sábado, 12 de enero de 2013

Bs As despide a sus centenarias brujas


Estaban en funcionamiento desde 1913


"Cien años no es nada"

Quizá nuestros lectores estén confundidos preguntándose por qué nuestra sociedad toleró, durante cien años, el servicio de las brujas que fueron jubiladas ayer 11 de Enero; y eso que el Jefe de Gobierno Mauricio Macri, que dio tal orden, no es ningún Calvino. Develaremos el misterio a continuación, aunque quizá algún visitante porteño ya se haya dado cuenta.

El 1º de Diciembre de 1913 un convoy ferroviario de pasajeros partía desde la Plaza de Mayo con destino a la estación Plaza de Miserere.
¿Qué habrá tenido de particular para recordarlo ahora? Pues que la formación circulaba bajo tierra; porque ese día, hace casi 100 años, era inaugurada la Línea A de los subterráneos (metro) de Buenos Aires. La primera en Sudamérica y la octava en el mundo.


El Presidente Victorino de la Plaza asiste a la inauguración.

De los 50 coches con que contaba la línea, 46 fueron fabricados por la empresa La Brugeoise, en Brujas, Bélgica. Y desde aquel entonces, el personal de Subterráneos de Buenos Aires los llamó simplemente "Brujas".

Cuando en 1994 la empresa Metrovías solicitó a La Brugeoise planos de esos coches, los ingenieros belgas no podían creer que estuvieran andando 80 años después de su fabricación. Pero no podían saber que seguirían rodando casi 20 años más.
Porque recién ayer, el Gobierno de la Ciudad de Buenos Aires pasó a retiro a las formaciones subterráneas más antiguas del mundo en funcionamiento.

Habiendo comenzado a servir al público el 2 de Diciembre de 1913 a las 5,20 Hs. (el viaje del 1º fue solamente inaugural), las Brujas lo abandonaron forzosamente el 11 de Enero de 2013 a las 23,20 Hs., cuando la última formación llegó a destino. Evidentemente habían sido construidas "para toda la vida".


En el Subte, años ha.


Por supuesto que ya no estaban exactamente igual que al inicio: habiendo sido revestidas en boiserie, con asientos de madera forrados de esterilla, éstas fueron reemplazadas por listones de madera. Los materiales y formas de las tulipas que cubren las luces cambiaron con el tiempo, lo mismo que las manijas de sujeción que penden del techo y los cristales biselados de algunas puertas.


Sobre las Brujas, no hace mucho.


A pesar de los cual, la Línea A se había convertido últimamente en un recorrido turístico para muchos visitantes. Los europeos no podían concebir que se viajara con las ventanas abiertas en verano, y que las puertas hubiera que abrirlas con las manos.


Las Brujas asombran a los turistas.

Cuando anoche el último convoy llegó a destino, y fue desconectado del suministro eléctrico de más de 1.000 voltios, una larga y fructífera etapa de nuestro Subte llegó a su fin.

Se van con las "Brujas" cien años de ilusiones y desesperanzas, de penas y alegrías. De mañanas promiscuas y noches solitarias. Cien años que son la mitad de nuestra historia como Nación independiente.

Y como corona de todos los servicios que pudieron haber dado, las "Brujas" de la Línea A llevaron al más alto pasajero que puede transportarse: el Santísimo Sacramento. En la noche del 11 de Octubre de 1934, se celebró una Misa para hombres en la Plaza de Mayo, en el marco del Congreso Eucarístico Internacional de 1934 (Ver AQUÏ).
Como una imponente multitud se diera cita cubriendo cientos de metros, algunos sacerdotes debieron descender hasta las "Brujas" con las Sagradas Formas, para llevarlas a los más de 200.000 comulgantes de aquella noche en que triunfó la Fe.

Esto nos cuenta Hugo Wast en su libro El Kahal-Oro:

"Pronto no fue posible dar una hostia a cada comulgante, porque no hubieran alcanzado, y fué preciso fraccionadas y repartir sus pedazos. Y como la columna humana se extendía en una distancia enorme, muchos sacerdotes descendieron al subterráneo, llevando, por primera vez en el mundo, en aquellos trenes veloces y modernísimos, el Pan que confiere la vida eterna. Lo cual nadie se había imaginado que pudiera ocurrir".

Y el Dr. Raúl Devoto con sus jóvenes 90 y tantos años atestigua:

"En la Plaza de Mayo habían comenzado las cuatro Misas, pero con mi padre no pudimos llegar, estábamos a la altura de la calle Piedras, y detrás nuestro había una multitud de no menos de cuatro cuadras. Los sacerdotes tuvieron que ir por el subterráneo par llevarnos la comunión a los que estábamos tan lejos". (Esto quiere decir que desde el Altar en la Plaza, la multitud cubría alrededor de 10 cuadras por la Av. de Mayo hacia el Oeste).

Pero no todo será tan malo para las "Brujas". Después de recorren bajo tierra millones de Km durante cien años, saldrán por fin a la superficie.
Unas para integrar una formación histórico-turística que, según dicen, circulará en el barrio de Caballito. Otras para ser emplazadas de a dos en algunas plazas de Buenos Aires, como salas de lecturas. ¿No está tan mal para una ancianas de un siglo, no es así?

Hay quienes no están de acuerdo






¡Cien años después!

Los usuarios se despiden

Parte la última formación.

¡Misión cumplida, a descansar!


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6 comentarios:

Pablo dijo...

Disfruto leyendo las crónicas.
Muchas gracias, Dios le pague este trabajo.

Anónimo dijo...

al leer el titulo crei que habian sacado a Hania y a todas las brujas de las casas de retiros!!!

María Carlota Lassalle de Valenzuela dijo...



Parte de mi vida transcurrió viajando en las "Brujas".

Como adolecente, ya que, etudiaba en el barrio de Flores.

Llegábamos a la estación "1ªJunta"
y luego tomaba un ómnibus hasta la cortada "La Porteña", (nombre en recuerdo de otra "reliquia", la primer locomotora a vapor que circuló hasta ese barrio),donde está el colegio "Fernando Fader".

También viajé en los vagones de madera, ya recibida en el secundario, para ir a trabajar y, por último, ya jubilada, el viaje fué a la inversa, pues, nos mudamos a Flores, sin ninguna actividad allí, (muy cerca de la Capilla del Sagrado Corazón de Jesús), y tomaba el ómnibús hasta 1ª Junta y de allí al "centro". Me vine para las sierras corobesas
antes de que inauguraran la estación Carabobo y, creo que ahora llega hasta Nazca.

"Nostalgiosa llevo el alma", no por no ver los cerros , como Los Chalchaleros, sino por el alejamiento de las "Brujas" tan queridas.

Quizás demasiado personal, pero,
viene al caso.

En Cristo y María.-

Memoria dijo...

Hay una bruja que no se fue, no la sacaron y quizás no se vaya. Esa trabaja cerca de la estación Plaza de Mayo del Subte A.

Juan sin tierra dijo...

A Macri no le da el cuero para sacarla.
Saludos.

Anónimo dijo...

A Macri no le da el cuero para nada ya que es un inútil para todo servicio excepto aquel que redunde en su propio beneficio. No se dirige una Nación o Ciudad como si fuese una multinacional.
D