y los comentarios.

José Santiago Lima dijo...

Hermanos argentinos, aca en Brasil me siento como un "pez fuera del agua"... Los "católicos normales" (carismáticos, TL´s, carnavalescos y también aquellos que solo pisan en una iglesia en bautismo o matrimonio) andan en luna de miel con los no católicos y enemigos de la Iglesia. Todos andan muy contentos con el Papa, sobretodo referiente a su humildad (por andar en subterraneo, cocinar su propia comida, etc...
Mientras yo y los llamados "tradicionalistas" nos ponemos preocupados.
Por lo menos una cosa ha sido positiva en estos dias: Con Benedicto XVI me encontraba un cacho acomodado y no lo tenia mucho en mis oraciones.. Ya con Francisco mi manera se ha vuelto mas catolica, rezo a diario por él, pienso que deste mal Dios ha sacado un bien, yo y muchos estan rezando mas por el Papa y ojala que el Señor Dios no lleve en cuenta nuestros pecados sino que se apiade y convierta la historia de Francisco en una repeticion de la del Beato PIO IX.
Oremos pro Pontifice Nostro FRANCISCUM

Anónimo dijo...

HERMANO BRASILERO, SI SOS UN PEZ FUERA DEL AGUA ENTRA EN EL AGUA Y DEJA TANTO REMILGO TRADICIONACIONALISTA EN LA ORILLA.

Grupo Jujuy dijo...

"Que sean uno, Padre, como tu y yo somos uno" y "...sobre esta piedra edificaré mi Iglesia" son los argumentos que Usted mismo me enseñó a proclamar y a seguir. Ahora es Usted el sectario, Doctor Caponnetto, al utilizar la hermenéutica más rebuscada para justificar simplemente que el Papa no le gusta. Sea más humilde y más fiel a la Santa Iglesia Católica, Apostólica y Romana y recuerde que Católica significa Universal.

Andrés José D'Angelo Rodríguez dijo...

¡Maldito el Hombre que Confía en el Hombre!

Toda la Cristiandad se encuentra rezando por Francisco y su misión, ¿Y nos fijamos en lo que Bergoglio hizo o dejó de hacer?

TODO es Gracia de Dios. Un buen Papa es también Gracia de Nuestro Señor. Pero Dios Nuestro Señor nos pide que recemos para obtener las Gracias que está dispuesto a darnos.
Ahora bien, si nos resistimos a rezar, porque Bergoglio "no está a la altura de nuestras expectativas" entonces, ciertamente que no va a estar a la altura de nuestras expectativas...

Recemos por el sumo pontífice y seamos magnánimos

Anónimo dijo...

Para nada de acuerdo Sr. D'Angelo Rodríguez, me extraña de usted. El Sr. Caponetto es verdad máxima. No nos engañemos. Con este pseudo pontífice hemos retrocedido cien años. Mire sino el párroco que le toca en desgracia en Bella Vista- Ahora estará en sus anchas, y apareciendo por poco en jeans y remera para celebrar misa, con todos esos "guitarristas" que lo acompañan

Anónimo dijo...

Blas ni le conteste al tal nojado, es un prepotente, ignórelo, ni lo lea va a ser lo mejor.

Anónimo dijo...

GRUPO JUJUY LOS QUE NO QUIEREN SER UNO EN LA VERDAD SON LOS MODERNISTAS, A ELLOS LES ENCANTA SER UN REJUNTE EN EL ERROR.

Anónimo dijo...

PRETENDEN QUE SEAMOS INDIFERENTES AL ERROR, COMO ELLOS QUE SON "MAGNÁNIMOS" ANTE EL ERROR PERO INTOLERANTÍSIMOS ANTE LA VERDAD.

Anónimo dijo...

ACASO LA LUZ TIENE ALGO QUE VER CON LAS TINIEBLAS. ELLOS TODO LO MEZCLAN PROMISCUAMENTE. Y ENCIMA PRETENDEN ACALLARNOS.

