jueves, 19 de mayo de 2011

¡Nadie va al Padre sino por Mí!


Liturgia de la Palabra en el

Quinto Domingo de Pascua - Ciclo A

Jesucristo, Camino, Verdad y Vida

20 de Abril de 2008

R.P. Dr. Alfredo Sáenz, SJ

(Audio: 27' 13")


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En la Última Cena y luego de instituir los Sacramentos de la Eucaristía y del Sacerdocio, Cristo se manifiesta como el Camino que conduce a la Verdad y a la Vida.

Por la Encarnación, la Verdad eterna de Dios pone su morada en el mundo para dar el debido testimonio, como le fue enseñado a Pilatos: "Yo soy Rey, para esto nací, para esto vine al mundo, para dar testimonio de la Verdad"; porque JesuCristo es el mártir de ella.

Así pues,en medio de las aberrantes mentiras actuales, sigamos la Verdad Plenaria, no pequemos contra la Luz.

Como no solamente tiene verdad, sino que es la Verdad, así también Cristo no sólo tiene vida, es la Vida, y quiere hacerse nuestra vida por medio de la Gracia, bien absoluto de la humana existencia que se nos ha dado en el bautismo, cuyas flores y frutos son las virtudes cristianas.
Por eso es preciso que nos mantengamos lejos, no solamente del pecado que esclaviza, sino también de la mediocridad, arteriosclerosis del espíritu que impide el paso triunfal de la vida divina por las venas de nuestra alma.

Jesucristo no es un camino entre muchos otros, es el Camino que viene a nosotros con la Encarnación y, ya en la tierra, dirigiéndose desde Belén hasta el Calvario, traza la ruta de retorno, el camino de la Redención.
No andemos buscando por donde ir fuera de Él, aunque su senda sea estrecha, porque andaremos siempre extraviados por atajos sin salida.