domingo, 29 de diciembre de 2013

Monición para Santa María, Madre de Dios


Monición para la

Solemnidad de Santa María, Madre de Dios

1º de Enero de 2014

(Audio 04' 13")


(Luego de la Monición puede oírse una versión de la antífona "Sub Tuum Praesidium" debida al genio de Wolfgang Amadeus Mozart)


El más antiguo testimonio de Fe en el poder de mediación de la Santísima Virgen se conserva en un papiro egipcio del siglo III, en el cual es llamada Madre de Dios en los siguientes términos:

“Bajo tu amparo nos acogemos, santa Madre de Dios; no desoigas nuestras súplicas en nuestras necesidades, antes bien, líbranos de todo peligro, Virgen gloriosa y bendita”.

No es de extrañar entonces, que la Solemnidad de Santa María Madre de Dios haya sido la primera Fiesta Mariana celebrada en Roma, donde a partir del siglo VI, cada 1º de Enero, Octava de Navidad, se hacía memoria de la Divina maternidad de María. Y esto antes de la introducción de las fiestas de la Natividad, Anunciación, Purificación y Asunción de Nuestra Señora realizadas por el Papa Sergio en el siglo siguiente.
No obstante, entre los siglos XIII y XIV, y por influencia galicana, la fiesta de la Divina maternidad comenzó a ser substituida por la Circuncisión del Señor, que luego pasó al misal de San Pío V; a pesar de que en él se conserva el tono mariano de la celebración.

En 1931, con ocasión del XV centenario del Concilio de Éfeso (año 431), el Papa Pío XI, extendiendo a toda la Iglesia una celebración que ya había sido establecida localmente en 1914, mandó que la Divina Maternidad de María sea celebrada en todo el orbe el 11 de Octubre; en recuerdo de aquel Concilio que, condenando las atrevidas proposiciones del hereje Nestorio, proclamó solemnemente esta verdad de fe con la siguiente fórmula:

“Si alguno no confiesa que el Emmanuel es Dios, según verdad, y por eso la Santa Virgen es Madre de Dios (porque dio a luz carnalmente al Verbo de Dios hecho carne), sea excomulgado”.

Esta misma enseñanza ha sido reafirmada por el Concilio de Calcedonia en el año 451, por el Concilio de Constantinopla en 551 y por el Concilio de Letrán en 649.
Porque habiendo unido propia y verdaderamente Jesucristo nuestro Señor dos naturalezas: una humana y otra divina, en una sola persona que es divina, y siendo la bienaventurada Virgen María madre de la persona divina de Cristo, es por lo tanto madre de Dios.

En la última reforma del calendario litúrgico acontecida luego del Concilio Vaticano II, se trasladó la fiesta restaurada por Pío XI del 11 de Octubre al 1º de Enero, dándosele la máxima categoría litúrgica, es decir Solemnidad, y con el título de Santa María, Madre de Dios con el que la celebramos hoy.

De ese modo, al comenzar un nuevo año calendario la Iglesia, reafirmando esta enseñanza que nos ha trasmitido desde el principio, pone bajo la poderosa protección de la gloriosa Virgen María, en su condición de madre de Dios, nuestras frágiles existencias. Repitamos, entonces, confiada y alegremente la piadosa letanía que nos susurra desde la más remota antigüedad cristiana:

"Sub tuum praesidium confugimus,
Sancta Dei Genitrix.
Nostras deprecationes ne despicias in necessitatibus nostris,
sed a periculis cunctis libera nos semper,
Virgo gloriosa et benedicta".

"Bajo tu amparo nos acogemos,
santa Madre de Dios;
no desoigas nuestras súplicas en nuestras necesidades,
antes bien, líbranos de todo peligro,
Virgen gloriosa y bendita".



Oiga la Monición en estéreo


"Sub Tuum Praesidium"

 Wolfgang Amadeus Mozart (K198)

Interpretado por la soprano Carolyn Sampson.





Ilustra esta entrada: Madonna della Misericordia, parte central del retablo policromado de la Misericordia, de Piero della Francesca (Pietro Borghese) (1415-1492), que se guarda en el Museo Cívico de Sansepolcro, Italia.

¡Por favor, deje su comentario!

13 comentarios:

LUGAR DE PAZ - dijo...

saludos hoy llegue a este rincon maravilloso
saludos

marcos dijo...

Se que debo redimirme por los versos que mande ,cuando se trato el tema del cura que no creia en los Reyes Magos,por eso les envio estos que son del autor del Quijote en su fabuloso "El Trato de Argel"

En vos Virgen dulcisima Maria,
entre DIOS y los hombres medianera.
De un mar incierto,cierto guia,
Virgen entre las virgenes primera,
en vos Virgen y Madre,
en vos confia,
un alma que sin Vos ,en nadie espera.....

saludos

criollo y andaluz

Anónimo dijo...

Estimado Marcos, lo felicito por las dos poesías. No debe redimirse de nada. Le agradezco su profunda fe y su profundo amor. Que la Virgencita lo proteja.

marcos dijo...

Al anonimo del 28/12 a las 00:02 :
muchisimas gracias y que la Virgencita lo proteja a usted tambien y a su familia .

criollo y andaluz

Anónimo dijo...

Marcos, podría ponerle música con ritmo de chacarera, que le parece?. Después se la mandamos al cordobés este reventado y hacemos unas copias para el bergoglio´s club.

D

Anónimo dijo...

Che, que linda mitología!!! Madre de dios??? jajaja

Anónimo dijo...

no se si mitologia o que , pero la tuya che de seguro que es de un idiota infradotado cerebro de babosa.
esteban piro

Anónimo dijo...

Che piro, andá a terminar tu escolarización, si?

Página Católica dijo...

Estimado comentarista que dice ser mitología la Divina Maternidad de Santa María. Si es católico, sepa que está excomulgado.
Si no lo es, no podrá menos de admitir que la teología católica se funda en la razón. Si Jesucristo es Dios, su persona es Divina. Luego la madre de Jesús es madre de Dios puesto que se es madre de la persona. Por eso mismo los que mataron a Cristo en la Cruz son deicidas.
Pregunto: ¿No habrá en La Plata quien le enseñe catecismo?
Saludos.

Anónimo dijo...

Efectivamente, señor página católica, no hay nada más razonable que lo que usted acaba de explicar.

Anónimo dijo...

vruto desea contestar a anónimo de las 1909. Sr anónimo, rezaré mucho por usted, porque guardo la inmensa esperanza de que algún día la ternura de la Madre de Dios lo transforme. Hace dos mil años, una jovencita hebrea expresó una de las más maravillosas profecías: "Me llamarán bendita TODAS las generaciones". Tal como nos enseñara el querido padre Castellani, esa profecía es más grande e importante que la misma resurrección de un muerto, porque esta profecía se puede comprobar en forma constante y permanente a través de los siglos. Hoy, ya llegados al nuevo milenio, nos gloriamos de ser inmerecidamente partícipes de este milagro permanentemente constatable y llamamos Bendita a la Madre de Dios. Guardo la inmensa esperanza de que pronto se encuentre de nuestro lado. Un abrazo en Cristo Rey.


Anónimo dijo...

Haparentemente Vruto homitió hintercalar halgunos herrores hortográficos hartificiales... Your turtle has escaped, man! Jua!

Anónimo dijo...

¿..de donde escribes ....?