Anónimo dijo...

Su Santidad Antonio Caponnetto I acaba de ser proclamado verdad máxima por un forista.¡Adonde lleva esta locura pseudotradicionalista, ese empaque de Husitas, Utraquitas, Taboritas, Wyclefianonos, Savonarolistas, Jansenistas, Luteranos y otros, y sus sentimientos que cargan ese dedo fétido que se tiende hacia Roma, nuestra Madre Iglesia, y sacude a guijarros los techos y columnas de la Fe, y la vilipendia de mil maneras! . Como dice el Jujeño, enseñó la Catedra de la Unidad, pero en cuanto no le gusta el Catedrático, dice que Pedro se equivoca y se erige él mismo en pontífice. Con semejantes defensores del Vicario de Cristo, no necesitamos enemigos externos que nos ataquen.

Anónimo dijo...

qué dios los ayude, católicos!

Anónimo dijo...

Anónimo 14,51 hs. Por favor, podría explicar en que consiste la postura Husita, Utraquista, Taborita, Wyclefiana, Savonarolista, Jansenista y Luterana de Caponnetto. Así clarifica sus calificativos y nos ilustra acerca de lo que quiso decir en su periplo por diversas herejías y errores. Si tiene tiempo, agregue la explicación en el rubro "otros" Muchas gracias

Anónimo dijo...

En este blog no veo insultos hacia Caponetto....si , leo muchos insultos insultos hacia el Santo Padre ...

Anónimo dijo...


Deje de apreciar a Caponetto después de su articulo , " El Santo Padre a pecado , " refiriéndose a Benedicto XVI.....

Anónimo dijo...

Grupo Jujuy,
sin ánimo de terciar en su discusión con AC, solo le hago una pequeña observación: Nuestro Señor oró al Padre para que todos seamos uno, pero NO somos uno (Latinos, Ortodoxos, Griegos, Protestantes, etc). Por lo que también el sucesor de Pedro puede defeccionar sin que se contradiga el Señor.
Dios no anula la voluntad humana.
Slds,
D

Anónimo dijo...

En toda la tierra , se esta investigando quien era Bergoglio antes de ser el Papa Francisco . Aparecen cosas hermosas , cosas que nosotros en Argentina ignorábamos . No creo que esa ignorancia sea culpa de los progres . Mas bien viene del olvido culpable de nuestros seudos amigos

Anónimo dijo...

X del 21 de marzo de 2013 18:52,
si es tan amable me diría qué cosas serían esas que dice Ud, para poder informarme al respecto?.
Grs,
D

Anónimo dijo...

D
Salga del blog y se va a dar cuenta ......

María Carlota Lassalle de Valenzuela dijo...

El día 19 hice aquí, una corta reflexión diciendo que me llamaba al silencio y a la reflexión,cosa que sigo haciendo, en cierto sentido ya que estoy rompiendo el silencio. a causa del artículo del Prof. Antonio Caponnetto,


´Tan claro, directo, sin eufemismos y con profundo conocimiento de causa ya que, fuera gran contertulio con Jorge Marío,hasta que éste comenzó a torcer la senda.

Veré lo que acontece, y los Papas, no por ser Papas, no destruyen a la Iglesia Hemos visto los últimos ayudantes, Ludwig Müller,herético hasta los tuétanos, con que se Rodeó Benedicto XVI.

