domingo, 9 de diciembre de 2012

Consejos de una Sex-Simbol


Raquel Welch
pone luz roja a las modernas normas morales 


En 1960 cuando tuvo a su primer hijo.

Dos años atrás, cuando la célebre actriz americana Raquel Welch cumplió los 70 años, la CNN publicó unas sorprendentes declaraciones suyas bajo el título "It’s sex o’clock in America". Nuestros suspicaces lectores dirán que hace este discurso ahora que es septuagenaria, cuando nunca se atrevió anteriormente, que se sepa.

No obstante, como ella misma lo dice, cuando una "sex-symbol entrada en años como yo les agita una bandera colorada para mostrarles cuán bajo han caído los estándares morales, quiere decir que el asunto está muy, pero muy mal".

Creemos que Raquel Welch ha querido reparar, aunque sea mínimamente, el daño que su imagen haya podido causar. Si es así, en buena hora.




Desde que Margaret Sander abrió en 1916 la primera clínica de planificación familiar nada ha vuelto a ser lo mismo. La proliferación de los métodos anticonceptivos ha tenido un efecto brutal en hombres y mujeres, y ha conducido a un cambio radical en los valores morales.

Las últimas cinco décadas, de 1960 a 2010, me han conducido desde la juventud a la ancianidad. He vivido, pues, la sexualidad femenina durante ese periodo revolucionario, y sé cómo ha afectado a América, para bien o para mal.

A comienzo de los 60´ la píldora facilitó a la mujer la opción de postergar la maternidad hasta establecerse en una carrera. No obstante, las jovencitas (y yo era una de ellas) teníamos la necesidad de una cierta introspección, además de considerar  los efectos secundarios que a largo plazo originan los anticonceptivos orales, antes de tomar una decisión. Elección que yo también tendría que enfrentar cuando descubrí que estaba embarazada por primera vez a los 19 años..

Aunque estaba casada con el padre del bebé (Jim Welch), no me sentía preparada para ser madre: tendría que postergar mis ambiciones laborales.
Pero la "decisión" no era sólo mía. Aunque siempre había querido tener hijos con Jim, no estaba muy segura de cómo iba a reaccionar él, porque éramos dos recién casados de 19 años luchando por llegar a fin de mes. Fue inflexible en su determinación de conservar el bebé y eso cambió completamente el curso de las cosas. Siempre lo amaré por cómo reaccionó en ese momento de nuestras vidas.

Durante el embarazo me di cuenta de que en ese proceso la protagonista no era yo: era espectadora de una metamorfosis que tenía lugar en mi seno para que otra vida pudiera nacer. Fue un acto de sacrificio, especialmente para mí, como mujer.
Pero ambos nos involucramos completamente, no sólo en ese momento, sino por el resto de nuestras vidas. Fue atemorizante. Se podría pensar en lo fácil que sería pegar la vuelta y esquivarle al bulto, pero no conozco a nadie que pudiera hacerlo. Jim y yo tuvimos dos hermosos hijos que son una constante bendición para nosotros.

Con el tiempo, arremetí con todo sola, como madre soltera, para procurarme una carrera en el cine. No era lo ideal, pero mis hijos no me impidieron progresar: me hicieron poner los pies en la tierra y me llevaron a una precoz maduración. Debo agregar que el tener dos hijos no arruinó mi silueta.

Pero si hubiera tenido una actitud diferente sobre el sexo, la concepción y la responsabilidad, las cosas habrían sido muy distintas.

Un significativo efecto de la píldora en la actitud sexual femenina fue: “Ahora podemos tener sexo cuando queramos sin consecuencias. ¡Bien, divirtámonos!”. Tal parece que ya nadie es capaz de rechazar el sexo o de comprometerse con una persona

A la pregunta: “el matrimonio ¿sigue siendo viable?” respondo que debo admitir que me avergüenza haberme casado cuatro veces, porque el matrimonio es el pilar de la civilización, institución esencial que mantiene estable la sociedad, protege a los hijos como en un santuario, y evita la anarquía.

En marcado contraste, la falta de inhibiciones sexuales, lo que se suele llamar "liberación sexual", ha eliminado la prudencia y el discernimiento a la hora de elegir pareja sexual. Antes, eso equivalía a elegir un compañero para toda la vida. Ahora -sin compromisos- la confianza y la lealtad en las parejas se ha perdido, y eso conduce irremediablemente a la infidelidad.

Como resultado del ejemplo de sus padres, en los 90´ la promiscuidad de los adolescentes -el intercambio sexual con múltiples parejas-, se volvió moneda corriente.
Varios años atrás, muchos de mis amigos padres de adolescentes, se quedaron con la boca abierta cuando se supo que el... (aquí menciona una práctica sexual que no queremos mencionar directamente para resguardar el pudor de nuestros lectores), era una práctica habitual entre las niñas de la escuela secundaria en todo el país.

