domingo, 30 de septiembre de 2012

Mons. Stanovnik juega con fuego


Pidió igualar legalmente la Iglesia
con los cultos falsos

¿Navarro Floria le hizo meter la pata?


Mons.: Búsquese otro asesor por el bien de la Iglesia.

Ya habíamos advertido la influencia perniciosa que podría tener el planteo del Dr. Juan Navarro Floria, quien sostiene desde hace años que el Estado debe reconocer expresamente a los cultos no católicos en las leyes, y más precisamente en el nuevo Código Civil.
Dijimos también que, en autorizada opinión de los máximos especialistas en la materia, son falsos los argumentos que usa, como se puede ver AQUI. Y que el fruto de esta política a largo plazo sería la equiparación legal de la Iglesia con los otros cultos.

Lamentablemente, el Arzobispo de Corrientes Mons. Andrés Stanovnik, probabilísimamente influenciado por quien ha pasado a ser el oráculo de la posición católica, ha tenido una tristísima intervención en la audiencia pública realizada el 27 de Septiembre pasado en su ciudad, en la que pidió que se "iguale hacia arriba" a los cultos no católicos.

Veamos sus declaraciones publicadas por AICA:

Monseñor Stanovnik opinó que el proyecto de reforma omitió “cualquier previsión acerca de la personalidad jurídica de las restantes confesiones religiosas. Hasta ahora, la casi totalidad de las iglesias y comunidades religiosas distintas de la Iglesia Católica, para poder existir jurídicamente e intervenir en el tráfico jurídico, acuden a la forma ‘asociación civil’. Pero no solamente esa forma no les resulta adecuada, sino que con la regulación extremadamente reglamentarista que propone ahora el proyecto, les resultará muy perjudicial”.

El arzobispo repite, casi textualmente las palabras que Navarro Floria escribió en la revista Criterio. Sin embargo, lo que dijo Mons., que la reglamentación vigente (provista principalmente por la Ley 21.745 que creó el Registro Nacional de Cultos), "no les resulta adecuada (a los protestantes y demás)",  no es verdad.

Uno de los críticos de esta Ley es el Dr. Navarro Floria, como se ve en una ponencia que presentó ante el Congreso Latinoamericano sobre Libertad Religiosa (Lima, Septiembre de 2000), en la cual sostuvo que el ordenamiento jurídico actual obliga a los no católicos "a disfrazarse “civilmente” para gozar de aquella libertad religiosa".

Sin embargo, estas y otras objeciones han sido jurídicamente refutadas por el Dr. Ricardo Bach de Chazal, en su libro "Confesionalidad del Estado y Libertad Religiosa en la Legislación Argentina" (Pag. 72 a 78).
El autor demuestra que "el actual régimen legal nada les exige, ni les impone en este aspecto, sino que, con el único requisito de la inscripción en el Registro Nacional de Cultos, les deja plena libertad y autonomía para optar por el régimen de personalidad ideal que mejor les cuadre o por ninguno" .
Por lo tanto "no tienen necesidad alguna de adoptar ningún disfraz... no siendo verdaderos los argumentos que, en ese orden, repiten hasta el cansancio quienes propician el otorgamiento automático de personería jurídica".

Por otro lado, el asesor estrella de los presbíteros, y ahora vemos que también Obispos argentinos, en materia de Código Civil, dice que el reconocimiento expreso de los otros cultos es exigencia de los tratados internacionales de derechos humanos firmados por la Argentina.
Ya dijimos que esto es falso, en primer lugar porque los titulares de los derechos humanos a los que se refieren esos instrumentos son las personas individuales, y no las personas colectivas. Y además por la aplastante argumentación jurídica aportada por los trabajos del mencionado Bach de Chazal, de Luis Roldán y de José María Baamonde.

Lo cierto es que, contrariamente a lo que el obispo dice (creemos que influido por Navarro Floria), la legislación vigente sobre libertad religiosa y su práctica en la Argentina, guarda plena concordancia con los estándares de los tratados internacionales de derechos humanos que tienen jerarquía constitucional.