Jesús nos habla ya de las calamidades que ocurrirán antes de su segunda venida, que durarán mucho y que los tiempos serán acortados en honor a los justos; ya habla Él, que el lugar Santo será ocupado por quien no lo merece.
Sus hechos serán los que nos pinten de cuerpo y alma, cual un Miguel Angel de la Capilla Sixtina a su nuevo señor.
Por lo pronto, ya invitó al Vaticano a Perez Ezquivel,el mismo, el Presidente de la Sociedad de Homosexuales de La Argentina.
Extrañamente para muchos, el día 19, asunción de Francisco al Pontificado, no estuve meditando mucho sobre San Francisco de Asís ni sobre San Francisco Javier, cofundador de la Compañía de Jesús, a la cual pertenece el Papa Francisco.
Me quedé ,meditando y rezando al Patriarca San José, Varón Justo y Sencillo. Es esposo legítimo de la Reina de cielos y tierra, que es verdadera Madre de Dios hecho hombre, por gracia del Espíritu Santo y padre legal de Jesús.
Su humildad, no exenta de fortaleza para velar por la Sagrada Familia, es digna de imitar, sin altisonantes extravagancias,
El escudo del Papa Francisco lleva la flor del nardo, de la vara de José.
El lo ilumine y fortalezca como Patrono de la Santa Iglesia.

Volviendo al artículo de Antonio Caponnetto, y con el mayor de los respetos hacia su persona y pensamientos, encuentro una insalvable ambigüedad entre sus dichos y sus hechos.

Cuando habla en su 2ª reflexión (que comparto,)"Haga lo que hiciere
a partir de este momento, el Papa Francisco, -esperemos todo lo sabio y santo sepa hacer-. Es imposible omitir o ignorar que el hombre que acaba de llegar a la silla petrina
arrastra concretos, abultados y probadísimos antecedentes que lo sindican como enemigo de la Tradición Católica, un propulsor obsesivo de la herejía judeocristiana, un perseguidor de la ortodoxia y un adherente activo a
todas formas de sincretismo, irenismo y pseudo ecumenismo, crecidas a la llamada mentalidad posconciliar.

Por eso me interrogo: ¿por qué, Antonio Caponnetto, con su capacidad intelectual de altísimo nivel, católico ferviente mas, no tradicionalista en la práctica, ya que quedó atrapado en el Novus Ordo, la anti-Misa?

¿Por que no siguió con la Misa Tradicional , (No digo en la FSSPX que no acepta) celebrada con veneración por 2.000 años, comprobada y verdadera. Sin dudas el Sacrificio del Calvario. Un Altar, un Tabernáculo, un sacerdote.
Concentrada en Dios, estructurada para ser reverente.
Completamente Católica y Apostólica- Una Santa, Católica y Apostolica- Codificada por el Concilio de Trento, por un Papa Santo, (El Papa San Pío V.

"...Por este , nuestro decreto, sea válido A PERPETUIDAD, determinamos y mandamos que NUNCA JAMÁS se le añadirá,omitirá o cambiará algo a este Misal..."
Papa Pío V
QUO PRIMUM. 19 de Julio de 1570.-
Fructífera, . Multitud de Santos, Mártires, vocaciones religiosas.
- Por contraste, la Nueva Misa, inventada, en 1969,en constante experimentación. Sencillamente una cena, una mesa. Concentrada en el hombre. atención cuando el Dr. Caponnetto, refiriéndose a algo acontecido el último domingo lo ubica en el V domingo de Cuaresma.Azorada ante esa denominación, cosa que yo no conocía, me pregunté: ¿Pero hoy no es el Domingo de Pasión?, como figura en mi Misal Romano. ¿Desapareció la Semana de Pasión en el Novus Ordo?
Ay! Virgen Santísima!. Qué quedó de la Tradición de la Pasión de Cristo? ¿De la conmemoración que comienza una quincena antes del Domingo de Resurrección?



-

Anónimo dijo...

Husita, Utraquista, Taborita, Wyclefiana, Savonarolista, Jansenista y Luterana de Caponnetto.