La hija de 13 años de uno de esos amigos, admitió alegremente haber realizado esa práctica con frecuencia a varios muchachos de la escuela.
- "Pero, mamá, qué problema hay, si todo el mundo lo hace", dijo.
Aparentemente, ya que no se consuma el acto mismo, los jóvenes no lo consideran sexo. ¿Puede una persona cuerda no sentirse alarmada por ésto?

En serio, amigos; si una sex-symbol entrada en años como yo les agita una bandera colorada para mostrarles cuán bajo han caído los estándares morales, quiere decir que el asunto está muy, pero muy mal.

Debido precisamente a la imagen sexy que tuve es importante para mí decirles: ¡Vamos, chicas, a arremangarse: somos capaces de algo mucho mejor!



Para traducir el título original de la nota: "It’s sex o’clock in America", se tuvo en cuenta que entre las 17 y las 18 Hs. tiene lugar lo que llaman "Happy Hour": la gente sale del trabajo y va a los bares o a donde sea a divertirse por una hora. A las 6 de la tarde (It is six o'clok)  el Juego de acaba.


¡Por favor, deje su comentario!


12 comentarios:

Rafael Angel Marañón dijo...

Es que ya todas o casi lo primero que hacen es hacerle una felación al chico y les parece de lo más natural
Lo pide la concentración de hormonas
Y no nos hagamos ilusiones los jóvenes eso es lo que hacen y piensan
La cuestión de la piedad hasta en gente de buenas familias está descartada y reducida en casos a la asistencia a los actos y misas reglamentadísimas.
Esto es lo que hay.O se pone en condiciones o se va al garete.
Ya vendrán los musulmanes a poner orden en las mujeres y los varones.

Anónimo dijo...

EL YA ESTÁ HECHO. HAY COSAS QUE YA NO SE REPARAN CON NADA.

Anónimo dijo...

EL MAL YA ESTÁ HECHO. HAY COSAS QUE YA NO SE REPARAN CON NADA.

Anónimo dijo...

MUY BIEN EXPRESADO SEÑOR MARAÑÓN.

Luis Alvarez Primo dijo...

Con ser grave la erotización deliberada de la cultura, no estoy de acuerdo en absoluto con la generalización fácilonga de Rafael Marañón, más propia de un escéptico y de un sofista: hay miles de jóvenes que viven castamente y aún en los Estados Unidos donde se marca tendencia, los compromisos y pactos formales de vivir castamente hasta el matrimonio son una corriente poderosa. ( Ver página de Love and Fideliy)

Luis Alvarez Primo dijo...

errata: Love and Fidelity Network

Anónimo dijo...

Pagina Catolica le dejo este link interesante http://www.youtube.com/watch?v=ef3LNPGKZkY&feature=player_embedded

Anónimo dijo...

No creo que sea sofista ni escéptico, es la cruel realidad son miles los arrastrados por el mal ejemplo que se transmite por los medios. Castos habrá pero un puñadito al lado de los otros.

C. dijo...

Es tan linda que casi podría decir que estoy de acuerdo con ella! Ja!
Pregunta para Página Católica: ¿a qué se refiere con aquello de "el daño que su imagen haya podido causar"?
Saludos, C.

Anónimo dijo...

No podemos dar por perdida la batalla de la castidad! Eso es de cristianos mediocres. Como catolico debemos ensenar a nuestros hijos las sana doctrina catolica y ensenarles que todo lo q pasan los medios y les ensenan en las escuelas tanto estatales como catolicas no son la verdad que cristo nos hace seguir. Si flaqueamos y pensamos que todo esta perdido mas vale no luchar mas y eso es lo ultimo que podemos hacer. Sigamos el ejemplo de Jesucristo Nuestro senor y de Maria siguiendolo en la pasion paso a paso hasta el calvario! Viva Cristo Rey !!! Basta de Catolicos mediocres y pasteleros.
Agustin

Anónimo dijo...

Pagina Catolica le dejo otra entrada interesanta para que comente
http://www.lmschairman.org/2012/12/battle-of-egans.html

Anónimo dijo...

No pasa por flaquear Agustín, ni por dar la batalla por perdida, sino por ver la realidad. Empezando por los mismos colegios católicos, las diminutas faldas que usan las colegialas para ir a esos institutos, esa moda horrenda de los sesenta. Empezando por eso y siguiendo por otras cosas que no voy a enumerar el panorama no pinta bien.