Por eso en 2001, el Relator especial de las Naciones Unidas sobre libertad de religión y convicción Sr. Aldelfattah Amor, manifestó su complacencia por la comprobación de que la libertad religiosa no sufre en nuestro país limitación alguna. (Ministerio de Relaciones Exteriores y Culto, información para la prensa 113/2001)

Todo esto nos lleva a aconsejarle humildemente al Sr. Arzobispo de Corrientes, que si no quiere seguir metiendo la pata, se busque otro asesor, en lo posible no vinculado con organismos, a nuestro parecer mundialistas, como el Calir.

Ya entrando en un tema que le es propio, no pudo tampoco Mons. Stanovnik dejar de caer en las "redes" de Floria, pues aclaró que “la Iglesia Católica es la primera en afirmar y defender el derecho de todas las iglesias y comunidades religiosas, a ser reconocidas como sujetos de derecho, y a poder conducirse en sus asuntos internos con autonomía y sin interferencia del Estado.
Es lo que enseña el Concilio Vaticano II, como exigencia ineludible del derecho fundamental a la libertad religiosa”.

Por lo tanto, precisó, “lejos de poner inconvenientes, la Iglesia Católica apoya el reclamo de las demás iglesias de que el Código contemple, como una clase especial de personas jurídicas, a las iglesias y comunidades religiosas”.

Mons al igual que Navarro Floria, dice que la Doctrina de la Iglesia exige que el Estado reconozca expresamente a los cultos no católicos.
Esto es un grave error, y aquí al Obispo no lo disculpa la influencia del asesor oficial católico. Pues él es Maestro de la fe y no puede ignorar que en modo alguno la Dignitatis Humanæ, que mencionó implícitamente, exige el reconocimiento expreso que Navarro Floria y él dicen que exige. ¡Grave!. Pero aquí no termina la cosa sino que empeora.

Pues sigue diciendo el Obispo: “Reconocer a las demás iglesias el derecho que justamente reclaman a su condición de personas jurídicas, de ninguna manera exige quitar a la Iglesia Católica el suyo propio. En todo caso, si lo que se busca es una mayor igualdad religiosa, lo que debe procurarse es ‘igualar hacia arriba’, reconociendo el valor intrínseco de la dimensión religiosa, y no igualar hacia abajo quitando a la Iglesia Católica lo que en justicia le corresponde”.

Los medios han interpretado que el Obispo pidió la igualación jurídica de la Iglesia con los cultos falsos (Ver Aquí). ¿Qué otra puede significar "igualar hacia arriba"?. Es lo que ya advertimos que subyace detrás del pedido de Navarro Floria. Es decir, si se interpreta literalmente, Mons. superó a su asesor, adelantando los tiempos.

Esto es gravísimo y muestra el estado de confusión en que se encuentra la mente de algunos pastores.
En primer lugar, dejando de lado su auténtico origen divino, a la Iglesia Católica le debe el Estado Argentino el status especial que le concede el actual ordenamiento jurídico, por las siguientes tres razones (*):
  • Una razón de adecuación al peculiar modo de ser argentino modelado por el Catolicismo, religión de la inmensa mayoría de la población.
  • Una razón de justicia distributiva en atención los aportes que durante toda la historia nacional realizó la Iglesia al bien común.
  • Y finalmente por justicia conmutativa, que resulta de la deuda material que con la Iglesia tiene el Estado, por préstamos, diezmos y otros derechos suprimidos, las expropiaciones, saqueos, y otros daños inferidos .
Por otro lado nos preguntamos si Mons. ha olvidado la doctrina católica, varias veces centenaria y reafirmada en muchos documentos magisteriales, que establece que la verdad y el bien tienen todos los derechos, mientras que la falsedad y el mal  ninguno tienen.
Lo cual ha determinado que en ningún documento, la Iglesia pida ni exija al Estado, ni el reconocimiento expreso de los cultos no católicos ni, mucho menos, que sean igualados con ella.

¿Por qué pues, un Arzobispo le pide al Estado de una Nación Católica y que sostiene el verdadero culto, que iguale hacia arriba, a los falsos cultos?

