Decíamos en una entrada anterior, al referirnos a las abusivas medidas litúrgicas del obispo de Charlotte (USA), que el paso del tiempo no cambia la estrategia de persecución que se viene llevando a cabo contra todo lo que huela a tradición. La lista de episodios similares no es corta, y alguien haría bien en detallarla para que quede constancia de estos años de plomo episcopal.
Mientras este trabajo se lleve a cabo, si tal ocurriera, recordamos que hace tres lustros (2011), en un ciudad del norte de Francia de nombre Thiberville, el obispo arremetió contra una comunidad floreciente conducida por el padre Francis Michel. Este hecho fue tratado incluso por los medios de Francia, y en este Blog se le dio amplia difusión y apoyo. Pero al final sucedió lo que ha estado pasando invariablemente en estos casos: la comunidad terminó destruida.
Volvemos a publicar abajo un video homenaje que hicimos en aquella oportunidad, cuando ya todo estaba perdido, y que fue reproducido ampliamente.
También hemos colocado, en la barra lateral derecha del Blog, todos los enlaces de la crónica bajo el título: "Ataque a los fieles de Thiberville", para los lectores que deseen consultarlos.
“Se han descubierto en el mundo muchos impostores, que no confiesan que Jesucristo haya venido en carne. Este tal es un impostor y un anticristo. Todo aquel que no persevera en la doctrina de Cristo, sino que se aparta de ella, no tiene a Dios. El que persevera en ella, ése tiene al Padre y al Hijo. Si alguno viene a vosotros, y no trae esta doctrina, no le recibáis en casa, ni le saludéis. Porque el que le saluda, se hace cómplice de sus acciones perversas.” Palabra de Dios (2 Jn. 1, 7-11)
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