Al que pregunta esto le recomiendo leer a estos señores. Haga el esfuerzo, pero léalos en vivo y en directo, sin retazos entregados por comentadores. En Google están publicadas sus obras. Descuento que su cultura tradicionalista, de eximia prosapia clásica, le permitirá leer en los idiomas en los que están publicadas esas obras; no existe traducción española.. Caponnetto concuerda con ellos en el furibundo rechazo de Obispos y Curas, cuidándose un poco más con respecto a los papas .Basta leer su Iglesia Traicionada para ver que no existe ningún Obispo en nuestro País, ni casi clero, que sea de su agrado. Sólo habla bien de obispos ya muertos, o de gente que está colgando peligrosamnente de los bordes de la Iglesia:los cuatro ex excomulgados. Como los antiguos nombrados vive hablando de los tiempos pretéritos y diciendo que la Iglesia de hoy se equivoca hace casi cincuenta o sesenta años; tal como hacían Hus, Arnaud, Lutero, Wycleff, y otros. Lea un poco a esos no tan ilustrísimos señores y Ud verá. No hay tiempo ni forma que yo aquí le exponga las cosas. Además Ud. adelanta el aire del Defensor y nada de lo que le digo lo habrá de satisfacer. En verdad ,creo que su pregunta es retórica, meramente retórica, sin ninguna intención de saber algo distinto. El Tabor en el que viven es inexpugnable: Lea la historia de los Husitas Taboritas y sus terribles generales, que se lucharon denodadamente contra el emperador católico de los Checos.

Me pregunta por los otros: Le dejo caer a Lefiebre y sus cuatro granujas con tacha; los disperdigados e impresentables sedevacantistas; algunos recaacitrantes progresistas, Hans Kung, Boff, Maciay tantas otras cornejas.

Para apedrear a la Iglesia y sus Pastores vienen del norte y del sur, del norte y del oeste, de la derecha y de la Izquierda: Un mismo fin los junta: derribar a Pedro.

Anónimo dijo...

Che Carlota Lasalle, volvé un poco a la realidad; estás desvariando mujer.

Andrés José D'Angelo Rodríguez dijo...

Ponen a Don Antonio Caponneto por encima del Santo Padre... Ciegos que guían a ciegos, ambos se van al hoyo...

Anónimo dijo...

¿Ud D' Angelo, pertenece a la especie angélica del otro D Angelo que escribe en Cabildo?. Me parece que Caponnetto se pone él por encima de este y de otros santos padres. El se prosterna cuando concuerdan con lo que él piensa. No lo entiend oa Caponnetto: No es teólogo, No es liturgista, No es moralista, No es filósofo, no es canonista, no es exégeta, y sin embargo pretende pontificar en todas estas materias.Burro con muchas orejas: sólo quejas.

Habemus Papam ? dijo...

Quiero dejar claro que esto que voy a decir es solo una posibilidad.

En la linea de pensamiento que menciono el Dr Capponeto sobre lo que pudo haber pasado en el Cónclave:

Afirmo :

1)Uno o mas cardenales del conclave 2005 estan excomulgados Latae Sententiae. Esto es irrefutable puesto que esta probado con la eleccion actual de Bergoglio que , el secreto fue violado, ya que es indudable que era cierto que habia sacado votos como se publico en tantos medios, especialmente los que estan a su servicio.

2) Los votos obtenidos por el en aquel Conclave fueron 10 al principio (los mas convencidos) y unos 35 o 40 cuando llego a su tope.

3)El o los cardenales que violaron el secreto tienen que haber salido de esos 40, y mas probablemente de los 10 iniciales o bien de Bergoglio.

4) Si fue Bergoglio, por lo poco que conozco de la pena de una excomunion Latae sententiae , Bergoglio no era elegible ahora, y por lo tanto no podria ser papa.

5)Sabiendo de su personalidad, de su mas de dos caras al decir de un obispo argentino, quiero remarcar que hay otros indicios que indican que habría violado el secreto de aquel Cónclave.

Pepito dijo...

El Papa Francisco ha revelado detalles del Cónclave cuando contó a los periodistas como eligió su nombre. Incluso pareció insinuar que sacó más de 77 votos.
No parece buen ejemplo para quienes saben que hizo un juramento. Aunque el Papa debe estar por arriba de la ley, es decir puede excusar del secreto.

Habemus Papam ? dijo...

Tal cual.

