domingo, 6 de julio de 2008

Monstruo con pies de barro

Lecturas y Homilía en el XIV Domingo del Tiempo Ordinario
R.P. Dr. Alfredo Sáenz, SJ
(Audio - 15'26")
"Venid a Mí todos los que estáis afligidos y agobiados" dice el Señor, no solamente para invitar a los dolidos por aflicciones particulares de salud, psicología, etc., sino principalmente a los católicos que militan contra los errores del siglo, que no se conforman con la mediocridad, que reman sin cesar contra la corriente y que saben defender las verdades conculcadas aceptando la cruz y cargándola con generosidad sobre sus hombros. Éste por combatir leyes inicuas, aquél por manifestar su cristianismo sin respetos humanos, aquél otro por no tolerar la corrupción: docentes exonerados por ser fieles a la verdad, médicos en la calle por oponerse al aborto, sacerdotes marginados por su fidelidad al magisterio.
El Reino de Cristo se muestra pobre, débil y perseguido; aparece ante los demás como vejado y agobiado por el pesos de sus cruces. Pero bajo ese aparente llanto se oculta el verdadero tesoro de aquel Reino que, en su interior, se siente sereno y gozoso por vivir la esperanza, anticipo del Reino del consuelo y de la luz.
Enfrente se levanta el reino de este mundo, reino de fantasía e ilusión, de sensualismo y carcajadas, lleno de poder, monstruo gigantesco con pies de barro porque, como dice San Gregorio Magno, "Es un yugo áspero y una dura esclavitud el estar sometido a las cosas temporales, el querer estar siempre en lo que es inestable, el apetecer lo pasajero y el no querer pasar con lo que pasa."
La historia de la humanidad es la lucha entre estas dos ciudades. Seamos mansos y humildes de corazón para que el Señor nosn conceda la gracia de discernir, como la gente humilde del Evangelio, lo que está oculto a los sabios y prudentes según el espíritu del mundo.
Para comenzar a oír presione Play- Duración de la grabación:15' 26":

Get this widget
Track details
eSnips Social DNA

No hay comentarios:

Publicar un comentario

Los comentarios dejados como Anónimos dificultan el intercambio de opiniones entre lectores. Si no desea firmar con su propio nombre, puede elegir uno cualquiera de modo que quien desee responderle se dirija a Ud. con facilidad.
Por favor, no utilice insultos al comentar. Muchas gracias.