Pero lo que tiene que tener bien presente tanto Mons. como todos sus pares que lo apoyen con su silencio, es que iguales por iguales, a los falsos cultos les ha de corresponder, a la larga, las mismas subvenciones y sueldos que ellos tienen.
Y como ese dinero no podrán salir de nuestros agotados bolsillos vía aumento de impuestos de ninguna manera, la Iglesia Católica tendrá que ver reducidos los aportes estatales, y los obispos sus sueldos.
Con cuya diferencia los herejes podrán seguir tanto diseminando el veneno mortal de sus malas doctrinas, como disminuyendo, a través del proselitismo pagado con dinero católico, el número de fieles a la ünica Iglesia de Jesucristo. Esto a su vez traerá una baja en la bolsa de sus excelencias, lo cual podría generar un círculo vicioso que los lleve finalmente al colapso financiero ¡Gran negocio Monseñor!

Humildemente le sugerimos que aclare su posición en forma urgente, que despida a su asesor y que deje de preocuparse por los cultos falsos cuyos files crecen día a día y año tras año a expensas de los suyos propios. Se ve que libertad no les falta, ¿no?

(*) "Confesionalidad del Estado y Libertad Religiosa en la Legislación Argentina" (Pag. 86). Ricardo Bach de Chazal.




26 comentarios:

Anónimo dijo...

Juega con el fuego de prometeo desatado: la libertad religiosa del vedos, donde cada uno pretende alcanzar el fuego del amor del Dios de acuerdo a su gusto y criterio.

Anónimo dijo...

En el blog cruzamante pueden leer:


Prometeo desencadenado o la ideología moderna

Dr. Enrique Díaz Araujo

Héctor Francovig dijo...

La culpa no la tiene este obispo salame, sino el Concilio Vaticano II que abrió la Caja de Pandora a estas cosas.

Catón dijo...

No hay que olvidar que muchas versiones señalan a Mons Stanovnik como candidato de Bergoglio para sucederlo.

Anónimo dijo...

Leyendo lo que dijo Mons. Stanovnik, lo primero que hizo fue defender el mantenimiento de la situación jurídica actual de la Iglesia Católica, por lo que parece injusta la acusación que le hacen.
La cuestión de fondo es la que plantea Francovig: el rechazo al Concilio Vaticano II (y a todo el posterior magisterio de Juan Pablo II y Benedicto XVI en materia de libertad religiosa).
El argumento de que la verdad tiene derechos y el error no es un disparate, porque los derechos son de las personas y no de las ideas. Es la dignidad de la persona humana la que reclama el respeto de la libertad religiosa, que se expresa también en forma asociada.

Página Católica dijo...

Estimado:
Mons. habló claramente de igualar, y eso es un grave error.
Aquí nadie rechaza el Concilio ni el magisterio de los últimos Papas, pero, por lo mismo que no puede estar en contradicción con lo que dijo la Iglesia por centurias, nunca, ni antes ni después del Concilio se ha exigido por la doctrina católica, que el Estado reconozca expresamente los cultos falsos.
Pío XII uso la expresión "derecho al error", que es un giro idiomático. Porque no creo que ese pontífice hablara en forma disparatada.
Y con el mismo sentido es mencionada la frase por el Catecismo en su artículo 2108; el cual establece que la libertad religiosa es el derecho de la persona a la inmunidad de coaxión exterior en materia religiosa, y dentro de justos límites, por parte del poder político.
Saludos y gracias por comentar.

Anónimo dijo...

Se debe rechazar todo lo que el concilio V2 y el magisterio de los papas posteriores apoyados en aquel, contiene de error y contrario a lo definido dogmáticamente y magisterialmente por casi 20 siglos, y todos sabemos que hay mucho que rechazar. Punto.
D

Anónimo dijo...

a estas alturas cualquier persona bien informada del tema sabe que el Concilio Vaticano II contiene ambiguedades y errores dotrinales condenados por Concilios anteriores e incluso por el Concilio Vaticano I, además de haber permitido que doctrinas condenadas por Papas como por ejemplo el liberalismo campeen a sus anchas desviando a las almas de la verdad del evangelio y por consiguiente de su fin ultimo que es la posesion de la visión beatifica. Los que no lo ven a estas alturas es porque guiados por el error no lo quieren ver.

Carlos R. Tessone dijo...

"Se debe rechazar todo lo que el concilio V2 y el magisterio de los papas posteriores apoyados en aquel, contiene de error"

Son Protestantes, Carlos.
Ni más ni menos que protestantes.

Anónimo dijo...