Eran detalles innecesarios, que ademas de dar mal ejemplo, inducen a pensar que lo hizo para rebajar la importancia del secreto, tal vez para tapar la violacion del de 2005.

Si fue asi, estaba y esta excomulgado, aunque a el no le importe, y no podria ser Papa.

Anónimo dijo...

Gracias Carlota por recordar que esta es la semana de Pasión, pues si en el NO ya no hablan de eso yo me enteré hace unos años que era asi. Gracias este año con todo este desastre me había olvidado.

catolico perplejo dijo...

al/los anonimos varios que coinciden con este comentario (de un modo u otro) "Amerio u otros del grupo díscolo", ya sabemos de que lado renguean, no se esfuercen en aparecer como ecuánimes, se les ve el cobre desde lejos

Anónimo dijo...

Señor perplejo, yo podré renguear, pero a Ud, le faltan las dos piernas. A Ud. mi siquiera se le ve el cobre, sino que deberá ponerse piernas ortopédicas de acrílico marca Williamson .

Anónimo dijo...

Quién camina con la Fe y la Doctrina es porque tiene las dos piernas sanitas.

Tiene razón católico perplejo.

Sin Doctrina se renguea. Romano Amerio es claro y sus argumentos bien fundados, irrebatibles. ¿Quién con propiedad puede rebatirlos?

Y eso les duele.

María Sanchez dijo...

Saludo a todos los que están leyendo:
He leído atentamente,toda la información, es mucha, no necesariamente conocida por todos y tampoco necesariamente exacta.
Le comento solamente dos puntos que dado lo reciente de los hechos, nos facilita poder hacer nuestro propio análisis para ver si el suyo es justo, cada lector tiene que verificar al leer a analistas o comentaristas.En el Discurso a los cardenales que ud. hace mención el Papa dijo las siguientes palabras:
"A mí me hace pensar esto: el Paráclito crea todas las diferencias en la Iglesia, y parece que fuera un apóstol de Babel", busqué el documento y lo leí. Y usted escribe estas palabras así:Es curioso: yo pienso que el Paráclito da todas las diferencias en las Iglesias y parece como si fuera un apóstol de Babel”. Al cambiar las palabras usted ha cambiado el sentido, según me parece.
También ud. dice:"..se hace bendecir por el pueblo.."Cuando en realidad ese primer día cuando se inclinó sus palabras fueron: "pidan a Dios que me bendiga..." es oración de intercesión.
Jn 12,1-11 no encuentro, a los pasajes y al perfume derramado, guardando la misma relación en cuento a Cristo y a su Vicario..
Es largo como le decía e interesante, hay que ser muy cuidadoso y atento en la lectura. A veces sin querer no equivocamos.
Bien dice ud: oración confiada en la infalibilidad de la palabra de Cristo y perseverancia.

Juan sin tierra dijo...

María:
La frase que Ud. indica fue dicha por el Papa en Italiano. La traducción primera que indica es la del Vaticano, pero la que utilizó en ensayista es, por ejemplo, de la Arquidiócesis de Guadalajara. De modo que él no cambió nada. Tomó una de las versiones, quizá sin conocer que existían dos que por lo demás coinciden en lo principal.

Anónimo dijo...

Me parece que hay mala fe de parte del profesor pues tendría que haber analizado la frase dentro de todo el parágrafo.. De toda manera el sentido es el que le da el Santo Padre y no Caponetto ....

Anónimo dijo...

La cabeza pidiendo a los pies que sean autoridad.

Anónimo dijo...

¿Es Caponetto Jacobo de Benedetti, o Fra Jacopone de Todi?.

D dijo...

No pretendo en absoluto defender la postura de AC, él puede hacerlo muy bien.
Lo que me resulta curioso de todos estos años en que he descubierto y entrado en la Tradición Católica, es la falta de "ecumenismo" con la FSSPX, de aquellos que se LLENAN la boca de la palabreja, y peor aún cuando la Frate no es un "grupo" ajeno a la Iglesia sino que es DE la Iglesia.
Curioso que se ha experimentado cuanta barbaridad litúrgica se pueda imaginar pero a la Misa Tridentina cuyo núcleo o Cánon es de origen Apostólico, a ella se la niega y persigue.
Curioso ver que a muchos santos varones y mujeres consagrados o laicos se los vitupera y a los corruptos se los ensalza y baña en el automático perdón del Espíritu Santo.
Curioso.

