miércoles, 4 de diciembre de 2013

Monición para el II Domingo de Adviento


Meditación para el II Domingo de Adviento

Ciclo A

¡Convertíos! El Reino de Dios está cerca


Dos personas jalonan el tiempo de Adviento: la figura de San Juan el Bautista, que en el evangelio de este domingo aparece predicando la proximidad del tiempo predicho por Dios a lo largo de los siglos al pueblo elegido, y la Santísima Virgen, que, llevando en su seno al Salvador, porta de algún modo también las esperanzas de la humanidad caída que ansía la llegada del Mesías.

Tanto más cuanto que en el presente año 2013, coincide este domingo con la Solemnidad de la Inmaculada Concepción, fiesta que situada en medio del Adviento, celebra los prodigios de Dios realizados en la criatura más perfecta y hermosa que haya jamás creado.

De igual modo que estas dos figuras del Adviento, centran las lecturas también dos aspectos se nos revelan como importantes y nos dan el matiz de este segundo domingo:

El primero, que este es un tiempo de preocupación y espera, por esa venida que esperamos, como nos recuerda el Bautista; en el que el ayuno y la oración han de ocupar un lugar importante.

Pero, y éste es el segundo aspecto, estos actos de piedad se orientan en este ciclo litúrgico no tanto al modo de la penitencia cuaresmal, sino al recogimiento, a una santa y confiada expectación; pues la Esperanza es, sin duda, la virtud del Adviento.

La Historia de la salvación puede ser considerada como un matrimonio espiritual entre Dios y su pueblo. Por eso fue Israel llamado adúltero cuando, dejando al Divino Esposo, se extraviaba tras los ídolos.

Que en este tiempo de Adviento, nuestra oración y nuestros sacrificios nos ayuden a unirnos más plenamente al Señor que se acerca, a fin de que a su llegada, y cual vírgenes prudentes, podamos entrar con Él a la fiesta de bodas.


¡Por favor, deje su comentario!


2 comentarios:

Alejandro De Fez dijo...

nunca como ahora el bautista es el avisador, DICIENDO A LOS SADUCEOS Y FARISEOS de la ecclesia mundi que se arrepientan, que el castigo está cercano y lo hagan de verdad... sic.

CABRITOS Y BORREGOS EN EL JUICIO.

" ¡Basta de silencios! ¡Gritad con cien mil lenguas! porque, por haber callado, ¡el mundo está podrido! " CATALINA DE SIENA

Anónimo dijo...

Es tiempo de abrir los ojos abrir los oidos pero sobre todo para abrir nuestro corazon y arrepentirnos y convertirnos de verdad.
esta es la esperanza de todo cristiano. ALEGREMONOS POR QUE VA A NACER NUESTRO SALVADOR. No dejemos que el MUNDO NOS ROBE ESTA ALEGRIA.