domingo, 26 de octubre de 2014

Mártir Jordán B. Genta: 40 años de Cielo


Dio su sangre por Dios y por la Patria

Sigamos su ejemplo




Abajo se puede leer el comunicado que enviaron sus asesinos y oír su conferencia sobre el Socialismo de la que se han tomado algunos párrafos incluidos en este video homenaje.


Mañana 27 de Octubre se cumplen Cuarenta años del martirio del profesor Jordán Bruno Genta:

Era domingo, era Fiesta de Cristo Rey. El maestro Genta salía de su casa con intenciones de asistir a la Santa Misa cuando las once balas asesinas que acabaron con su vida le cruzaron el camino.
Como dijimos en este blog en otra oportunidad, de ese modo "su encuentro con el Señor fue mucho más intenso del que podría haber conseguido en la iglesia".

Dijimos también que un año atrás, mientras dictaba una de sus conferencias en medio del peligrosísimo escenario de la Argentina de entonces, el maestro había dicho: "Dios me ayude a seguir dando testimonio de la Verdad hasta la muerte".
El Señor concedió su ruego aquel día de un lejano Octubre, cuando al caer bajo las balas asesinas del ERP-22 de Agosto, trazaba, con su propia sangre, la señal de la Cruz.

Tenemos que recordar tanto el martirio de Jordán Bruno Genta, como el de Carlos Sacheri ocurrido poco tiempo después, sobre todo ahora que negras amenazas se abaten contra la Iglesia y sobre nuestras patrias católicas.
Ahora que la fornicación, el adulterio y la contranatura pretenden lograr carta de ciudadanía dentro de la fe católica, con la colaboración de quienes debieran combatirlos.

Genta y Sacheri son mártires de la fe, como lo demuestra un escrito enviado por sus asesinos a la redacción de Cabildo, pocos días después del asesinato de este último; aunque haya habido curas entre los que planearon ambas muertes:


"Sr. Director de la revista Cabildo don Ricardo Curutchet. ¡Presente!

Carísimo hermano en Cristo Rey:  nos dirigimos a Ud. con la confianza que nos dan los dos contactos mantenidos con la comunidad nacionalista católica y la revista Cabildo, su más digno exponente, en las personas de los queridísimos aunque extintos profesores Jordán B. Genta y Carlos A. Sacheri. 

Nos guía la certeza de que seremos atendidos por Usted con la caridad cristiana que ilumina cual antorcha sagrada, su cosmovisión escolástica, virtud ésta enseñada por Cristo y de la que fueron devotos fervorosos Santo Tomás y San Agustín.

No pretenderemos referirnos a las circunstancias del fallecimiento de los profesores nombrados, sólo haremos mención de algunos detalles que los rodean.

Enterados de la ferviente devoción que los extintos profesaban a Cristo Rey, de quien se decían infatigables soldados, nuestra comunidad ha esperado las festividades de Cristo Rey según el antiguo y nuevo “ordo missae” y ha permitido que los nombrados comulgaran del dulce Cuerpo de su Salvador para que pudieran reunirse con Él en la gloria, puesto que en este Valle de Lágrimas eran depositarios de la Santa Eucaristía. 

Como información fidedigna le comunicamos, un tanto apenados, que el difunto Sacheri no comulgó ese aciago domingo en el que concurrió por última vez a la prolongación del sacrificio de la Cruz.
Nuestro enviado le dio esa oportunidad, pero, oh... desatino, él no supo aprovecharla y lamentamos que esté pagando sus culpas veniales en el purgatorio (no queremos pensar que haya caído al Fuego Eterno).

Como sabemos que Ustedes y sus allegados también profesan con tan sagrada unción una devoción sublime al reinado de Cristo en la Tierra, nos vemos en la obligación de solicitar las fechas que guarden alguna relación con esa festividad sagrada, puesto que según el “ordo missae” no figura en el año litúrgico otra festividad similar en lo inmediato.

Para su comodidad nos permitimos sugerirle el Domingo de Ramos, en el que Cristo, montado humildemente en un jamelgo, es coronado victoriosamente Rey de los Cielos y de la Tierra.
Para tranquilidad suya le aseguramos que nos comunicaremos con Usted o... con alguno de sus “soldados de Cristo Rey”, quizás de manera un tanto repentina y no exenta de violencia, cuando se hallen en estado de Gracia y hayan participado del Cuerpo y de la Sangre de Nuestro Divino Redentor.