"Reconocer la libertad religiosa significa, además, garantizar que las comunidades religiosas puedan trabajar libremente en la sociedad, con iniciativas en el ámbito social, caritativo o educativo." "es necesario afirmar que no es suficiente una proclamación abstracta de la libertad religiosa: esta norma fundamental de la vida social debe ser aplicada y respetada en todos los niveles y ámbitos; de otra manera, a pesar de justas afirmaciones de principio, se corre el riesgo de cometer profundas injusticias contra los ciudadanos que desean profesar y practicar libremente su fe." (Benedicto XVI, discurso al cuerpo diplomàtico, enero de 2011)

Página Católica dijo...

Estimado anónimo anterior:
Este fragmento del Papa no viene al caso porque aquí se ha demostrado que el estado actual de la legislación argentina garantiza todos los derechos que se enuncia en este discurso.
¿O Ud. piensa que no pueden trabajar libremente en la sociedad argentina los cultos no católicos?
Prueba de que hay libertad religiosa es que la Iglesia Católica viene perdiendo fieles que se pasa a las filas protestantes, muchas veces verdaderas sectas. Es decir, actúan con total libertad para realizar proselitismo y todos los actos de culto, publicaciones, escuelas, universidades, etc.

Lo que no se entiende es que los católicos estén preocupados para aumentar el poder de estas sectas y, consecuentemente, la confusión entre sus propios fieles.
No se entiende tampoco que, para lograr estos fines que parecen planeados por las logias, se recurra a argumentos falaces.

Página Católica dijo...

Estimados anónimos anteriores a Carlos R.

No viene tampoco al caso criticar al Concilio VII, cuando la doctrina de la Iglesia, hasta el día de hoy, no obliga al estado a reconocer expresamente los cultos falsos.
Esa es una interpretación de Navarro Floria, pero no la encontrará en ningún documento; y puesto que contradice el Magisterio unánime de la Iglesia, creo que nunca será dicho.

De modo que se le echan "culpas" que no tiene, ni el Concilio, ni el Magisterio postconciliar, en este caso.
Saludos.

Anónimo dijo...

El liberalismo es pecado. He aquí sus consecuencias.
Mario Caponnetto

Anónimo dijo...

A Carlos R. Tessone que dijo...
"Se debe rechazar todo lo que el concilio V2 y el magisterio de los papas posteriores apoyados en aquel, contiene de error"
Son Protestantes, Carlos.
Ni más ni menos que protestantes

+++
Concilio V2 que fue solo pastoral y NO dogmático, y así querido y convocado por Juan XXIII, reafirmado por los conciliares y corroborado como tal por Paulo VI.
Por tanto los que siguen pertinazmente afirmando sus errores doctrinales son ni mas ni menos que protestantes, estoy de acuerdo.
D

Anónimo dijo...

El liberalismo es pecado.
Paulo VI fue liberal.
Juan Pablo II fue liberal.
Benedicto XVI es liberal.
Por lo tanto...

No obstante ni el infierno ni sus operadores judeomasones prevalecerán contra la Iglesia de Cristo que es la Católica por mas que les pese a los herejes de siempre y a los distraídos de hoy.
D

Anónimo dijo...

(Pars I)
Por si acaso y antes que algún docto comentarista se rasgue las vestiduras: Pablo VI

1.- El 20 de marzo de 1965 Pablo VI recibía en audiencia privada a un grupo de dirigentes del Rotary Club, oportunidad que aprovechó para elogiar sus métodos asociativos y de captación. No importó al Papa que al Rotary Club en todo el mundo se le conoce como filial de la Masonería.

2.- El 7 de agosto de 1965 Pablo VI levantaba al Patriarca Atenágoras la excomunión que en 1054 lanzara León IX a los cismáticos orientales. El Papa aceptaba por primera vez la falsa doctrina de ‘las iglesias hermanas’. Falsa porque Jesucristo fundó una única Iglesia.

3.- Con el Motu proprio “Apostólica sollicitudo”, del 15 de septiembre de 1965, Pablo VI instituyó las conferencias episcopales, algo que nunca antes existiera en la Iglesia de jurisdicción apostólica: el Primado del Papa se redujo a condición honorífica en una confederación de iglesias autónomas.

