miércoles, 6 de julio de 2011

Monición - XV Domingo durante el Año


Monición para el XV Domingo del Tiempo Ordinario

(10 de Julio de 2011)




El Verbo de Dios hecho carne, sembró en los caminos del tiempo la Palabra del Padre. A su amoroso llamado, los hombres responden malográndolo o haciendo que fructifique.

Entre quienes pierden la “luz que ilumina a todo hombre venido a este mundo”, hay tres clases de personas:
  • Los frívolos o distraídos, que pueden hablar de Dios y aún saber el Credo, pero en quienes la fe no prende siquiera, porque tienen atrofiado el sentido de lo sacro.
  • Los flojos que, siendo capaces de lo ético y de lo religioso, han recibido la fe, pero no quieren obrar de acuerdo a ella por miedo al sufrimiento. Provocando de ese modo la muerte de la fe, que sin obras se seca.
  • Los agitados o furiosos, en los que la fe existe, pero está aprisionada por una pasión y convertida en fermento de acción mundana. Por saber que pecan y no querer pedir perdón, viven en constante angustia que suele terminar en desesperación.
Por otro lado, hay quienes hacen fructificar la semilla en variada proporción:
  • Los penitentes dan el 30 por uno.
  • Los píos el 60.
  • Los perfectos el 100 por uno. Hombres que por tener una fe total, predican el Evangelio en cada uno de sus actos, es decir, con sus propias vidas.
Oremos para que la semilla de la Palabra rinda en nosotros el ciento por uno, y podamos decir como San Ignacio de Antioquía ante el martirio: "Trigo soy de Cristo, muélanme los dientes de las fieras" (Carta a los Romanos IV, 1-3).



En la Ilustración: "El sembrador", de la artista Germanorusa Nelly Bube.