Por este sagrado motivo le sugerimos que no haga diagramar la próxima tapa de su digna revista, pues le ahorraremos el trabajo de buscar el tema, tal cual lo hemos hecho en los dos números anteriores y hasta le adelantamos el original (hoja aparte).
Esperamos que tenga oportunidad de decirnos si es de su agrado; si así no fuera queda a su criterio diagramarla, pero recuerde, el tema lo pondremos nosotros.

Esperamos no haber abusado de su valioso tiempo y nos atrevemos a pedirle que interceda ante Dios, con el diálogo de los justos, por la salvación de nuestras almas.
Nos despedimos ofreciendo a Dios Padre, por Cristo, con Cristo y en Cristo todo el honor y toda la gloria de nuestras acciones, por los siglos de los siglos. Amén.

Fdo. Ejército de Liberación. 22 de Agosto” (1).



En aquel entonces, en los inicios de la reforma vaticano segundista, plagada estaba la Iglesia de sacerdotes marxistas que, bajo el velo de la ayuda social, estimulaban y practicaban insensatamente la guerra revolucionaria; aunque ahora algunos de ellos tengan abiertas causas de beatificación gracias al cardenal Bergoglio.

Son ellos los que han asesorado en la redacción, de este escrito. Sólo ellos podían conocer la teología que odiaban y que subyacente en él. Sólo ellos pudieron estar al tanto de la discusión litúrgica generada por la nueva Misa, al punto de diferenciar Novus y Vetus Ordo y calendario.

Sólo ellos podían odiar, torciendo arteramente el amor que un pastor debiera tener por sus hijos más fieles, a quien había escrito "La Iglesia Clandestina" (Carlos Sacheri), para desenmascarar sus traiciones.

¡Qué Dios los perdone, y nos conceda a nosotros pastores fieles como Jorgán Bruno Genta!


P/d:
En 1982 ignotos pilotos de una nación del Sur, sorprendieron al mundo al enfrentar las navìos más avanzadas de la NATO con sus viejos caballos voladores y sus rosarios al cuelo.

Surcando el aire a ras de las encrespadas olas del Atlántico Sur, provocaron el hundimiento de miles de toneladas de la Marína Real Británica (la más grande pérdida luego de la II Guerra Mundial).

Quienes aún se preguntan a qué se debió tal arrojo, no saben que esos caballeros católicos tuvieron por maestro a Jordán Bruno Genta.


(1) Tomado de:  Carlos Alberto Sacheri. Orden social y esperanza cristiana.  Hernández, Hernández - Mendoza (2012).



Oiga la Conferencia de Genta:

 El Socialismo, negación de la Reyecía de Cristo


¡Por favor, deje su comentario!


27 comentarios:

Tomás dijo...

Genta no es un mártir, pues no era católico.
Por otra parte se plantea la pregunta si fue asesinado por ser considerado católico o por ser un enemigo de la subversión marxista.

Anónimo dijo...

Tomás, no tenés idea de la infamia que decís; ¿cómo que no era católico? Si algo se puede decir de Genta es que en toda su prédica el ser católico siempre estuvo en primer lugar, y esto, hasta derramar su sangre por defenderlo.

Página Católica dijo...

Tomás: Le ruego que no vuelva a comentar en este Blog. Creo que ya es tiempo de que alguien le ponga freno.
Si quiere hacer propaganda del sedevacantismo, por favor vaya a otro lado y trate de ser más seductor. Nadie lo seguirá si mantiene ese nivel de soberbia digno de un sectario.

Alfonso Richter dijo...

Probablemente coloquen algún nuevo mensaje celestial para probar que Genta no era católico y que sus acciones eran movidas por la soberbia luciferina, además que su asesinato solo fue un hecho sociológico mas.

Todos aquellos que en sus patrias lucharon por su Nación contra el capitalismo liberal y el socialismo marxista fueron siempre tachados de nazis, fascistas o integristas.

Anónimo dijo...

Tomás, mucho de "secta conciliar" y poco de tu "secta sedevacantista", la secta tal vez más soberbia que existe.

Tomás dijo...

No existe una secta sedevacantista.
El sedevacantismo es la lógica conclusión del hecho que desde 1958 los "papas" no son católicos.

Anónimo dijo...

Excelente video. Felicitaciones a quienes lo hicieron.

Anónimo dijo...

Que Dios tenga en la Gloria al mártir de la Fe!!!
Se están cumpliendo las Promesas del Señor: "... serán expulsados de la las sinagogas y los que los maten creerán haber hecho un tributo a Dios"

María Carlota Lassalle de Valenzuela dijo...



Faltan las palabras para homenajear
a Jordán Bruno Genta. Su vida sobra.