Anónimo dijo...

la misa tridentina no es propiedad de los lefebvristas. nila tradicion de la iglesia. y muchos santos religiosos y laicos aman la misa tridentina y la tradicion.. y saben lo lejos de la verdad y de Dios que estan los lefebvristas y AC.

Pepito dijo...

Si los lefebvristas están lejos de la verdad, entonces la Iglesia estuvo dos milenios lejos de ella. Porque ellos creen todos los dogmas hasta el día de hoy.
No sé por qué dice lo que dijo anónimo anterior.

Anónimo dijo...

Caponetto tendrá que rendir cuentas a Dios de todas las personas que confundió con sus palabras.. pero cada uno es libre de seguir a Dios o a Caponetto. Ojala la fraternidad ayude a los fieles a obedecer al Papa y así mostrar unión y humildad dentro de la misma barca..mientras tanto..no están con el Papa.no son Iglesia.cuando un ser humano se cree mas ungido que el Papa..y toma su propia voluntad como la de Dios.. esta mas como lutero que como Iglesia Católica Apostólica Romana.

D dijo...

"Caponetto tendrá que rendir cuentas a Dios de todas las personas que confundió con sus palabras.."
DIGO:
todos lo haremos, inclusive Uds los modernistas que perdieron a cientos de miles de almas en la confusión de estos últimos 50 años.

"pero cada uno es libre de seguir a Dios o a Caponetto."
DIGO:
AC sabrá que tiene que hacer, en cuanto a su reducción "Dios o AC", es una infantilada digna de resabios papólatras. El único que merece el culto de latría es Dios, pero Uds a veces desbarrancan un poco en el afán de hacer del Papa una nueva unión hipostática con la divinidad.

"Ojala la fraternidad ayude a los fieles a obedecer al Papa y así mostrar unión y humildad dentro de la misma barca.."
DIGO:
Se ha rezado siempre por el Papa y la exaltación de la Santa Iglesia Católica Apostólica Romana a la cual pertenece por derecho la FSSPX. La unión se construye sobre la Verdad y la humildad será primero la del corazón y no la de las apariencias.

"mientras tanto..no están con el Papa.no son Iglesia."
DIGO:
acostúmbrese a leer las comunicaciones de los dicasterios romanos relacionados con el tema y no quiera sembrar el error. Hay vida mas allá del Osservatore Romano.

"cuando un ser humano se cree mas ungido que el Papa..y toma su propia voluntad como la de Dios.. esta mas como lutero que como Iglesia Católica Apostólica Romana."
DIGO:
Por fin coincidimos en algo, es lo que hicieron miles de consagrados y no pocos cardenales al desobedecer y torpedear al papado de B16 y lo lograron hundir en busca de sus propios intereses.

Por último, mejor evangelice a la propia tropa libero-progre que tanto le gusta, no sea que vuelvan a derrocar al Papa cuando empiece a tomar medidas no de su agrado.

Anónimo dijo...

Correcto D no vaya a ser que F empiece a tomar medidas que a estos pseudoobedientes les borre la papolatría de un plumazo. jaja como me voy a reir si eso pasa.

Anónimo dijo...

¿saben lo que es alardear?
jajjajja

ya van a ver lo que les pasa a estos que hacen alarde de obedientontos....prepárense.