4.- El 23 de marzo de 1966, acompañado por el cismático “Arzobispo” (laico) Dr. Ramsey, el Papa Montini visitó la Basílica romana de San Pablo Extramuros y en aquel acto público cedió al anglicano la bendición a los fieles, incluidos obispos y cardenales, contradiciendo la Bula “Apostolicae curae”, de septiembre de 1896, en la que León XIII anuló todas las órdenes anglicanas.

Anónimo dijo...

(Pars II)
Por si acaso y antes que algún docto comentarista se rasgue las vestiduras: Pablo VI


5.- Con la Constitución Missale Romanum y, más tarde, en el Nuevo Misal, Pablo VI sustituía el antiguo rito romano de la Misa, que se originaba en los tiempos apostólicos, con otra nueva, pervertida de inicio. Con el supuesto buen propósito de “aggiornamento” el Papa Pablo VI buscó más imitar a los protestantes pero sin obtener la contrapartida de que aceptaran los dogmas esenciales de nuestra fe. Contrariamente, la innovación pastoral consistió en suprimir o disimular los dogmas católicos que molestaban. Tanto con ellos como con los judíos.

6.- Con el Motu proprio “Matrimonia mixta”, de 31 de marzo de 1970, pretendía hacer más fáciles los matrimonios entre un fiel católico y un cónyuge no católico. La fórmula no pudo ser más onerosa para la Iglesia ni más rumbosa con el infiel pues que eximió al cónyuge no católico de comprometerse a que sus hijos se bautizaran y educaran en la fe católica. Para compensar el desequilibrio impuso a los párrocos el deber de informar a la parte no creyente de los compromisos que asumía… ¡la parte católica! (Código de Derecho Canónico, de 1983. c. 1125).

7.- El 14 de junio de 1966, abolió el Índice de libros prohibidos con la nota “Post Littera apostolicas”. Esta decisión se justificaba “en la libre responsabilidad de los cristianos adultos”. Aparte de ser una penosa dejación del deber de la Iglesia para con sus hijos, a los que dejaba como ovejas sin pastor en un mundo de lobos, la permisión indiscriminada de lecturas trajo toda clase de herejías, muchas de ellas firmadas por autores eclesiásticos y, para mayor anarquía, incluso vendidas en librerías católicas.

8.- En 1969, con la Instrucción “Fidei custos” permitió que los laicos distribuyeran la Sagrada Comunión bajo el pretexto de “especial circunstancia o nuevas necesidades”. Se quiso imponer como cotidiano, con violencia y desprecio a las protestas de los fieles, la comunión distribuida por cualquiera, con especial preferencia por mujeres, en la mano y de pie, contrariamente a las normas de «reverente respeto que los fieles deben a la Eucaristía». Obvio es que esta irreverencia no se produce en los protestantes pues que no creen en este “misterio de fe” igual que los católicos.

9.- Encíclica Populorum progressio (El Progreso de los pueblos). Según esta encíclica, la Iglesia ya no debe centrar sus energías en ganar almas para Cristo y llevarlas a la vida eterna, sino que todos nuestros esfuerzos han de aplicarse a la acción social para promover un humanismo integral. El Papa ya se había rodeado de asesores como Sindona y Marcinkus, entre otros, mezclando a la Iglesia en inversiones poco recomendables. Por ejemplo, en una gran empresa italiana fabricante de preservativos.

10.- Al aprobar el nuevo “Rito de las exequias” Pablo VI aceptaba la cremación de los cadáveres bajo el supuesto de que no se eligiese «por motivaciones anticristianas». Como si fuera fácil saberlo. Este nuevo rito, contrario a la tradición apostólica fue ni más ni menos que favor de Pablo VI a las Logias cuyos socios por ocultar su condición solían pedir tierra sagrada para sus deudos. Según el Papa, este gesto fue «a modo de camino de reconciliación».

Y hay mas, lamentablemente, en él y sus sucesores.
Hablando que el liberalismo es pecado...
D

marcos dijo...

Los que no somos muy "leidos" en cuestiones teologicas,pero que profesamos la FE de siempre necesitamos simplificar la cuestion:el CV II tiene tufo a novela rosa pero termina mal.
Los pastores que defienden el CV II ,deben identificarse ,porque usan un lenguaje confuso,dulzon y amanerado que definitivamente NO es catolico.
Mi catecismo elemental, me dice que el liberalismo es pecado...y estos son liberales.
Libertad religiosa ???? el que piensa que somos todos iguales ,definitivamente va contra las enseñanzas de la Santa Madre Iglesia.
Por estas razones y por muchas mas , que gente mas entendida que yo, explica notablemente ,repito lo que alguna vez dije en PAGINA CATOLICA : antes de hablar de monseñor LEFEBVRE ,lavense la boca.............

criollo y andaluz

Anónimo dijo...