Sus propias ideas, sostenidas hasta morir por ellas, luego de haber dejado una pléyade de discípulos, especialmente en las FFAA y civiles,
entre los cuales tuve el altísimo honor de militar, nos queda, solamente, recurrir a la oración a Cristo Rey, para agradecer que nos haya concedido tan gran maestro católico y nacionalista


Jordán Bruno Genta

¡¡¡PRESENTE !!!


Gerardo Hipólito Valenzuela.-


marcos dijo...

JORDAN BRUNO GENTA

MARTIR DE CRISTO,NUESTRO SEÑOR

PRESENTE !!!!!!



criollo y andaluz



marcos dijo...

Tomas : te mando este mensaje aparte del anterior ,para no ensuciar el homenaje al Profesor Genta .
Andate bien a la reputisima madre que te pario.

criollo y andaluz

Anónimo dijo...

Tomás siguen y seguirá habiendo santos católicos.
sedevacantitas=SECTA.
Dios no nos ha dejado sin Papa.
Si el estar en el desierto con sacramentos de intención, el del bautismo es necesario.

iii

Jonathan L. Medina dijo...

Sólo una cosa quiero decir, que no es mía:

"Quiere decir que en el Sacrificio de Cristo se conjugan la Justicia y la Caridad de Dios. El pecado, el dolor y la muerte son asumidos y ofrecidos por el pobre Cristo para la humana Redención. Todo lo que divide al hombre de Dios y de sí mismo, es asimilado y superado por el sacrificio, o sea por el amor crucificado que es el verdadero fundamento de la ciudad, de la comunión y de la comunidad entre los hombres.
La justicia, así sea la más perfecta en todos los órdenes -conmutativo, distributivo y legal- no es suficiente para fundar la unidad, la paz social, la colaboración en el Bien Común. Tampoco puede bastar que la justicia se integre en un amor demasiado humano por el que cada uno busque su propio interés, placer o utilidad en el otro. En la actual condición existencial del hombre, una real y verdadera sociedad -familia, escuela, universidad, profesión, Fuerzas Armadas, Estado nacional- exige que la justicia se complete y perfeccione en el Amor crucificado.
Sin disposición al Sacrificio no es posible ser fiel a nada ni a nadie. Y la fidelidad continuada a la palabra empeñada, a una promesa, a un compromiso de vida, sean cuales fueren las circunstancias y riesgos, es la prueba segura del verdadero amor. Sólo el que está dispuesto a hacerse pedazos por aquello que ama y sirve es capaz de ser fiel...
... La caridad de Dios, el amor Cristiano, no es una ley de apropiación sino de renunciamiento. Hemos comprendido que la unión solidaria, fraternal y fecunda en la naturaleza caída exige la entrega voluntaria y sin reservarse nada, que se nombra dramáticamente Sacrificio.
Cristo es el primero que nos amó con el único amor que redime. Restaurar la Sociedad en Cristo, es la única solución real y verdadera de la Cuestión Social planteada en la Patria y en el mundo entero. No hay otra salida en defensa del hombre, de todos los hombres y de todo el hombre, tal como reclama Paulo VI en la Encíclica 'Populorum Progressio': El reino Social de Cristo". (Jordán B. Genta, "Principios de la Política", Cap. IV sobre la Caridad.)

Y nada más que decir. Simplemente un heroe, con palabras y con obras. Llegado con la corona incorruptible de la perseverancia cristiana, Cristo Rey lo tenga, en su manto carmesí, lleno de la gloria que merece.

Jorge Rodríguez dijo...

Mire Tomas,
Yo también soy sedevacantista, pero eso no le da ningún derecho expedir certificados de catolicidad. Tenga cuidado, no se "engría", que "si tienes algo es porque lo recibiste", ni se ponga a juzgar lo que hay en el corazón de los hombres. Sinceramente lo veo a Ud. en el filo, vuelva a lo básico, se lo digo sin acritud.

Anónimo dijo...

Que lástima que JBG no se fundamentó en este documento en lugar del promiscuo desgraciado de montini..
http://www.statveritas.com.ar/Doctrina/Catecismo_de_la%20Realeza_Social_de_Jesucristo(Phillippe).pdf

Anónimo dijo...

populorum progressio por favor....

Anónimo dijo...

o en este documento
http://paralamayorgloriadedios.blogspot.com.ar/2008/11/quas-primas-encclica-de-s-s-po-xii.html


o en este otro
Enciclica Divini Redemptoris - Suba, comparta y descubra ...
es.slideshare.net/ulsabcr/enciclica-divini-redemptoris

Anónimo dijo...

mucha caridad que digamos no tenía para con nosotros montini que no permitió que tuviésemos la verdadera misa
gracias por nada montini

Anónimo dijo...