Anónimo dijo...

si es propiedad de la Frater la MT porque tus jerarcas anónimo de las16:53 la desecharon y te aclaro que te hablo desde la conciliar, en hora buena que ellos la hayan rescatado.

anónimo busque con lupa o mejor con microscópio digital un misal romano del Rito Tridentino en la conciliar, lo va a encontrar si es mago porque los quemaron. Mire que buenitos que son esos que usted defiende que tanto "aman" la misa tridentina que en los sesenta quemaban los misales.

que manera de defender lo indefendible esta gentecita, como bien dijo D infantiloides.

D dijo...

Curioso, no?.

Roma, 14 marzo 2013
Il Gran Maestro Raffi: "Con Papa Francesco nulla sarà più come prima. Chiara la scelta di fraternità per una Chiesa del dialogo, non contaminata dalle logiche e dalle tentazioni del potere temporale"

http://www.grandeoriente.it/comunicati/2013/03/il-gran-maestro-raffi-con-papa-francesco-nulla-sara-piu-come-prima.aspx

catolico perplejo dijo...

vaya uno a saber de donde tiene sus fundamentos la esperanza del "gran maestre" masón, tal vez maneja -seguramente- información "privilegiada" a la que nosotros por adversarios de su ideología y opositores a su dios (el diablo) no tenemos acceso. Obviamente lo que me preocupa es que obtenga esa información de "fuentes vaticanas". A propósito, al rengueador confeso mucho no le puedo agregar pues ya ha confesado su renguera en cuestiones doctrinales, pues es sabido -además- en los ambitos forales que "a confesión de parte, relevo de prueba", lo malo es su pertinacia en querer enseñar algo respecto de donde están parados -ecclesialmente hablando- los "lefevristas" siendo que él simula estar en un punto "ni progre ni tradicionalista", el problema es que tal equidistancia no existe, todos aquí podemos ver que en realidad intenta encubrir su militancia en las filas "libero-progres", como ya le dije, no le sale el disimulo.

Anónimo dijo...

Y en este momento viene el enemigo, viene el diablo, tantas veces disfrazado de ángel, e insidiosamente nos dice su palabra. No le escuchéis. Sigamos a Jesús.

Anónimo dijo...

Así como dijo Caponnetto que Muera Bergoglio y que viva Francisco. Yo diría Que muera Caponnetto y que nazca un católico en serio.

Anónimo dijo...


Siempre he militado en grupos tradicionalistas y en otra época , Lefevrista . Hoy digo , que no comparto las injurias de Antonio Caponetto y otros comentaristas al Santo Padre ….

Ania dijo...

Pregunta ignorante la mia... sepan entender y al q me pueda responder sin vueltas por favor lo apreciaria.. Por que la gente se enoja tanto cuando otra gente dice que el Obispo de Roma puede equivocarse?

Anónimo dijo...

Porque son Papólatras y no tienen en claro las condiciones y los límites de la infalibilidad papal.

D dijo...

Estimada Ania,
le dejo un link reciente que puede darle algunas respuestas.

http://info-caotica.blogspot.com.ar/2013/03/la-iglesia-indefectible.html

Slds.

Anónimo dijo...

Pues si anónimo del 25 de marzo de 2013 09:51 ocúpese usted de que en usted nazca un católico en serio porque usted no le va a tener que dar cuentas de lo que hizo AC sino de lo que usted hizo de su vida.

Anónimo dijo...

"En aquella época, el evangelio de la misa de la fiesta decía: "Id a predicar, diciendo: El Reino de Dios ha llegado... Dad gratuitamente lo que habéis recibido gratuitamente... No poseáis oro ... ni dos túnicas, ni sandalias, ni báculo ...He aquí que os envío como corderos en medio de los lobos..." (Mat.10 , 7-19). Estas palabras penetraron hasta lo más profundo en el corazón de Francisco y éste, aplicándolas literalmente, regaló sus sandalias, su báculo y su cinturón y se quedó solamente con la pobre túnica ceñida con un cordón. Tal fue el hábito que dio a sus hermanos un año más tarde: la túnica de lana burda de los pastores y campesinos de la región. Vestido en esa forma, empezó a exhortar a la penitencia con tal energía, que sus palabras hendían los corazones de sus oyentes. Cuando se topaba con alguien en el camino, le saludaba con estas palabras: "La paz del Señor sea contigo".