¿que habrá estado leyendo ultimamente el anónimo del 30 de septiembre de 2012 11:48?
seguramente que no el Catecismo de la Realeza social de N.S.J.C. porque es ahi precisamente donde dice ese "disparate" de que el error no tiene derechos. La Verdad es Jesucristo por si no lo recuerda, Él mismo lo dijo: EGO SUM VIA VERITAS ET VITA. Jesucristo es la Verdad, no es una idea. La Verdad es decir Su Doctrina.

Anónimo dijo...

No se por qué suponen que Mons Stanovnik fue engañado. Al fin y al cabo, representa a la gran mayorìa de los obispos, que predican lo que enseña en Vaticano II, ya no defienden la confesionalidad del Estado ni lo que representan las tiaras que identifican esta página (tiara a la que renunción Pablo VI, y sus sucesores) y efectivamente creen en los derechos humanos y la libertad religiosa.

Anónimo dijo...

Coincido con quienes piensan que Mons. Stanovnik ha hecho estas afirmaciones por cuenta propia y no por boca de ganso. Sin ofender, claro.
Fíjense en esta contradicción, sino.
Dice: «...para poder existir jurídicamente e intervenir en el tráfico jurídico, acuden a la forma ‘asociación civil’. Pero no solamente esa forma no les resulta adecuada, sino que con la regulación extremadamente reglamentarista que propone ahora el proyecto, les resultará muy perjudicial...».
Es decir: se acepta que actualmente gozan de un estatuto sumamente amplio, beneficioso y libre de trabas en todo sentido. Pese a eso y a ser falso de toda falsedad que no tengan actualmente beneficios generales en materia de personalidad, afirma que "esta forma no les resulta adecuada". Pero resulta que esta forma no resulta adecuada, en el criterio de Monseñor, no por lo que hoy sucede, sino por lo que se establece en el proyecto ...
O sea que el proyecto le pone dificultades a TODAS las asociaciones civiles, por lo cual lo sensato hubiera sido, y es, defender el código antiguo y las formas actuales de regular las "asociaciones civiles" que —implícitamente reconoce— tanta utilidad social tienen, inclusive y especialmente con respecto a las comunidades religiosas no católicas.
Esto es, pues una contradicción, y es intencional o el hombre no pasó de 5º grado del primario. Entonces en ambos casos la culpa la tiene el que lo nombró, sabiendo o "debiendo saber" (como dicen los jueces chantas argentinos) que no le daba el "cónque" para ser arzobispo.
La conclusión es simple: estamos en manos de lobos, aquí, en Buenos Aires y en Corrientes, y en casi todo el país.

Anónimo dijo...

Sin querer excusar la responsabilidad del Obispo, él ha utilizado palabras casi textuales de Navarro Floria, como estas frases de la revista Criterio:

"El problema es que ahora, con el nuevo Código, las Iglesias y comunidades de fe verán muy complicado su funcionamiento. El proyecto regula de un modo muy reglamentarista a las asociaciones civiles (que es la forma usada por casi todas las comunidades religiosas para funcionar), previendo la ingerencia del Estado en su vida interna".

Particularmente no creo que sea así en el marco de un código "abierto a todo lo malo" como el del proyecto.

Fernando R. dijo...

¡En qué manos está nuestra Iglesia si un obispo opina según lo que le "sopla" un abogado, y no lo que le inspira el Espíritu Santo!

Anónimo dijo...

Stanovnik, póngase a estudiar. Lea la doctrina de siempre. ¡Usted dice disparates, amigo! Usted está confundido. Diciendo estas cosas trabaja para el enemigo, sea consciente o no. Debe retractarse públicamente. Enmiende el daño hecho con sus palabras.

Anónimo dijo...

Aguante Navarro, ¡no me importa nada!

Anónimo dijo...

Que no les importa nada a ustedes los modernistas está más que claro anónimo, ni necesita decirlo.