Tomás... una vez más, por favor, un poco de respeto. Ud. no tiene autoridad para determinar quién es católico y quién no lo es. Si quiere seguir siendo sedevacantista, allá Ud., pero no puede incurrir en una actitud tan soberbia.

Anónimo dijo...

Tomás,

Sigue repitiendo como un loro preguntas y respuestas aprendidas de memoria en vez de buscar la guía espiritual que necesita. Y si cree que no la necesita, o sostiene que no hay ningún sacerdote, obispo o ni siquiera Iglesia Católica (esa que Ud. llama "secta") que pueda brindársela, entonces no me pregunte a mí por qué digo que Ud. es soberbio...

Anónimo dijo...

Yo creo seriamente que "Tomás" no existe. Que es un automatismo que genera el google. Como cuando uno pone judío y aparece automáticamente como primera opción "de mierda". Aquí debemos estar ante un automatismo técnico. Uno pone sorete y aparece Tomás. Entonces,por favor, no se la agarren con el fantasma.Dejen de poner sorete en el buscador, y verán que "Tomás" no aparece más.

Anónimo dijo...

MERDIS EXPERTIS HABEVO PARLATI

Tomás dijo...

Anónimo dijo...
Tomás... una vez más, por favor, un poco de respeto. Ud. no tiene autoridad para determinar quién es católico y quién no lo es. Si quiere seguir siendo sedevacantista, allá Ud., pero no puede incurrir en una actitud tan soberbia.
28 de octubre de 2014, 14:32

+

Los verdaderos católicos no tenemos autoridad eclesiástica-formal para determinar quien es católico y quien no, pero si la obligación moral de hacerlo para evitar seguir a falsos líderes y falsos ejemplos, como Meinvielle, Castellani, Caponnetto, Genta, Sacheri y otros santones del nacionalismo "católico" argentino.

Anónimo dijo...

Si fueras un verdadero católico, la ÚNICA OBLIGACIÓN MORAL que tendrías que preciarte de tener es la de someterte a la autoridad de Jesucristo , que és el ÚNICO que tiene la facultad de juzgar.
Desde el momento que sometés el juicio de Jesucristo al tuyo para determinar quiénes son verdaderos católicos, te ponés por encima del mismísimo Jesucristo.
Con lo cual, , lo único que demostrás es que la religión que practicás NO ES EL CATOLICISMO sino la AUTOIDOLATRÍA.
Hacéte un monumento en tu casa y rendíte culto a vos mismo cada día.
Abríte un blog, preguntáte y respondéte a vos mismo.
Hacéte una capillita, sacrificáte y ofrecéte vos mismo a vos mismo.
Ponéte dos reclinatorios enfrentados, de un lado decí tus pecados y después, desde el otro, absolvéte a vos mismo.
Y después de hacer las lecturas, no te olvides de decir "palabra de tomás" y respondeté "gloria a ti señor tomás".
Así de ridículo sos cada vez que escribís.

Tomás dijo...

Una de las obligaciones de los verdaderos católicos es, dentro de nuestras posibilidades, desenmascarar falsos católicos para que gente no o mal informada siga falsos líderes o malos ejemplos.

Esa obligación deriva de la caridad que manda advertir al prójimo de un peligro para el cuerpo o el alma.

Cristo juzgará la culpa de los no católicos, pero nosotros podemos y debemos juzgar que no son católicos.

Anónimo dijo...

Tomás,

"Los verdaderos católicos no tenemos autoridad eclesiástica-formal para determinar quien es católico y quien no, pero si la obligación moral de hacerlo para evitar seguir a falsos líderes y falsos ejemplos, como Meinvielle, Castellani, Caponnetto, Genta, Sacheri y otros santones del nacionalismo "católico" argentino. "

Ud. debería darse cuenta de lo, por lo menos, temerario de asumir la posición de juzgar aún admitiendo la falta de eso que Ud. llama "autoridad moral eclesiástica" que guíe el criterio y la doctrina. Está todo, como mínimo, librado al criterio de cada uno para interpretar las situaciones de la vida cotidiana. Se tiene que dar cuenta, Tomás, que lo suyo lleva a la nada misma, no resiste análisis....

Tomás dijo...

Nosotros no juzgamos quien es católico y quien no lo es de acuerdo con el criterio propio, sino guiándonos con el Magisterio de la Iglesia.

Si nosotros no tenemos el derecho de juzgar quien es católico, ?de dónde saca Ud. el derecho de decir que somos soberbios? ?Acaso ese no es un juicio? Notable contradicción.