Vida San Francisco de Asis

Anónimo dijo...

PERO SAN FRANCISCO NO FUE PAPA.
DEJEN DE CONFUNDIR CON SUS CONFUSIONES.

erialdo dijo...

Un auténtico católico debe tener la plena certeza que cuando el Papa habla es el espíritu Santo quien habla a través de su voz. Si el Papa dijera que el cielo es verde aun cuando yo lo veo azul, debo creer con total confianza que es verde. Paz a vosotros hermanos… Me da mucho gusto saber que hay muchos de ustedes que están preocupados, por amor, del bien de la Iglesia. Recuerden lo que tantas veces nos ha dicho nuestro también amadísimo Papa Benedicto XVI, que la Iglesia esta en manos de su Supremo Pastor y que es Él quien la conduce de su mano. Convenzance de que más preocupado está su Divino Esposo por Ella, ademas de que Él no es ni ciego ni tonto sino Todopoderoso, y en sus manos está la misma Historia... que por su gracia tenemos la promesa de vencer... Hermano, la Iglesia estará bien.. Con toda certeza TE LO ASEGURO. Paz

erialdo dijo...

Un auténtico católico debe tener la plena certeza que cuando el Papa habla es el espíritu Santo quien habla a través de su voz. Si el Papa dijera que el cielo es verde aun cuando yo lo veo azul, debo creer con total confianza que es verde. Paz a vosotros hermanos… Me da mucho gusto saber que hay muchos de ustedes que están preocupados, por amor, del bien de la Iglesia. Recuerden lo que tantas veces nos ha dicho nuestro también amadísimo Papa Benedicto XVI, que la Iglesia esta en manos de su Supremo Pastor y que es Él quien la conduce de su mano. Convenzance de que más preocupado está su Divino Esposo por Ella, ademas de que Él no es ni ciego ni tonto sino Todopoderoso, y en sus manos está la misma Historia... que por su gracia tenemos la promesa de vencer... Hermano, la Iglesia estará bien.. Con toda certeza TE LO ASEGURO. Paz

Blas dijo...

Erialdo estudie un poco y no diga pavadas. Cuando habla el Papa no habla el Espiritú Santo. La infalibilidad del Papa no significa que hable la Tercera Persona sino que esta le brinda su asistencia para no errar y se refiere solamente a dogmas de Fe y moral no a fenómenos físicos como el color del cielo.

Jack the Ripper dijo...

Erialdo, Erialdo, ¡¡¡ERIALDO!!!;
Ud acaba de promulgar el dogma de la Santísima Cuaternidad.

Lástima que no seguimos, entonces, el ejemplo del papa Borgia, hoy estaríamos fornicando a diestra y siniestra y bajo el amparo del Espíritu Santo. Qué pena!.

Lo dejo en compañía de su papa divino que tengo una víctima sensata que me espera.

Anónimo dijo...

Si Erialdo no es carismaniático es kikense o por ahí anda.

tomás dijo...

La crítica a Bergoglio por parte de Caponnetto es correcta. Lamentablemente no dice lo esencial. Lo esencial es que Bergoglio es hereje y por ello no puede ser Papa.

Si Caponnetto reconoce al "arzobispo" rojo-montonero como Papa, pese a que sabe o tendría que saber que es hereje y un hereje no puede ser Papa, tiene que someterse y obedecerle en todos los asuntos concernientes a la Fe, moral, disciplina general y gobierno de la Iglesia.

Así lo exige expresamente el dogma del Primado de Pedro definido por el Concilio Vaticano I con la Constitución Dogmática "Pastor aeternus".

La obediencia debida al Papa se extiende a - todas - las enseñanzas y decisiones papales, incluso si el Papa no hace uso de la infalibilidad (por ejemplo, cuando manda consagrar un sacerdote como Obispo e incardinar en tal o cual diócesis.